Ir a mi pueblo es ir por lo menos un
día al cementerio a visitar a los que nos dejaron tranquilamente en
su día.
En este viaje lo fui dejando un día
para otro, pues estaba ocupada la mayoría de los días ya que mi
cuñado estaba en tratamiento médico con lo cual algunos días iba
yo acompañarlo y otros mi hermana y así fueron pasando las mañanas
ocupada en unas cosas y otras.
Ya un sábado y siendo mi anterior día
de dejar mi querido pueblo me dije, pues hoy voy al cementerio, tenía
bastante tiempo por delante mio, no hacía calor ni me sentía
cansada, así que me dije pues hoy voy hacer un buen recorrido y a
ver si encuentro a todos mis familiares o bien los más queridos.
No es fácil ya, pues los cuatro
caminos se han ido multiplicando y encontrar a todos los que tenía
en mi pensamiento no lo logré, pero en cambio encontré a otras
personas que me hizo igualmente ilusión de pasarme por delante de
ellos, quedarme unos momentos y dejarles alguna plegaria.
Justamente aquella semana había muerto
una conocida mía, amiga se puede decir, nos frecuentamos en los
últimos años que viví en mi querido pueblo, pero no seguimos en
contacto aunque bien si nos encontrábamos por casualidad nos
saludábamos y charlábamos un rato. Sin buscarla tropecé con la
corona de flores que todavía estaba fresca en los pies del nicho, me
alegré en gran parte de ello, pues no me pude despedirme de ella, ya
que cuando supe su muerte estaba ya enterrada, me dio la impresión
que me esperaba.
Cuando llegué a casa dije: “pues hoy
me he despedido de los muertos”, en cierto modo me gustó estar por
allí y recordarlos en su vida.
La foto que encabeza el post es antigua
y de mi época, aunque hubiese podido poner otra mucho más alegre no
hubiese podía representar el camino de mi pasado el que recuerdo de
mi tiempo en el que vivía en mi querido pueblo.

Los cementerios de los pueblos de allí son muy diferentes a los de aquí. Allí los he visto "más alegres", no los conocía.Mi familia me llevó hasta la tumbas de mis antecesores, aquellos que lograron subsistir en una España complicada.
ResponderEliminarBesosss Mari
Pues no sé que decirte, pues a parte del cementerio de mi pueblo y el de la Habana que visité no he pisado otros.
EliminarUn abrazo
This is such a touching photo and post. Cemeteries tell the story of so many.
ResponderEliminarAllí están enterradas la historias de cada uno.
EliminarUn abrazo
Yo también paso por el cementerio cuando voy al pueblo de mi papá en Galicia.
ResponderEliminarMe gustan muco los cementerios.Viví mucho años al lado de uno (pared con pared).
También voy en Caracas.
Besote guapa
Pues Manuel a mi me pasa lo mismo estar en mi pueblo y no ir es como sentirme mal ya que me imagino que me están esperando que los visite.
EliminarUn abrazo
Esos caminitos rodeados de cipreses son la entrada a muchos cementerios en España. Muchas veces uno encuentra paz en solitarios cementerios. Bien esa despedida.
ResponderEliminarUn abrazo.
A mi siempre me ha gustado ese camino de cipreses, aunque actualmente haya cambiado habiéndolo modernizado, me gusta recordar el viejo camino.
EliminarUn abrazo
Con mi perdón, yo no puedo entrar...es superior a mis fuerzas.Gracias y besos
ResponderEliminarPues hay que respectar lo que uno siente yo en cambio me gusta ir y visitarlos.
EliminarUn abrazo
A veces necesitamos pasear por los cementerios e ir a visitar a nuestros familiares mas cercanos.De hecho, dicen que si hablas a menudo de ellos es como si no hubieran muerto,que siempre estan a tu lado. Respecto a la fotografia...... me encanta! Es un clasico de estos paisajes y ademas esta libre de cemento y asfalto.
ResponderEliminarUn abrazo.
Estoy de acuerdo contigo, por eso voy.
EliminarLa foto es muy antigua, aunque el camino sea el mismo lo han asfaltado y construido alrededor fabrica o comercios que han quitado el encanto del viejo camino, por eso me ha gustado poner lo que yo recordaba de mis tiempos allí.
A veces hace bien ir al cementerio a recordar a nuestros seres queridos, yo cuando murió mi mamá iba todos los viernes porque lo necesitaba, ahora menos pero cuando voy miro por todos lados, busco gente que he conocido... hasta he llorado frente a tumbas por desconocer su fallecimiento. Un besito
ResponderEliminarEso suele pasar y es muy normal, yo si puedo siempre voy cuando voy por allí, besos.
EliminarEntiendo perfectamente esa necesidad de visitar a los seres queridos que ya no están. Es tanta la paz que reina en ese lugar que parece que nos hace sentir más cerca de ellos, revivir recuerdos y comunicarnos con ellos. A pesar de que siguen viviendo en nuestros corazones, acercarse al lugar donde yacen sus cuerpos para mí es necesario porque sé que alli quedaron cuando dejaron esta vida.
ResponderEliminarLa foto es preciosa, un camino de cipreses que acompaña al encuentro de tantos recuerdos y tantas experiencias compartidas.
Un abrazo muy grande, Mari-Pi !!!
Así es amiga Atenea, es como una necesidad y un cariño que tenemos con ellos demostrándoles nuestra presencia, aunque bien siempre están con nosotros.
EliminarUn abrazo muy fuerte a ti
Me he sentido identificado con tu entrada, hace apenas un mes yo el vuelto al pueblo donde he nacido, para despedir a mi madre, y reconocido nombres en el cementerio que no sabía que habian muerto,y personas que se acercaron para darme sus condolencias y yo no recordaba sus nombres...disculpa esta reflexión personal, siempre es un placer visitarte, un abrazo.J.R.
ResponderEliminarComprendo muy bien José Ramón y siento mucho lo de tu mamá, nos sentimos identificados ya que estamos fuera de nuestra raíces y cuando volvemos a ellas vemos, sentimos y encontramos a gente que no reconocemos pero que en cambio ellos se acuerdan de nosotros.
EliminarUn abrazo fuerte
Es bueno poder despedirse de los que ya nos dejaron, a mi hay veces que al regresar a mi tierra me apetece hacer, aunque no lo hago, ver el sitio donde reposan los restos de mi madre… como que me resisto a volver, por eso ella está en mi corazón por entero, nada de dejarla salir de allí, no puedo, ni quiero. Tu eres muy valiente amiga, te llego la paz, y eso hizo bien a tu ser. Una entrada llena de nostalgia. Un beso.
ResponderEliminarCada uno somos diferentes, para mi es como una obligación si no voy es como si a mi madre le dejase de lado y no digamos a mi hermano, padre y demás familia.
EliminarSiempre los llevamos en nuestro corazón y en nuestros recuerdos, es muy personal eso de los cementerios.
Un abrazo
MAPIR, tienes una Moloto alma dulce y sensible.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo y buen domingo
¡Hola
Gracias Rosetta, tan solo escribo lo que siento, un abrazo.
EliminarESAS VISITAS SE HACEN MUY NOSTÁLGICAS.
ResponderEliminarUN ABRAZO
Es cierto, gracias por pasar y que pases un feliz día.
EliminarGracias por tu huella querida amiga.
ResponderEliminarQue tengas bonito inicio de semana. Un beso grande.
Y a seguir recordando que hace bien al alma.
Gracias Luján por pasar de nuevo, igualmente que tengas una feliz semana con un fuerte abrazo.
EliminarUn recorrido bastante emotivo al fin y al cabo es parte de nuestra historia.Cuando se puede hacer para recordar e ir reconstruyendo parte de una vida que se ha compartido con estas gentes reconforta mucho.
ResponderEliminarUn abrazo Mari-PI
Efectivamente, y más cuando tropiezas con personas casi olvidadas se alegra uno de recordarlas en su vida.
EliminarUn abrazo
Es bueno recordar a los que se nos han adelantado en el camino y visitarlos de vez en cuando, recortando también los tiempos idos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ya!, de eso tu también sabes, un abrazo
EliminarMe gustan los cementerios anónimos como lugar de paseo, pero no suelo visitar los que sirven de reposo para mis familiares y amigos que ya no están. Prefiero recordarlos de vez en cuando que buscarlos entre cipreses. Un abrazo.
ResponderEliminarLo entiendo, para mi es como una obligación desde que mamá se fue, sé que a ella le iba a sentar mal que no la visitase.
EliminarUn abrazo.
Entrañable entrada, es muy bonito visitar el lugar donde reposan los seres queridos, que ya no están entre nosotros; aunque yo no lo hago, ya que prefiero recordarlos en vida. Es superior a mi, el hecho de visitar un cementerio es encontrarme mal durante muchos días.
ResponderEliminarUn abrazo.
Lo respecto y lo entiendo, a mi en cambio me siento mal si no lo hago.
EliminarUn abrazo
GRACIAS QUERIDA AMIGA POR ESTAR SIEMPRE, POR TU ESTIMULO, POR TU CARIÑO, DE ESO SE TRATA LA AMISTAD; A LA DISTANCIA PERO CERCA. FELIZ DOMINGO.
ResponderEliminarBESOS
PD FIJATE QUE HE PASADO DE NUEVO... ES QUE ME SIENTO CULPABLE SINO LO HAGO. RESPONDO A TODOS LOS AMIGOS QUE TAN AMABLEMENTE ME VISITAN. (CUANDO PUEDO)
Comprendo tu culpabilidad pero no es necesario ya sé que te gusta, pero si vas muy atareada y cansada no lo hagas.
EliminarBesos.
Hermosa composición, mi estimada Mari
ResponderEliminarRespeto mucho las creencias de mis semejantes. Veo algo positivo en todo cuanto dices.
Me alegra muchísimo que hayas logrado “despedirte” de los tuyos, aunque de ellos ya sólo existan los recuerdos.
Deseo que pases una semana y vacaciones maravillosas.
Un fuerte abrazo
Así es los recuerdos y las polvo, pero allí estoy con la cita que me planteo cuando voy por mi querido pueblo.
EliminarUn abrazo.
Hola Mari....
ResponderEliminarSoy Felipe Fernandez Morante, dejaste algunos comentarios en mi blog lasfamiliasdelafamiliamorante.blogspot.mx todo pareciera indicar que somos parientes.... por favor enlazame a través de mi correo: felipefdzm@hotmail.com gracias!
Lo siento no soy de tu familia, tan solo caí en tu blog y me gustó, saludos.
EliminarMuchas veces voy al cementerio amiga, me paseo por allí, busco a los familiares y amigos que ya no están y parece que me sienta bien a mi y a ellos, la compañía, aunque solamente sea mental y espiritual...
ResponderEliminarMe ha encantado leerte querida amiga y la foto es preciosa.
Un beso.
Pues ya veo que no te importa como a mi pasearte y encontrar a los seres queridos, me alegro que sea para ti unos buenos momentos de paz.
EliminarUn abrazo.
Eu também vou muita vez ao cemitério para estar ao pé da campa dos meus
ResponderEliminarpais. Lá sinto-me bem, dá-me alguma paz.
Desejo que a amiga esteja bem.
Bj.
Irene Alves
Lo importante es hacer las visitas que uno vaya sintiendo y encontrar la paz en el lugar.
EliminarUn abrazo.
Hola Mari-Pi-R.
ResponderEliminarMe gusta este Post, en el que reflejas el sentimiento hacía seres que fueron importantes en tu vida.
Yo a mis seres queridos los tengo en uno de los Cementerios de Barcelona, rezo por ellos.
Un abrazo, Montserrat
Comprendo Montserrat. Este primavera estuvimos en Barcelona y queríamos ir al cementerio por mi suegra y al final no pudimos ir por el lio y lejos que se encontraba, como tu dices lo importante es el rezo.
EliminarUn abrazo.
Mira por donde no recuerdo haber estado en este tu otro blog. Y no sabía lo que me perdía, he pasado muy buen rato leyéndote. Tienes la pluma tan ágil y fresca como el ojo para las fotos.
ResponderEliminarYo recuerdo el cementerio pequeño de mi ciudad natal, Bayamo, en Cuba. Allí yacen mis padres y mis abuelos, y pienso que sería una visita ineludible si algún día volviese a mi tierra (algo muy poco probable). Eso sí, no hay día en que no les dedique un pensamiento, porque como bien dices, eso es lo que vale.
Una nota curiosa de aquel cementerio: quien lo construyó prometió regalar un panteón a la primera persona que fuera enterrada en él...cosas del destino, fue él precisamente el primero. No es una broma macabra, te lo aseguro.
Un abrazo.
Poco se lo debía de esperar que fuese él el primero en ser enterrado, de todas formas es curioso.
EliminarBayamo lo recuerdo muy bien así que Santiago de Cuba, fue la otra parte de Cuba que descubrí agradablemente. Pues volver no sé, pero un viaje por allí seguro que te iba a gustar mucho.
Eso de la pluma ágil viniendo de ti lo encuentro un buen elogio.
Un abrazo.
Mi padre tenía la costumbre de pasear a veces por el cementerio para recordar rostros y nombres de otros tiempos. Quizá a muchos de ellos no los hubiese conocido, pero enseguida trazaba árboles genealógicos en el aire y se remontaba generaciones atrás de una manera prodigiosa. Estoy segura que ellos agradecieron tu despedida y saludo.
ResponderEliminarUn beso
Con los años se nos da este tipo de paseos, aunque en ciertas personas dejan de hacerlo al sentir más cerca su hora, es como uno lo percibe en cada momento.
EliminarEso de trazar los árboles genealógicos debía de tener su interés para él.
Un abrazo.
Precioso testimonio de tu vida. ¡Gracias por compartirlo!
ResponderEliminarUn abrazo.Dios te bendiga.
Gracias a ti por pasar y comentar, que tengas una feliz semana.
EliminarInteresante Post gracias por su visita Saludos
ResponderEliminarGracias a ti por pasar que tengas una feliz semana.
Eliminarrealmente mari pasa lo que describes aquí, cuando vas al cementerio donde tienes enterradas personas conocidas y te paras delante de cada una es una manera de hacerles un pequeño homenaje con el recuerdo compartido
ResponderEliminarrecibe un saludo des de Mataró
joan
De acuerdo contigo, aunque es muy particular para cada uno, un saludo y espero que el calor no te agote demasiado.
EliminarUn abrazo.
Gracias querida amiga por venir a mi taza de té, me da mucha felicidad que les guste a todos esta modalidad que viene desde Estados Unidos y Canadá. Muchos besos.
ResponderEliminarPues ya sabes Luján que nunca falto a la cita del té, siempre que me encuentre en casa.
EliminarUn abrazo.
Hola Mari, por primera vez entro a tu blog a través del de Montserrat Llagostera y si me lo permites me quedo por aquí.
ResponderEliminarTu post del cementerio es la realidad que vivimos cuando visitamos el pueblo.
La foto me gusta.
Un abrazo.
Pues bien venido por aquí mis escritos son mis vivencias que me ayudan a recordar un pasado en cierto modo, te visito enseguida, un abrazo.
EliminarHola Mari-Pi, paso a visitarte de nuevo, veo que has tenido unos días de vivencias y recuerdos en tu querido pueblo. Me alegra mucho.
ResponderEliminarUn abrazo.
Pues si estuve en la primavera y ahora voy escribiendo algunos recuerdos.
EliminarMe alegro que estés de nuevo por ese mundo virtual.
Besos.