
Pastéis de Belém
Hace muchísimos años que conozco a una persona en el aspecto profesional, es una persona muy conocida en el medio de los organismos sin fin lucrativo pues defiende varias causas en la habitación a precio módico.
Su aspecto físico hay mucho que desear, es una persona con un exceso de peso, con pelos largos y blancos así que su barba, se viste con pantalón corto que no le favorece nada y no tiene un aire muy elegante.
Es muy puntilloso, la gente le tiene miedo a hablarle ya que las conversaciones y reuniones son interminables, oír su nombre es huir.
No me puedo acordarme desde cuando tiempo lo conozco, he mantenido contacto profesional a lo largo de muchos años en consultas telefónicas o personales. Según él dice que todo lo que sabe en plan contable lo ha aprendido de mí, creo que exagera, pues si que pasé algunas horas dándole formación, pero no fueron tantas, creo que más bien me tiene estima.
No vayan a pensar mal con ello, no hemos nunca profundizado en plan personal, nos hemos relacionado en plan profesional siempre, pero si que me ha valorizado mucho, creo que soy competente pero también creo que él me tiene mucha estima, con lo cual exagera con ello. Da gusto oírlo decir que todo es claro conmigo.
Vivía en una cooperativa de habitación hace muchos años de ello, allí empezó nuestra amistad, ya que lo teníamos como cliente y dejó de habitar en ella ya que consideraba que tenia un empleo que ganaba bien y que tenia que dejar su alojamiento a gente que estuvieran más necesitados que él, con lo cual con su forma de pensar no es sorprendente que ayude a mucha gente de la comunidad.
Desde algunos años que ayuda a otra cooperativa en los registros contables, lo tenemos como cliente y naturalmente me ocupo de verificar los libros, este año estaban con mucho retraso, no les pude hacer el trabajo antes de irme de vacaciones, llegaron los documentes en mi ausencia, se ocupo otro contable, se preguntaban si tenían que esperar mi regreso, pero estaban ya muy en retraso con el gobierno y pagando penalidades, con lo cual dejaron los libros en manos de otra persona.
A la vuelta de mis vacaciones recibí su llamada, me explico la causa del retraso, y que lo habían puesto al corriente que cogía el retiro este año, me pregunto si podría ser posible que yo los encontrase para la discusión de las declaraciones, ya que seria la ultima vez que me iban a verme. Le dije que si que no habría ningún problema.
La reunión fue larga como esperada, pero fue encontrando sus cifras en las declaraciones con las explicaciones y la satisfacción fue buena.
Al final dijo, que el despacho iba a perder un gran empleado, que por su parte iba a encontrarlo muy difícil poder continuar en mi ausencia y me dio un presente.
La verdad que me emocioné, no es difícil que las lagrimas me vengan a los ojos, pero me salieron, lo fui a besar y lo abracé, le dije que estaba muy emocionada con su detalle, no había tenido que hacer nada y que por mi parte había tenido mucho gusto haber mantenido la amistad con él y aunque es una persona muy particular había pasado momentos divertidos a lo largo de estos años.
Me trajo media docena de “Pastéis de Belém”, un postre portugués, muy bueno.
Su aspecto físico hay mucho que desear, es una persona con un exceso de peso, con pelos largos y blancos así que su barba, se viste con pantalón corto que no le favorece nada y no tiene un aire muy elegante.
Es muy puntilloso, la gente le tiene miedo a hablarle ya que las conversaciones y reuniones son interminables, oír su nombre es huir.
No me puedo acordarme desde cuando tiempo lo conozco, he mantenido contacto profesional a lo largo de muchos años en consultas telefónicas o personales. Según él dice que todo lo que sabe en plan contable lo ha aprendido de mí, creo que exagera, pues si que pasé algunas horas dándole formación, pero no fueron tantas, creo que más bien me tiene estima.
No vayan a pensar mal con ello, no hemos nunca profundizado en plan personal, nos hemos relacionado en plan profesional siempre, pero si que me ha valorizado mucho, creo que soy competente pero también creo que él me tiene mucha estima, con lo cual exagera con ello. Da gusto oírlo decir que todo es claro conmigo.
Vivía en una cooperativa de habitación hace muchos años de ello, allí empezó nuestra amistad, ya que lo teníamos como cliente y dejó de habitar en ella ya que consideraba que tenia un empleo que ganaba bien y que tenia que dejar su alojamiento a gente que estuvieran más necesitados que él, con lo cual con su forma de pensar no es sorprendente que ayude a mucha gente de la comunidad.
Desde algunos años que ayuda a otra cooperativa en los registros contables, lo tenemos como cliente y naturalmente me ocupo de verificar los libros, este año estaban con mucho retraso, no les pude hacer el trabajo antes de irme de vacaciones, llegaron los documentes en mi ausencia, se ocupo otro contable, se preguntaban si tenían que esperar mi regreso, pero estaban ya muy en retraso con el gobierno y pagando penalidades, con lo cual dejaron los libros en manos de otra persona.
A la vuelta de mis vacaciones recibí su llamada, me explico la causa del retraso, y que lo habían puesto al corriente que cogía el retiro este año, me pregunto si podría ser posible que yo los encontrase para la discusión de las declaraciones, ya que seria la ultima vez que me iban a verme. Le dije que si que no habría ningún problema.
La reunión fue larga como esperada, pero fue encontrando sus cifras en las declaraciones con las explicaciones y la satisfacción fue buena.
Al final dijo, que el despacho iba a perder un gran empleado, que por su parte iba a encontrarlo muy difícil poder continuar en mi ausencia y me dio un presente.
La verdad que me emocioné, no es difícil que las lagrimas me vengan a los ojos, pero me salieron, lo fui a besar y lo abracé, le dije que estaba muy emocionada con su detalle, no había tenido que hacer nada y que por mi parte había tenido mucho gusto haber mantenido la amistad con él y aunque es una persona muy particular había pasado momentos divertidos a lo largo de estos años.
Me trajo media docena de “Pastéis de Belém”, un postre portugués, muy bueno.
Gracias Louis
Qué reincorpoación al trabajo más bonita. Seguro que cuando te jubiles más gente de la que tú crees te echará de menos.
ResponderEliminarBienvenida a tu blog, da gusto abrirlo para mirar si hay algo nuevo escrito y la verdad es que siempre me sorprendes.
Bienvenida!!!!!.
ResponderEliminarUna cálida entrada para alguien que te ha proporcionada buenos momentos y con quien en ese plano que nos detallas a compartido experiencias gratificantes.
La vida se borda con detalles,afortunadamente a veces recibimos tanto como damos.
Una alegría enorme volverte a leer!
Un abrazo.
Gracias Santy, tu también me sorprendes con tus comentarios, pues son como los que me hacia Louis que me parecían que no los merecía todos.
ResponderEliminarBesos
Gracias América, es verdad que si damos recibimos, la vida esta llena de buenas sorpresas y de cosas inesperadas, me alegro con tus comentarios que me haces.
Abrazos fuertes
Buenooo! Ya te volvemos a tener por aquí!
ResponderEliminarY veo que has vuelto al trabajo con buen pié.
Y es que a menudo, enfrascados en el trabajo, no nos damos cuenta del valor de lo que hacemos con otras personas, y son ellas las que al fin nos lo dicen con pequeños regalos de agradecimiento.
Un abrazo
Gracias por tu comentario Fra Miquel
ResponderEliminarPues si, a lo largo del día damos mucho en todo lo que hacemos sin darnos cuento, pero siempre hay alguna persona que te lo agradece con lo cual de vez en cuando tienes un poco de satisfacción.
Abrazos
Eso son los buenos amigos, los que piensan en ti, los que nunca te abandonan... Eres muy afortunada.
ResponderEliminarBienvenida de nuevo.
Besos
Gracias Verdial, da gusto ver que la gente corresponde con lo que uno da sin darse cuenta.
ResponderEliminarBesos
El valor de las personas no está en su aspecto físico. Me alegra volver a leerte después de tus 5 ó 6 escasos días de vacaciones :-)
ResponderEliminarEs cierto Paseante, hay que confesarte que me gustaba hablar con él.
ResponderEliminarGracias por tu comentario
Abrazos