Este cuadro es de Santiago
Rusiñol, cuando lo vi por primera vez me acordé del patio de la
casa de mi abuela, ya que era muy parecido.
La escalera estaba en la misma
posición.
Mi abuela vivía en la calle San Antonio, era una planta baja con tres pisos, así es lo que yo recuerdo de ella.
En la entrada había una sala de espera muy grande, ya que era allí en donde esperaban los pacientes del abuelo para la consulta.
En esta sala las paredes estaban
cubiertas por la mitad de azulejos azules con dibujos, habían
bancos, sillas y unas plantas, todo estaba muy armonioso y limpio.
A continuación se encontraba una
antesala de la cual se dividían las distintas habitaciones y la
escalera.
En la parte derecha estaba el salón - comedor y consultorio - despacho y en frente la cocina que daba al patio.
Como ésta casa estaba muy cerca del puente, la parte de atrás daba a la calle Alcalde Palau, con lo cual hacia elevación por el empalme del puente, así como las otras casas de ésta zona o bien por una escalera interior o por una escalera exterior en éste caso.
Así que en el patio había una escalera con plantas y al final había una puerta que se salia a la calle Alcalde Palau.
En los últimos años, mi abuela vivía sola con su hijo soltero, yo iba muchos días a pasarlos en su compañía, recuerdo muy poco haberme quedado a dormir allí, pero en cambio si que me pasaba muchas horas con ella.
La mayoría del tiempo lo pasamos
en la zona de la cocina, cocinando y ordenando las conservas de
comida, allí solíamos comer y merendar, ya que mas bien lo hacíamos
las dos solas informalmente.
Una de las tareas que hacia era barrer el patio, regarle las plantas esto me ocupaba muchas horas del día y jugaba allí también o bien en el trastero del alrededor de la cocina.
En el primer piso habían las
habitaciones de dormir y la biblioteca de mi padrino, me gustaba
estar en ella y mirarle sus cosas.
En el segundo otras habitaciones
que creo que en algún tiempo fueron del servicio y el tejado, en
éste no me dejaba salir sola, ya que era muy peligroso siendo yo tan
pequeña.
En esta zona me gustaba ir, pero
no me dejaban sola, ya que mi abuela veía peligro en ella, pero en
cambio yo encontraba cosas en las cuales me podía divertirme, ya que
con el tiempo todo se había transformado en trastero.
Mi abuelo murió el 6 octubre de 1947, yo tenia apenas dos años, pero lo recuerdo en una habitación que se encontraba tan solo subir las escaleras, lo recuerdo allí con su pijama azul de rallas. Siempre he conservado esta imagen de él.
Mi abuela también murió en octubre el 17, inversando los años ya que fue el año 1974. Que gracia verdad ?.
La verdad que no recuerdo muchas más cosas de esta casa, con el tiempo la vendió y tampoco sé si los nuevos propietarios conservaron tal como era la casa haciendo sus reformas, o la derrumbaron. Ya que todo se pasó en tiempo que yo estaba fuera de mi pueblo.

El cuadro que has elegido, como siempre, me ha gustado mucho.
ResponderEliminarMe alegro que te decidieras hacer tu blog. Gracias a él estoy pudiendo conocer detalles de tu vida totalmente desconocidos. He visto el patio de la casa de tus abuelos con la mirada de una niña pequeña. Me ha dado envidia, si te digo la verdad, porque yo no conocí a ninguno de mis abuelos, y me hubiera gustado mucho. ¿Puedes poner alguna fotografía de tu abuela? He visto fotos tuyas familiares, y seguro que entre ella estaba ella, pero seguro que ahora la miraría de otra forma.
Los abuelos creo que son muy importantes, o lo pueden ser, en la vida de un niño. Pueden ser el contrapunto de los padres, la conexión con un pasado más remoto que el de los propios padres, y en principio, son más pacientes y calmados que las personas más jóvenes.
Actualmente los abuelos se ocupan mucho de los nietos. Las puertas de guarderías y colegios están llenas de abuelos esperando la salida de sus nietos. Quizá los hijos se aprovechan de ellos. A mí realmente no me gusta que siendo ya mayores tengan obligaciones. De hecho, en psicología ha aparecido el síndrome de "la abuela esclava", pero generalmente es una "esclavitud" aceptada de buen agrado y a ellos se les ve contentos acompañando a los nietos, llevándoles la merienda y lo que a mí me enfada mucho, cargando con sus mochilas.
En fin, gracias por dejarme ver el patio de la casa de tu abuela a través del cuadro de Russiñol y la descripción tuya de aquella casa.
Otro dia hablaré de mi otra abuela, la verdad que las dos abuelas se ocuparon mucho de todos nosotros
ResponderEliminarHola tia pili y felicidades por tu blog. iremos pasando
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