jueves, 10 de mayo de 2012

La quimera del oro, cuarta parte



Una vez en la frontera canadiense, el peso de sus suministros no llegan alcanzar lo requerido por la ley canadiense, ya que les falta 18 libras para hacer el peso total de 4 500 libras.

Dos de entre ellos tienen que volver al punto de partida Skadway para aprovisionarse de las 18 libras que faltan.

Se dan cuenta que todos los esfuerzos y privaciones que han hecho les ha sido en balde pero por otra parte hubiese podido ser peor si el peso requerido hubiese sido más importante.

Se decide que van hacer el viaje las dos chicas más jóvenes, osea Catherine y Carolina, ya que por una parte siempre andan juntas y se llevan bien.

El recorrido es de 40 kilómetros, pero la vuelta la podrán hacer en tren. Para ello les lleva tres días de camino por el mismo sendero de Chilkoot. Una vez en Skadway se encuentran con la fiesta nacional del 4 de Julio osea el día de la independencia americana, se sienten invitadas a la fiesta y aunque un poco cansadas no reusan en ir al baile y divertirse aquella noche.

Al día siguiente compran la comida más una olla que se les había roto, con ello ya tienen sus 18 libras deseadas, cogen el tren que les lleva al lago Bennett en dos horas y media.

 
Desde el lago Bennett hacen un retroceso al lago Lindeman para encontrarse con el grupo.

En el primer campo se encuentran allí sola Louise tirada en el suelo y llorando ya que sus pies y piernas le duelen mucho por todo lo que ha andado y lo cansada que se siente, Caroline se echa a sus brazos y la reconforta animándola. 

 
Los otros compañeros siguen el trayecto dirigiéndose al campo del Lago Lindeman, ya terreno Canadiense.

La bajada parece fácil ya que se van deslizándose por la nieve, pero luego se encuentran con piedra muy grandes que les vuelve a ser difícil seguir el camino.

Las dos muchachas Catherine y Carolina a parte que ayudan son dos personas muy animadas que unen al grupo y les hace ver con mejor optimismo los obstáculos que se van encontrando al largo del trayecto, las echan de menos.

 
Para ahorrar tiempo y cansancio Martin y Hugues cogen la embarcación la cual no es muy estable y cargan el máximo de cargamento que pueden con ello piensan eliminar 12 kilómetros andando y tres días de porteo.

Durante la navegación los vientos y corrientes son fuertes, tienen miedo si la barca va a romperse y van a perderlo todo, pero afortunadamente con su tranquilidad y buen control llegan a la orilla.
Chantal se pregunta nuevamente, pues se siente aislada del grupo, pasa momentos de deprima y piensa volver con los suyos, pero es una persona fuerte físicamente y moralmente, con lo cual habla en particular con uno y al final después de ciertas aclaraciones decide seguir con el grupo.

Ya todos unidos de nuevo siguen el camino al lago Bennett, por el camino se encuentran un cementerio en donde hay varias tumbas de los prospectores que perdieron su vida durante el camino de la busca del oro.

 Ya en el lago Bennett se sienten todos contentos ya que allí empieza la travesía por el lago.

20 comentarios:

  1. Maravilloso post, como se ve el esfuerzo...
    Gracias Mari-Pi-R.
    Y un abrazo.

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    1. Gracias Trini, es una satisfacción poder seguir a este grupo en su camino.
      Un abrazo

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  2. Bellísimo ese lago y que estupenda esa canoa. Un viaje de lujo, desde luego. Un fortísimo abrazo.

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    1. Los paisajes son maravilloso y lo mejor es que todo ha sido construido por ellos y van sobreviviendo.
      Un abrazo

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  3. Hola!!! penurias y más penurias pasan... se refleja en sus caritas de cansados!!! Las fotos siguen siendo bien preciosas!!! Besos niña!!!

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    1. Así es ya ves por 18 libras de peso tienen que volver al punto de partida, pero es tal como aquellos tiempos.
      Un abrazo

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  4. Y el tren, ¿era de vapor como el de entonces? Es que parece, pero no, porque no se ve la máquina. Ya sería rizar el rizo, ejejej
    Besos

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  5. Hola Guapa:

    Veremos como será la travesia por el lago. Un reto a batir que estoy seguro lograran

    Besote

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    1. Así lo espero Manuel, aunque ahora estoy fuera del país y no puedo continuar con las publicaciones.
      Abrazos

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  6. La del grupo ante la cabaña, parece una estampa de otros tiempos. Un abrazo.

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  7. Todo un reto el de estos aventureros. La verdad es que tienen muchísimo valor.
    Feliz estancia en España, Mari-Pi.
    Muchos besos, amiga, y que disfrutes mucho.

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    1. Gracias Atenea, la verdad que me lo estoy pasando bien, pero ahora ya estoy en mi pueblo natal y tengo mas descanso y un poco mas de tiempo.
      Besos

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  8. La verdad amiga es que el trayecto es cada vez más difícil,ya el cansancio va dejando huella,devolverse por los suministros fue todo un viaje,menos mal que tuvieron su recompensa.
    Es notable el compañerismo que hay,mas allá de pequeñas diferencias que quizás puedan surgir.La convivencia no es fácil y lo han hecho muy bien.
    Seguimos el trayecto....Toda una experiencia que pocos muy pocos pueden experimentar.
    Besos guapa.

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    1. Por supuesto que muy pocos la pueden experimentar, hay que tener mucho corage y tener la aventura dentro de uno mismo.
      Lo que me gusta es que por el momento los diez siguen unidos.
      Esperando que encuentren alguna pepita de oro.
      Besos

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  9. Qué bonito ese tren, que precioso ese lago. Parajes mortalmente románticos....

    Saludos.

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    1. Efectivamente todos los paisajes son muy bonitos.
      Un abrazo y gracias por tu paseo

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  10. El paisaje es tan precioso que dan ganas de marchar con ellos.
    Un beso.

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  11. Por supuesto que si pero con buenas condiciones.
    Un abrazo

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