Hace pocos años que descubrí el delicioso pecado "tilapia", es de origen de África. Consumido durante muchos siglos, se habían alimentado a muchos faraones y reyes.
Además dicen que Jesús hizo la multiplicación de los panes y de los peces con este pescado, la verdad que escogió el mejor pescado a mi gusto, pues cada vez que lo saboreo me acuerdo del acontecimiento y me digo que tuvieron suerte de estar a su lado y poderlo comer, por lo rico y bueno que es.
Es un estupendo pescado de carne dura que no se deshace y que no necesita apenas ninguna preparación.
Algunas veces lo hemos comprado entero y lo hemos hecho al horno, la verdad que sale muy bueno de una forma o de otra, pero la mayoría de las veces lo solemos comprar en una bolsa que suelen haber como seis filetes envueltos individualmente, con lo cual resulta muy práctico para comer en cualquier momento.
Tan solo se prepara con un poco de aceite unas finas hierbas y sal, se fríe y ya está, aprovecho para ponerle un poco de cúrcuma ya que le da color y es una especie muy recomendable contra el cáncer.
Acompañado con un buen arroz hecho con muchos pimientos rojos, mucha cebolla y caldo de pollo, queda un plato muy completo.
El cúrcuma lo tendríamos que tener más presente en nuestra alimentación mezclado con la pimienta negra, es una combinación ideal para combatir muchas enfermedades.
La tilapia es una excelente fuente de vitaminas B12 y D, dos nutrientes esenciales para la salud de la madre y el feto. Además, el contenido de omega-3 permite la tilapia óptimo desarrollo neurológico del feto. Si esto se añade a su alto contenido de proteínas, se obtiene un buen alimento para comer durante el embarazo.
Multiplicación de los peces y los panes
Mateo 14:13-21
13 Al oírlo Jesús, se retiró de allí en una barca, aparte, a un lugar solitario. En cuanto lo supieron las gentes, salieron tras él viniendo a pie de las ciudades.
14 Al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos.
15 Al atardecer se le acercaron los discípulos diciendo: El lugar está deshabitado, y la hora es ya pasada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida.
16 Mas Jesús les dijo: No tienen por qué marcharse; dales vosotros de comer.
17 Diciendo ellos: No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces.
18 El dijo: Traédmelos acá.
19 Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente.
20 Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos.
21 Y los que habían comido eran unos 5.000 hombres, sin contar mujeres y niños.

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