Una vez en la frontera canadiense, el peso de sus suministros no llegan alcanzar lo requerido por la ley canadiense, ya que les falta 18 libras para hacer el peso total de 4 500 libras.
Dos de entre ellos tienen que
volver al punto de partida Skadway para aprovisionarse de las 18
libras que faltan.
Se dan cuenta que todos
los esfuerzos y privaciones que han hecho les ha sido en balde pero
por otra parte hubiese podido ser peor si el peso requerido hubiese
sido más importante.
Se decide que van hacer el
viaje las dos chicas más jóvenes, osea Catherine y Carolina, ya que
por una parte siempre andan juntas y se llevan bien.
El recorrido es de 40
kilómetros, pero la vuelta la podrán hacer en tren. Para ello
les lleva tres días de camino por el mismo sendero de Chilkoot.
Una vez en Skadway se encuentran con la fiesta nacional del 4 de
Julio osea el día de la independencia americana, se sienten
invitadas a la fiesta y aunque un poco cansadas no reusan en ir al
baile y divertirse aquella noche.
Al día siguiente compran la comida más una olla que se les había
roto, con ello ya tienen sus 18 libras deseadas, cogen el tren que
les lleva al lago Bennett en dos horas y media.
Desde
el lago Bennett hacen un retroceso al lago Lindeman para encontrarse
con el grupo.
En
el primer campo se encuentran allí sola Louise tirada en el
suelo y llorando ya que sus pies y piernas le duelen mucho por todo
lo que ha andado y lo cansada que se siente, Caroline se echa a sus
brazos y la reconforta animándola.
Los
otros compañeros siguen el trayecto dirigiéndose al campo del Lago
Lindeman, ya terreno Canadiense.
La
bajada parece fácil ya que se van deslizándose por la nieve, pero
luego se encuentran con piedra muy grandes que les vuelve a ser
difícil seguir el camino.
Las
dos muchachas Catherine y Carolina a parte que ayudan son dos
personas muy animadas que unen al grupo y les hace ver con mejor
optimismo los obstáculos que se van encontrando al largo del
trayecto, las echan de menos.
Para
ahorrar tiempo y cansancio Martin y Hugues cogen la embarcación la
cual no es muy estable y cargan el máximo de cargamento que pueden
con ello piensan eliminar 12 kilómetros andando y tres días de
porteo.
Durante
la navegación los vientos y corrientes son fuertes, tienen miedo si
la barca va a romperse y van a perderlo todo, pero afortunadamente
con su tranquilidad y buen control llegan a la orilla.
Chantal
se pregunta nuevamente, pues se siente aislada del grupo, pasa
momentos de deprima y piensa volver con los suyos, pero es una
persona fuerte físicamente y moralmente, con lo cual habla en
particular con uno y al final después de ciertas aclaraciones decide
seguir con el grupo.
Ya
todos unidos de nuevo siguen el camino al lago Bennett, por el camino
se encuentran un cementerio en donde hay varias tumbas de los
prospectores que perdieron su vida durante el camino de la busca del
oro.
Ya
en el lago Bennett se sienten todos contentos ya que allí empieza la
travesía por el lago.











Maravilloso post, como se ve el esfuerzo...
ResponderEliminarGracias Mari-Pi-R.
Y un abrazo.
Gracias Trini, es una satisfacción poder seguir a este grupo en su camino.
EliminarUn abrazo
Bellísimo ese lago y que estupenda esa canoa. Un viaje de lujo, desde luego. Un fortísimo abrazo.
ResponderEliminarLos paisajes son maravilloso y lo mejor es que todo ha sido construido por ellos y van sobreviviendo.
EliminarUn abrazo
Hola!!! penurias y más penurias pasan... se refleja en sus caritas de cansados!!! Las fotos siguen siendo bien preciosas!!! Besos niña!!!
ResponderEliminarAsí es ya ves por 18 libras de peso tienen que volver al punto de partida, pero es tal como aquellos tiempos.
EliminarUn abrazo
Y el tren, ¿era de vapor como el de entonces? Es que parece, pero no, porque no se ve la máquina. Ya sería rizar el rizo, ejejej
ResponderEliminarBesos
Creo bien que era un tren de los de ahora.
EliminarUn beso
Hola Guapa:
ResponderEliminarVeremos como será la travesia por el lago. Un reto a batir que estoy seguro lograran
Besote
Así lo espero Manuel, aunque ahora estoy fuera del país y no puedo continuar con las publicaciones.
EliminarAbrazos
La del grupo ante la cabaña, parece una estampa de otros tiempos. Un abrazo.
ResponderEliminarEsto es lo que se intenta demostrar.
EliminarUn abrazo
Todo un reto el de estos aventureros. La verdad es que tienen muchísimo valor.
ResponderEliminarFeliz estancia en España, Mari-Pi.
Muchos besos, amiga, y que disfrutes mucho.
Gracias Atenea, la verdad que me lo estoy pasando bien, pero ahora ya estoy en mi pueblo natal y tengo mas descanso y un poco mas de tiempo.
EliminarBesos
La verdad amiga es que el trayecto es cada vez más difícil,ya el cansancio va dejando huella,devolverse por los suministros fue todo un viaje,menos mal que tuvieron su recompensa.
ResponderEliminarEs notable el compañerismo que hay,mas allá de pequeñas diferencias que quizás puedan surgir.La convivencia no es fácil y lo han hecho muy bien.
Seguimos el trayecto....Toda una experiencia que pocos muy pocos pueden experimentar.
Besos guapa.
Por supuesto que muy pocos la pueden experimentar, hay que tener mucho corage y tener la aventura dentro de uno mismo.
EliminarLo que me gusta es que por el momento los diez siguen unidos.
Esperando que encuentren alguna pepita de oro.
Besos
Qué bonito ese tren, que precioso ese lago. Parajes mortalmente románticos....
ResponderEliminarSaludos.
Efectivamente todos los paisajes son muy bonitos.
EliminarUn abrazo y gracias por tu paseo
El paisaje es tan precioso que dan ganas de marchar con ellos.
ResponderEliminarUn beso.
Por supuesto que si pero con buenas condiciones.
ResponderEliminarUn abrazo