
La historia de nuestra cocina:
Ella fue fabricada sin vida, pero llego a caer en manos de unas manitas que le dieron su vida por primera vez.
Cuando nos mudamos para ir a vivir a Longueuil, nos tuvimos que comprar la cocina y la nevera ya que anteriormente habíamos viviendo en apartamentos ya alquilados con ellos.
Mi esposo siempre ha sabido comprar bien y coger buenas oportunidades de compras, con ello un sábado excepcional de una venta de un almacén muy importante, nos fuimos a primera hora de la mañana para la compra de la cocina, no habían muchas y saltamos en una que nos pareció muy buena. Estábamos muy contentos ya nos parecía que nos llevábamos una gran oportunidad por su calidad con relación al precio pagado, pero no te dan nada por nada.
Cuando la tuvimos en casa nos dimos cuentas que algunos de sus elementos no funcionaban, pero como decía había caído en unas manitas, así que deshizo el panel de atrás y se miro el esquema de las conexiones con lo cual se dio cuenta que no las habían hecho bien, así que la cocina empezó a funcionar por primera vez.
Desde julio de 1977 que está en funcionamiento, cuando se rompe un elemento mi marido lo remplaza y así va funcionando día tras días. Yo la voy limpiando y frotando y continua a vivir.
Era fin de año había preparado una pata de cordero la puse al horno y me dio la impresión que lo tenia caliente cuando la puse, al cabo de una hora me fui a darle la vuelta y me di cuenta que aquello no estaba funcionando, pues nada menos que no me funcionaban ni la resistencia de arriba ni la de abajo.
Yo toda inocente me hice la idea de tener una nueva cocina para el nuevo año, pero mi marido me salio con la suyas que iba a comprar nuevas resistencias tan pronto las tiendas estuviesen abiertas. A continuación le pregunté cuando pensaba gastar con ellas y al mismo tiempo me fui a buscar el saco de la publicidad para darle una idea de lo que cuesta una cocina nueva.
Estuvimos mirando algunas ofertas y le echamos el ojo en una, pero él afirmó que pensaba gastarse con las piezas 80 $, lo cual lo considere razonable, así que me dije vas a darle otra nueva vida a tu vieja cocina de nuevo.
El lunes tan pronto las tiendas abiertas se fue a la compra, le salio más barato de lo previsto, 70 $, se vino a comer al mediodía todo ilusionado como un niño chico que acababa de tener el regalo de los Reyes Magos, apenas comió y se puso a instalar las nuevas resistencias, cerrando el panel de atrás y ya poniéndola en su lugar, yo lo miré y le dije, has mirado si funciona?, me miro con una cara diciéndome, como iba yo a dudar de ello, pero la razón fue que no funcionaba. Falsa alarma, ya que tan solo era un fusible que había aflojado, naturalmente para el arreglo.
Así que me puse a limpiarla de nuevo y a sacarle el máximo de brillo posible para que aparentase bien algún tiempo más. Supongo que voy a tener cocina para unos años más.
Ella fue fabricada sin vida, pero llego a caer en manos de unas manitas que le dieron su vida por primera vez.
Cuando nos mudamos para ir a vivir a Longueuil, nos tuvimos que comprar la cocina y la nevera ya que anteriormente habíamos viviendo en apartamentos ya alquilados con ellos.
Mi esposo siempre ha sabido comprar bien y coger buenas oportunidades de compras, con ello un sábado excepcional de una venta de un almacén muy importante, nos fuimos a primera hora de la mañana para la compra de la cocina, no habían muchas y saltamos en una que nos pareció muy buena. Estábamos muy contentos ya nos parecía que nos llevábamos una gran oportunidad por su calidad con relación al precio pagado, pero no te dan nada por nada.
Cuando la tuvimos en casa nos dimos cuentas que algunos de sus elementos no funcionaban, pero como decía había caído en unas manitas, así que deshizo el panel de atrás y se miro el esquema de las conexiones con lo cual se dio cuenta que no las habían hecho bien, así que la cocina empezó a funcionar por primera vez.
Desde julio de 1977 que está en funcionamiento, cuando se rompe un elemento mi marido lo remplaza y así va funcionando día tras días. Yo la voy limpiando y frotando y continua a vivir.
Era fin de año había preparado una pata de cordero la puse al horno y me dio la impresión que lo tenia caliente cuando la puse, al cabo de una hora me fui a darle la vuelta y me di cuenta que aquello no estaba funcionando, pues nada menos que no me funcionaban ni la resistencia de arriba ni la de abajo.
Yo toda inocente me hice la idea de tener una nueva cocina para el nuevo año, pero mi marido me salio con la suyas que iba a comprar nuevas resistencias tan pronto las tiendas estuviesen abiertas. A continuación le pregunté cuando pensaba gastar con ellas y al mismo tiempo me fui a buscar el saco de la publicidad para darle una idea de lo que cuesta una cocina nueva.
Estuvimos mirando algunas ofertas y le echamos el ojo en una, pero él afirmó que pensaba gastarse con las piezas 80 $, lo cual lo considere razonable, así que me dije vas a darle otra nueva vida a tu vieja cocina de nuevo.
El lunes tan pronto las tiendas abiertas se fue a la compra, le salio más barato de lo previsto, 70 $, se vino a comer al mediodía todo ilusionado como un niño chico que acababa de tener el regalo de los Reyes Magos, apenas comió y se puso a instalar las nuevas resistencias, cerrando el panel de atrás y ya poniéndola en su lugar, yo lo miré y le dije, has mirado si funciona?, me miro con una cara diciéndome, como iba yo a dudar de ello, pero la razón fue que no funcionaba. Falsa alarma, ya que tan solo era un fusible que había aflojado, naturalmente para el arreglo.
Así que me puse a limpiarla de nuevo y a sacarle el máximo de brillo posible para que aparentase bien algún tiempo más. Supongo que voy a tener cocina para unos años más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por pasar por este espacio y dejar vuestra huella de amistad.