domingo, 10 de julio de 2011

El café helado

A las primeras horas de la mañana en el frescor de ella, se levantaba una madre de familia para organizar el día y ponerse a sus tareas domesticas.

Anteriormente su madre política se había levantado y había puesto en funcionamiento la cocina de leña que todavía usaban ya que les resultaba muy cómoda en los días frescos del invierno para calentar la habitación grande del comedor y la cocina que usaban en lo cotidiano.

Se decían que tendrían que pasarse a la cocina de gas, pero cuando se hablaba del tema todos los miembros de la familia tenían voto, ya que les gustaba mantener la famosa cocina de leña que les daba tanto gusto acercarse a ella en los días fríos del invierno, a la vuelta del colegio, a la vuelta del trabajo, aunque no obstante la abuela se decía que aquello ya era mucho trabajo para ella, ya que los cacharros se ensuciaban mucho más y a la hora de lavarlos pocos voluntarios se ofrecían pues cada uno tenia sus tareas que hacer.

Ella se puso a preparar la primera cafetera de café para poder desayunar a medida que cada miembro de su familia se iba levantando, no eran muchos los que tomaban café, ya que por la mañana apreciaban mucho más el chocolate caliente que la abuela preparaba.

Por otra parte la abuela se ocupaba de preparar el chocolate para los hijos.

Una vez el desayuno terminado y la cafetera lista para ser reutilizada de nuevo, preparaba el segundo café de la mañana y de todo el día, éste iba a servir para después de la comida principal, lo iba a servir helado.

A lo largo de la mañana abría el congelador sacaba la bandeja del café, le daba unas vueltas para tenerlo bien granizado y obtener la textura adecuada como si uno se lo estuviese tomando en un café de refrescos.

Se tomaba la molestia de prepararlo todos los días del verano este famoso café que todos los miembros de la familia apreciaban por ser un refrescante agradable en los días calurosos del verano.

Su suegra se iba a las compras de los productos frescos que iban a usar en la comida y luego se ponían a cocinar para que todo estuviese listo y fresco a la hora de la comida.

Los días festivos alternaba la receta añadiendo un bote de leche condensada al café, ésto ya era lo más preferido de todos, adoraban el momento del postre, esperaban que la fuente de la nevera fuese sacada y saborear el refresco del café con leche tan exquisito del día festivo.

Se puede substituir el bote de leche condensada por un bote de yogur a sabor café, hay que echar un bote grande de tres cuartos de kilo de materia grasa de 2 %, si se quiere de más porcentaje de materia grasa todavía es mejor, es mi receta del verano.

22 comentarios:

  1. Que seria de nosotros sin ese primer cafelito de la mañana que tengas una feliz semana saludos

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  2. El cafecito de la mañana para mí es necesario para cargar las pilas y al mediodía para recargarlas. Me encanta el café y ahora en verano un cafecito con hielo es de las bebidas que más apaga la sed. Con leche condensada y frío debe ser una delicia.
    Un abrazo.

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  3. Tan solo con el aroma del café, parece que uno pudiese vivir ya, pero si se lo toma mucho mejor.
    Igualmente feliz semana Bermaxo

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  4. Yo ahora tan solo tomo café el fin de semana, pero en cambio me prepara una jarra de thé y con ella voy pasando el día.
    Abrazos Atenea

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  5. También conocí esas cocinas de leña. Y a mi madre y a su suegra peleándose en los fogones. Cómo ha cambiado todo en poco tiempo.

    Por cierto, soy muy cafetero. Y el hielo y la leche condensada le quitan la gracia de su sabor negro y fuerte. No?

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  6. Afortunadamente que los tiempos han cambiado para facilitad las tareas domesticas.
    Creo que las dos versiones son buenas, son distintas, el café solo es muy bueno y mas refrescante pero en cambio con la leche resulta mas un helado y dulzón.
    Buenas noches Paseante

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  7. EL RECUERDO DE LOS AROMAS siempre queda grabado

    yo no he conocido esas cocinas de leña pero seguro que le daban un gusto especial y diferente al actual a los alimentos cocinados

    un abrazo cordial mari

    joan

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  8. Hola Maripir!!!!! Qué buenos recuerdo me has traído!!!! Todavía tengo en mente la cocina de leña de mi casa, ahora ya es vitro, pero aquella era mucho mejor, asaba las patatas como ninguna otra, calentaba la estancia y los inviernos los hacía mucho más agradables. Bueno, yo no soy muy cafetera porque me afecta mucho y luego no puedo dormir, pero el único café que tomo es el del desayuno, me sienta bien y me carga para todo el ddía. MUCHOS BESITOS Y SALUDITOS DESDE ESPAÑA.

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  9. Los aromas y los sabores siempre quedan en los recuerdos, pues ha decirte verdad no fijaba en aquel tiempo el gusto y los sabores de la cocina, pero seguro que debía de serlo, es como asar la carne a la brasa del carbón.
    abrazos Joan

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  10. Gracias Liova por tus comentarios, me alegra que te haya hecho recordado buenos recuerdos de tu infancia.
    Cuando trabajaba tomaba mucho café, creo que es la adrenalina que nos hace funcionar, ya que se suele dormir menos, pero te aconsejo que te aficiones al thé verde es muy bueno para la salud.
    Besos

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  11. También yo lo primero que hag al levantarme es poner la cafetera de café, que dicho sea de paso,es el que mejor sienta.

    Ya me gustaria a mi poder cocinar en una chimenea de leña, a la antigua usanza... sí, ya se que la suegra dice que da muchotrabajo, pero es tan encantador...

    Has descrito una imagen en la que yo me metería sin dudarlo un momento.

    Un abrazo

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  12. Hay poca gente que no les guste saborear el café matinal, el aroma que desprende que hace despertar a los perezosos que se han quedado en la cama.
    Pues no sé que decirte Verdial con el tema de la cocina, yo creo que me lo imagino en una casa de campo y aun con esto, pues cuando se prende un botón y enseguida tiene el fuego es tan practico.
    Un abrazo

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  13. Los olores, los sabores, todo va ligado a nuestra infancia y todo nos lleva siempre a nuestras madres y demás mujeres que tuvieron tanta importancia en nuestra infancia. La cocina de leña yo la conocí. La recuerdo en invierno, cuando pedía que me dejaran que avivara el fuego con el soplillo de esparto y salían chispas por todas partes, entonces yo me asustaba y lo dejaba enseguida. Siempre me dejas buenos recuerdos. Gracias.

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  14. Yo mismo me voy sorprendiendo desde que hago este blog, de la cantidad de recuerdos que me van viniendo de mi infancia completamente olvidados.
    Me alegro que en parte te los haga vivir a ti con los tuyos y que sean buenos.
    Abrazos fuertes Santy

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  15. Granizado de café, lo llamaría yo. El caso es que toda la familia se apuntaba al refresco nada más levantarse, eso sí hecho por la abuela. Ya sabes que todo lo que hacen las abuelas es lo más exquisito...

    Yo por mi parte soy una negada para los fogones. La verdad es que mi madre siempre ha trabajado y mi padre hacía sus pinitos, pero sin saber realmente cocinar, lo cual ha dado lugar a una hija totalmente lerda para los guisos... en fin... algún día no tendré más remedio que ponerme a ello.

    Besos

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  16. Ya veo Carmen que tu también disfrutabas del café granizado es muy agradable en verano.
    Cuando tengas necesidad ya te pondrás en la cocina, yo lo hice cuando no tuve ya mas remedio, aunque al principio una cosa tonta como me parecía no me salia como esperaba.
    Abrazos

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  17. Querida.
    La fotografía es entrañable genera la atmósfera de tu delicioso texto.
    El café!...Yo no soy nadie hasta que tomo el primero de la mañana,(es que no existo!).
    Me gusta esa receta quizás se me pase la mano con la leche condensada ,te cuento que no hay nada como a media mañana un guayoyo endulzado con papelón.

    Abrazo largoooooo guapa!

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  18. La fotografía es cogida de Internet.
    No conozco "guayoyo endulzado con papelón", dendré que buscar, si no tienes problema de peso dale a la leche condensada con el café.
    Buenas vacaciones amiga yo las cojo en Agosto, con lo cual nos vemos en Septiembre.
    Besos

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  19. EL PLACER DE TOMARTE EL PRIMER CAFÉ DEL DÍA, ESE QUE TE DESPIERTA.
    UN SALUDO

    MARIAN

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  20. Hola Mari Pi

    Gracias ante todo por seguir mi blog y dejar tu comentario...
    Muy de acuerdo contigo en lo que se refiere al modelo de abanico en blanco y negro,es muy bonito y elegante tal cual...¡
    Pero he plasmado un Paraiso,y tenia que llevar color...¡
    El olor y el sabor del café,me gustan con leche,y si es condensada mejor...¡¡¡
    Muy bonito tu relato de un despertar de la familia que prepara y se reune para tomar café de muy diversas maneras,que tiempos¡¡¡
    Besos.

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  21. Gracias Marian por tu comentario, que agradable despertarse con el olor al café hecho por una persona querida, me paso por tu espacio.

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  22. Gracias Angles por devolverme el comentario.
    El color resalta el valor artístico, pero en la foto quedaba bien.
    No olvides de probarlo helado tu café con leche, resulta muy agradable en el caluroso verano.

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