Las fiestas navideñas se aproximan y tranquilamente se empiezan a recibir las primeras tarjetas de felicitación que suelen ser de alguna institución financiera o comercio, desgraciadamente ya no se reciben las tarjetas de amigos o familiares, éstas llegan tranquilamente por el correo electrónico.
En estos días la chica que nos trae el periódico nos dejó una felicitación y al mismo tiempo un sobre vacío con su dirección, como mi marido se fija poco en estas cosas, le dije si nos ha dejado un sobre vacío con su dirección quiere decir que hay que darle una propina y felicitarla. La chica es muy correcta y bastante profesional en su tarea con lo cual hicimos nuestra parte.
Esto me hizo pensar mis tiempos de niñez cuando mi madre iba preparando los aguinaldos para los que se iban presentándose por casa y yo coleccionando las tarjetas de Felices Pascuas.
La mayoría de los oficios eran mal remunerados en aquellos tiempos y era una practica muy habitual de pasarse por las casas y desear las felices fiestas dejando su tarjeta, con ello se iban asegurando de poder pasar unas buenas fiestas y que sus hijos no les faltasen los juguetes en el día de los Reyes.
Me he dando un paseo entre la multitud de tarjetas de otros tiempos me iba dándome cuenta que una parte de los oficios que se han perdido con los avances tecnológicos.
No tengo la menor idea si todavía está en practica y si circulan algún tipo de tarjeta similares a éstas, pero como todo lo antiguo me gusta ya que me recuerda tiempos que he vivido me ha hecho gracia poder encontrar una tal variedad de oficios y situaciones de uso normal de aquellos tiempos.


























Hola!!!! Un lujo el que nos regalas hoy. ¿Sabes que a pesar el correo electrónico intento enviar tarjetas de Navidad a todos los que puedo????Pienso que el e-mail sirve de mucho pero el género epistolar que NUNCA SE PIERDA!!!! BESOS PRENAVIDEÑOS DESDE ESPAÑA.
ResponderEliminarPues haces bien, ya que recibir tarjetas de felicitación por el correo tradicional da mucha alegría.
ResponderEliminarUn abrazo e igualmente buenos deseos Liova.
Maravilloso post, lo guararé como oro en paño. Los que tenemos una edad recordamos algunas de estas tarjetones de felicitaciones en las fiestas. Yo también las coleccionaba de un año para otro y, hasta hace muy poco, aún guardaba los christmas de familiares y amigos. Me ha gustado mucho leer y ver esta entrada, querida amiga. Besos.
ResponderEliminarLas tarjetas, preciosas e inolvidables. me gustaría que no se perdieran nunca!
ResponderEliminarSaludos.
Gracias Paco, si quieres procurártelas en Todocoleccion.com.
ResponderEliminarYo cuando las descubrí fue como volver al pasado, ya las tenia completamente olvidadas, hay que decir que tenían toda su gracia.
Un abrazo
Hola Moderado, si las has conocida son verdaderamente entrañables, ahora estamos con las tarjetas electrónicas que hay de todo.
ResponderEliminarAbrazos
Querida Mari- Pi, hoy nos regalas una joya. Yo no recuerdo ese tipo de tarjetas pero tienes una colección de un valor incalculable y más hoy en día que, como dices, se ha perdido mucho la práctica de felicitar las Naviddes con tarjetas.
ResponderEliminarUna entrada preciosa y muy añorable.
Un fuerte abrazo!!!
Son preciosas las postales que nos muestras, no las conocia, son una parte de nuestra historia.
ResponderEliminarUn abrazo
Si no las conoces es porque eres muy joven o quizás eran tarjetas mas bien de Cataluña, ya que muchas están representando edificios de Barcelona.
ResponderEliminarGracias por tu comentario me alegro que te hayan gustado.
Besos
Pues lo mismo te digo Mariac, si no las conoces es por los mismos motivos.
ResponderEliminarMe alegro que te hayan gustado.
Un abrazo
Tienes un tesoro en casa, sin lugar a dudas. No todo el mundo guarda esos testimonios del pasado. Creo que si algunos se enterasen, sobre todo coleccionistas, te harían ofertas de compra muy interesantes. Últimamente las tarjetas en papel van reduciéndose en número. Ahora felicitamos por internet y listos, nos ahorramos tarjetas, sobre y sellos, pero desde luego no es lo mismo.
ResponderEliminarSaludos
Unas tarjetas maravillosas,he pasado unos momentos muy agradables recordando,un abrazo.J.R.
ResponderEliminarGracias Carmen, sabes una cosa los americanos conservan cantidad de antigüedades, quizás por las casas grandes no lo sé, pero te digo que a mi siempre me ha gustado conservar las cosas, aunque muchas las he perdido como es normal.
ResponderEliminarBesos
Pues seguro que alguna conocías, son tesoros todo lo antiguo.
ResponderEliminarUn abrazo José Ramón
Preciosa entrada Mari-Pi, me ha encantado. Me ha recordado a mi blog "Sabor Añejo" que por ahora no tengo tiempo de actualizar.
ResponderEliminarNo se con cual de todas las felicitaciones que has puesto me quedaría, creo que con todas.
Un abrazo
No creía que Sabor Añejo era un blog tuyo, pues a ver si te buscas tiempo y lo actualizas ya que siempre ha sido muy bueno.
ResponderEliminarBesos y gracias
Me acuerdo de aquellas tarjetas y probablemente quede alguna en casa de mis padres. Me ha hecho gracia la de "El zapatero le desea...". Hay un político español que abandona su cargo por estas fechas. Quizá podría ir por las casas repartiendo felicitaciones.
ResponderEliminarPaseante siempre tan genioso en tus comentarios. Pues si tienes en tu casa alguna tarjeta no la tires las pagan bien.
ResponderEliminarUn abrazo
Pero qué maravilla de felicitaciones, son preciosas antes las daban el sereno, y basurero , el cartero, etc...Y se les daba el aguinaldo por Navidad.
ResponderEliminarPrecioso y entrañable post, me ha encantado.
Un abrazo y muchas gracias a tí por compartirlo con nosotr@s.
Un beso y Fellíz Navidad, en Québec.Abrazos.
Con harta frecuencia la nostalgia es fruto de la mitificación del pasado...
ResponderEliminarGracias por tu visita a mi bitácora. Saludos y felices Navidades.
Mi querida Mari-Pi-R
ResponderEliminarNos presentas una colección de antología,una belleza he quedado fascinada,sin duda amiga ya hay oficios que ni existen pero cuanta creatividad y alegría para festejar estas fechas.
Por estos lados nos dejan sus sobresitos las personas del aseo y algún que otro servicio a domicilio,siempre es entrañable dar sobre todo si eso era lo que veíamos de pequeños.
Me encanta mandar y recibir tarjetas aunque sean electrónicas a veces....
Guapa es una regalazo este articulo.
Un abrazo enorrmeeee
Por lo menos tu las has conocido, yo creo que eran mas bien de la zona de Cataluña ya que todas las que he encontrado son de allí.
ResponderEliminarUn beso Mari Trini
Pues efectivamente es así, me gusta recordar cosas del pasado.
ResponderEliminarGracias por tu paseo Luis Antonio
Es así América, oficios que se han ido perdiendo, recuerdos que nos vuelven y que vamos encontrando por Internet entre unos y otros, siempre en estas fechas dar es normal como agradecimiento de algún servicio.
ResponderEliminarUn beso
Hola, he recordado las mismas que llevaban a casa el barrendero, el cartero, y otros que ahora no recuerdo, me ha encantado. Un abrazo.
ResponderEliminarAsí que tu también disfrutaste de estas preciosas tarjetas que a lo largo del tiempo se han ido perdiendo.
ResponderEliminarBesos Lola