Durmiendo tranquilamente
sin saber lo que pasaba alrededor de mi ventana, un grupo de perdices
perdidas en mi jardín y yo sin darme cuenta de ellas, allí estaban, me esperaban a que me despertase y que pudiese contemplarlas, me
esperaban para darme un día alegre con su visita.
Un día más creía
que iba a ser aquel día, un despertar normal sin ningún
acontecimiento creía yo, en una mañana de vacaciones navideñas.
Tan pronto levantarme y
correr la persiana me di cuenta de ellas, que buena sorpresa tenia en
el jardín, como casi una docena de perdices todas revoloteando en
él.
Grité fuerte para que las
viese mi marido, él corre apresurado por la maquina de fotografiar y
se pone hacer fotos el espectáculo dura pocos minutos, los
suficientes para hacer las tomas necesarias.
Poco a poco se van
alejando y saltando a los terrenos vecindarios, para complacer a los
vecinos, me pregunto si todos tuvieron la misma suerte que yo, un
despertar tan agradable en una mañana todavía gris por la hora
temprana.
Poco a poco ya no se ven,
pero hay una que está charlando o piropeando con una artilla, que se
dirán las dos me pregunto. Parece que la perdiz haya convencido a la
artilla que la siga ya que está intentando saltar la verja.
Uno puede pensar que es
una escena corriente en un país grande, espacioso, verde y nevado,
pero no es así no es frecuente encontrarse los animales en tu mismo
jardín aunque más de una ves hemos constado algunas escenas
parecidas.
Un bel risveglio, belle fotografie!! Felice fine settimana a te...ciao
ResponderEliminarIgualmente un feliz fin de semana con alegría.
EliminarUn abrazo
Dios Te Bendiga Siempre Mari.
ResponderEliminarAmo la fotografia y disfruto mucho cuando sin esperarlo Dios nos regala cosillas asi.
Bendiciones !
Es cierto lo que dices, fue un regalos de Navidad.
EliminarUn abrazo
Un despertar estupendo, pues no es fácil verlas así tan complacientes en el jardín de una casa particular. Desde luego, esas fotos desde el ventanal todo nevado es una postal navideña en sí misma. Abrazos, Mari-Pi-R
ResponderEliminarEs cierto Paco, no es normal, pero parece como si hubiese sido un regalo navideño, ahora tengo el recuerdo de ello.
EliminarUn abrazo
Como ya te comentaba, conocí ese país hace ya muchos años y recuerdo que a mi hermana y a mí nos encantaba ver a las ardillas entrar en la cocina de la casa - esas casa típicas canadienses - para robar lo que pillaban. Recuerdo que mi madre decía que los vecinos odiaban a las ardillas porque se cargaban hasta las conducciones eléctricas y les perforaban los jardines pero a nosotros nos encantaba salir a darlas de comer.
ResponderEliminarVuestras fotos de las perdices sobre la nieve son encantadoras.
Un abrazo.
Los comentarios de los vecinos son ciertos, pero hay que dejarlas que se paseen ya que dan alegría al barrio y a tu jardín.
EliminarMe imagino que debes de tener buenos recuerdos de ellas ya que debieron hacer parte de tu niñez.
Un abrazo
Yo creo que la ardilla se lleva la misma sorpresa que tu y es fácil que intentara echarlas como diciendo esto es mío. Vaya nevadita, las pobres irían buscando algo que comer que no encuentran en el campo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Quizás sea así que las estaba echando de su campo, los animalitos siempre van buscando alguna cosilla para alimentarse.
EliminarUn abrazo
Qué maravilla! Desde esta zona del planeta estas imágenes me parecen que sólo se dan en las peli o en las fotos de los cuentos.
ResponderEliminarBesosss
Pues no vivo tampoco aislada y en pleno campo pero tuve suerte ya que no es muy normal ver este panorama, en cambio la nieve queda permanente en el jardín todo el invierno.
EliminarBesos
Hola!!!! Me imagino tu alegría y la ilusión de una imagen tan tierna y nada más despertarte!!!!!! Yo también hubiera gritado y fografiado estas escenas. Es verdad, parece que se están contando cosas la perdiz y la ardilla.
ResponderEliminarMe encanta esta entrada... tan natural y espontánea. Besos mil desde España.
Un despertad de los raros pero lleno de una gran sorpresa mira por donde iban ellas, besos
EliminarPero amiga ¿Dónde vives? Se ve que en un lugar muy frio pero lo de las perdices…Pues seguro que te han dado una hermosa alegría, porque verlas entre la nieve habrá sido un espectáculo. Buen fin de semana amiga. Un beso.
ResponderEliminarVivo en Montréal.
EliminarFue todo un espectáculo y lo no esperado, como he dicho un regalo navideño de los que son raros.
Besos
De perdices si tenemos en mi pueblo...No tan nevado como el tuyo, pero la susodichas están de día y de noche en mi patio...Son una pieza de caza muy solicitada por estos rumbos...
ResponderEliminarMe ha dado frío las fotos ;D
Besote guapa
En algunos años mi esposo salia a la caza de ellas y efectivamente eran muy buenas de comer.
EliminarEl frío es menos de lo que uno se imagina.
Un abrazo
Qué increible paisaje, me resulta tan lejano porque yo estoy en verano y hace mucho calor.
ResponderEliminarLa nieve es preciosa y esas perdices tan cerquita, parece pais de sueños, de fantasías... Qué mundo tan bello.
Un besito
Tu vives en un país muy cálido y yo muy frío con lo cual estamos en casi dos mundos distintos Luján, con lo cual cada uno tiene un poco de bueno en ellos.
EliminarUn abrazo
Querida Mary, tienes un gran despertar y una sorpresa agradable.
ResponderEliminarEn estas partes de perdices no veo más.
Domingo del Buen
Un despertar de los que se sueña, un abrazo
Eliminar¡Hola Mari-Pi!
ResponderEliminarComo me ha gustado esta entrada amiga, a mí que me encantan los animales y sobretodo esos que son más frágiles.
Pobrecitas las las perdices, están encogidas con el frío de esa mañana gris y nevada.
Gracias Mari, por compartir esa bonita escena mañanera.
Te dejo mi gratitud y mi estima siempre.
Un abrazo grande y llenito de mis mejores deseos para estas fiestas navideñas y mucha prosperidad en el año nuevo.
Besicos a puñados mi reina.
Gracias Marina ante todo desearte a ti a a los tuyos unas felices fiestas navideñas con mucho amor y que 2013 sea bueno para ti.
EliminarLas perdices estaban bastante encogidas es cierto, pues los días son fríos.
Un abrazo fuerte
Pues menos mal que las disparásteis con la cámara de fotos y no con la escopeta. Alguno se hubieran hecho un buen guiso de perdices... Y yo que conste que soy una amante de los animales y no me gusta nada que se mate a ningún bicho viviente... Lo raro es que se estuvieran tan quitecitas y que no se espantasen al veros en la ventana.
ResponderEliminarUn besito
Si un buen guiso con ellas para llenar los pucheros navideños, es broma Carmen.
EliminarYa hace muchos años que a mi marido se le pasó sus tiempos de caza, ahora siente mucha pena por los animales.
Un besito también
Yo es como que no podía creer que estuvieras cubierta por ese manto blanco.
ResponderEliminarEs una Navidad bien bonita la que vas a vivir. De hecho, Papá Noel es de allá...
Un besito
Pues con la que ha caído de nievo hoy no creo que no vaya a tener unas navidades blancas.
EliminarGracias por pasar de nuevo un abrazo
Mi querida amiga: un prodigio de la naturaleza que nunca deja de sorprender.
ResponderEliminarUn abrazo.
Así es un regalo navideño se podría decir, un abrazo
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