miércoles, 5 de enero de 2011

Una noche de Reyes especial


Luces resplandeciendo en el río, la llegada de los Reyes Magos se aproxima, una niña como otras más esperaba la llegada de sus Majestades.

En mi casa había mucho barullo, la gente se agitaba, nos decían que nos teníamos que ir a dormir pronto que era la noche de Reyes.

Yo me decía que antes tenia que ir a recibirlos, no me querían hacer mucho caso, pero yo seguía insistiendo en ello. Afortunadamente que siempre hay un alma caritativa y voluntaria que escucha a los niños y se los lleva a ver la llegada de los Reyes Magos.

Iba de camino y me iba diciéndome, que me iba a dar miedo ponerme en la primera fila, ya que me iban a impresionar sus Majestades y que tendría miedo a los caballos si pasan cerca de mí. Los pajes que siempre se aproximan a los niños me darán un caramelo, me iba preguntando?, pero no tenía que ser miedosa, ya que mi curiosidad era mas fuerte que todo ello. Con lo cual decía que había que acelerar el paso para no perderse la primera linea.

Voces se oyen, diciendo que ya han desembarcado y que empiezan a descargar los juguetes.

Dejan la orilla del río, suben por la calle San Juan, pasan por delante del la Iglesia en donde se paran unos minutos para adorar al Niño Jesús dejando al mismo tiempo parte de los juguetes en el ayuntamiento para que sean distribuidos por las autoridades.

Siguen su ruta por la calle Mayor y camino de la Avenida de la Rapita, allí me encuentro yo, los veo venir y poco a poco pasan por delante de mí, me parece que uno quiere decirme algo?, pero no llego a entender lo que dice, le sonrío. Los pajes van distribuyendo los caramelos y poco a poco se van alejando de delante de mí.
Me dicen que hay que volver a casa que me tengo que acostarme si quiero tener regalos al día siguiente.

Nos vamos a casa y mi abuela me pone en la cama, me asegura que ella se va a ocupar de poner las algarrobas a los caballos, que duerma tranquila y que piense en ellos.

Es fácil decirlo después de todas las emociones que acabo de vivir y encima Melchor que decía algo que no llegaba a comprender.

Como mi abuelita me había preparado un vaso de leche caliente y se sentó un rato a mi lado no fue muy difícil dormirme.

Al día siguiente hay mucha alegría en la casa, gente que viene, mi abuela me dice que me levante que los Reyes ya han pasado. Ella me explica que abrió el balcón y les dijo que pusiesen los juguetes encima de la mesa y ellos respondieron que nos traían un niño.

Pues sí tenia un hermanito, me habían traído un hermanito, pocos niños han podido decir lo mismo, vivir la alegría de este acontecimiento, un varón después de cuatro mujeres que alegría para mis padres.

Me fui a ver a mi mamá, se la veía muy cansada y contenta a la vez, el niño muy pequeño, apenas me lo dejaban ver ya que estaba en todos los cuidados.

Me fui al comedor ya que era el lugar en donde recogíamos los juguetes y la mesa desbordaba de ellos, me parecía que aquel año habían más de lo normal.

Comprendí entonces lo que me decía Melchor, que iba a tener muchas sorpresas al día siguiente.

Era costumbre en aquel tiempo hacer el recorrido por las casas de los familiares, para ver si nos habían dejado algún juguete los Reyes, mi familia me preguntaban que me habían traído los Reyes Magos a lo que yo respondía pues un hermanito.

Iba por la calle y con los que me cruzaba les iba diciendo que me habían traído los Reyes Magos un hermanito.

El pueblo era pequeño en aquel tiempo, todos nos conocíamos, no era muy difícil encontrarse con un conocido.

Hay hechos que nunca los voy a olvidar, fue un año muy espléndido de juguetes, pero en cambio no recuerdo ninguno de ellos, no sé que es lo que nos dejaron aquel año tan solo sé que tuvimos un hermano que fue el mejor regalo que hemos tenido en nuestra vida, el 6 de Enero 1953.

Vivió en la tierra 33 años como Jesucristo.

Felicidades hermanito.

12 comentarios:

  1. Que regalo tan especial...Un hermanito!
    Ésta es una noche mágica. No sólo para los niños, creo yo. También para los padres. Yo lo he vivído asi con mi hija y mi hijastra.
    Felices reyes, Mari-pi.
    besos

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  2. Yo desde que estoy en Canadá ya no vivo la noche de Reyes, pero en cambio la recuerdo cada año.
    Me alegro que tu la hayas disfrutado con tus hijas, no pierdas la costumbre de vivirla cada año.
    Besos

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  3. Mari.
    Maravilloso y emotivo texto.
    Una noche de Reyes especial con el mejor de los regalos y el recuerdo entrañable para quien vive siempre en el corazón de sus seres amados.
    Disfruté el recuerdo revivido con tanto amor y me conmoví profundamente en su ultima linea.

    Un fuerte y largo abrazo.

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  4. Gracias América, tu siempre tan cariñosa en tus comentarios.
    Lo llevamos dentro de nuestro corazón cada día.
    Besos

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  5. Felicidades, seguro que hoy ha tenido un buen pastel y ha soplado velas :)

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  6. Seguro Emily que le han hecho un buen pastel de Reyes.
    Besitos

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  7. Pilar
    esta fue la primera vez que festajamos Reyes con Sebastian, fue muy lindo.
    Estamos recien llegados, probablemente ya estes viajando, si es asi que lo disfruten mucho. Si todavia estas por aqui llamame, esta semana me la tomo.
    Besos, Matilde

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  8. Bonito relato, y bonita dedicatoria a tu hermano. Seguro que sigue siendo el mejor regalo para ti.

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  9. Ya ves Matilde, Sébastian va a tener un buen recuerdo de los Reyes, me alegro que lo haya podido vivir.
    Besos

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  10. Como bien dices, son recuerdos que nunca se olvidan y fue el mejor regalo que tuve.
    Saludos Paseante

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  11. Desde luego una noche de Reyes especial. Lo que me sorprende siempre y provoca mi admiración es la vida que llevaron nuestras madres,debió de ser dura, entre otras cosas, pariendo en casa, mientras intentaban que los pequeños no se enteraran de nada. La abuela acostando a la niña, tu madre seguramente ya de parto y tú nerviosa y soñando con los angelitos. Realmente fue un buen regalo de reyes, el nacimiento de tu hermano, y para una niña debió de ser algo mágico y natural.

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  12. si Santy, siempre me voy acordarme de aquel día de Reyes.
    Nuestras madres fueron muy fuertes y arriesgaron mucho por nosotros.
    Besos

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