El mes de Mayo, el mes de
la Virgen así nos lo enseñaron de pequeños nos preparábamos para
recibir la primera comunión en su tiempo, hacer las oraciones e ir a
misa todos los días, rezar el rosario e invocar a la Virgen.
Mi hermana mayor tenia
unas amigas que eran gemelas ellas me enseñaban el catecismo cada
domingo después de la misa, nos quedábamos allí para recibir sus
clases, llevábamos nuestro librito de rezos y seguíamos
estudiándolo en casa.
En primer lugar nos
juntábamos las amigas antes de la Santa Misa y luego después de
asistir a ella nos quedábamos sentadas en los primeros bancos de la
Iglesia y allí recibíamos las clases de catecismo.
La preparación de la
primera comunión era como la preparación de una boda, pues había
pruebas del vestido, en mi caso fue mi madrina quien me lo hizo y a
la vez siendo un regalo suyo, pues era modista, unos días antes mi
madre ponía una mesa en el salón e iba colocaba encima todos los
regalos recibidos de los parientes y amigos.
Afortunadamente que con
tanto catequesis y buenas maestrillas en nuestros encuentros algo
aprendíamos para ese día tan importante en nuestra vida, pues
también dentro de ello había toda la parte que acompañaba a la
celebración pues más de un sueñecito se nos iba pensando en los
regalos que iba recibiendo y en el vestido que iba a lucir.
Todavía tengo presente
ese día y especialmente a una amiga de mi madre que me dijo mientras
me estaban vistiéndome y yo quejándome por el suplicio que era
aquel vestido, ''pues niña para estar guapa hay que sufrir'', me
parecía que aquella corona de flores que mantenía el velo era mi
corona de penitencia a la vez y el vestido con tanta ropa y ceñido
en el cuerpo me ahogaba.
Durante muchos años mi
madre me conservó el vestido y en cada viaje que hacía a España me
preguntaba si me lo llevaba, al final creo que se cansó de
conservarlo y el día que le dije que me lo llevaba me dijo que ya no
lo tenía, de todas formas nunca hubiese hecho nada con él, quizás
con el bordado del cuello alguna idea hubiese surgido.
Al final de aquel día 27
de Mayo conservo algunas pequeñas cosas: la corona de flores, las
dos muñecas que acompañaban las tartas, el rosario con el que
siempre he rezado, la medalla y un pequeño cofre, pero dentro de lo
material hay el buen recuerdo de aquel día, recibir la primera
comunión.
Eso de "niña para estar guapa hay que sufrir", nos lo han dicho en alguna ocasión a todas. Me sorprende que conserves tantos recuerdos de tu comunión. En mi caso el paso del tiempo, y algún que otro cambio de domicilio, dieron al traste con la mayoría de los recuerdos materiales. Los otros permanecen en la memoria, como si el tiempo no hubiera pasado.
ResponderEliminarBesos
Me has hecho recordar "mi momento".
ResponderEliminarBesos Mari
Entrañables recuerdos que nunca se borran de nuestra mente, yo también recuerdo ese día: hicimos la primera comunión con mi hermana Alcira y a la vez bautizaron a otros dos hermanitos (Carlos y Omar).
ResponderEliminarLa foto es un tesoro.
Abrazos.
Mi nena la hizo el sábado pasado. Ha vivido su momento especial. Nunca se olvida.
ResponderEliminarBesote guapa
Bonito recuerdo, y muy bien la redacción del mismo, como surgen en la mente, con el paso de los años, con que claridad, los momentos y las escenas
ResponderEliminarUn beso grande.
Como te he dicho en otras ocasiones entrañables recuerdos los que guardas, y que cierto es eso: "Para estar guapa hay que sufrir".
ResponderEliminarBesos.
Es un bonito recuerdo que casi todas llevamos en el corazón.
ResponderEliminarComo siempre, preciosa manera de recordarlo. Un abrazo
LINDA EVOCACIÓN!!!
ResponderEliminarABRAZOS
Todo lo que cuentas me parece entrañable y me acuerdo de mi primera comunión, son cosas de la época, y aunque en tierras diferentes todo se celebraba casi de igual manera. Me gusto recordar contigo. Un abrazo.
ResponderEliminarMe has recordado la mía, con el vestido de la boda de mi madre puesto a punto para ese día y con los nervios a flor de piel porque tenía que leer una de las lecturas (siempre he sido muy vergonzosa). Todavía se conserva la tradición pero poco a poco se va perdiendo con la llegada de los nuevos tiempos.
ResponderEliminarUn beso
Bonitos recuerdos de un día importante, difícil de olvidar. Veo el comentario anterior y coincido: el vestido de boda de mi madre también fué arreglado para mi tamaño y edad; luego mi madre lo conservó y me alegro porque mi hija pudo lucirlo en su 1ª Comunión hace pocos años y no hizo falta variarle nada.
ResponderEliminarUn beso y que pases feliz semana.
Que recuerdos tan bellos...
ResponderEliminarUn abrazo enorme! Feliz semana María
¡¡Que bellos recuerdos Pari-Pi!! Estas guapísima en la foto, una excelente explicación.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola, MariPi.
ResponderEliminarRecuerdos de un ayer que quienes peinamos canas vivimos con mayor o menos intensidad... Hoy ya no es lo mismo. Para unos afortunadamente, para otros lo contrario.
Personalmente estoy en el bando de los "afortunados". Ritos que antaño tuvieron su razón de ser, hoy ya no es lo mismo para todos. Respetables todas las opciones, creencias y decisiones.
Un abrazo.
Mi nieta Naia, 11 años, ha acudido este fin de semana a la primera comunión de su amiga María. Vestidas ambas para la ocasión, cada una en su estilo, han disfrutado del día...
EliminarUna, fotografías para la posteridad. La otra, un día más en su vida. Sabiendo con total naturalidad y aceptación que ella no vestirá de blanco...
De nuevo un abrazo, amiga.
Los chicos íbamos vestidos de marineros (no sé el motivo) y algunos de almirantes. La verdad es que era un día divertido en él que se juntaba toda la familia a tu alrededor. Yo todavía guardo los libritos (el de mi hermana y el mío) con sus tapas de nácar que llevamos ese día. Felices recuerdos, porque no.
ResponderEliminarUn abrazo.
¡Hola Mari-Pi!!!
ResponderEliminar¡Estas bien bonita! Sabes, te encuentro un parecido enorme con mi hija, el día de su comunión, en la misma postura sentada y con el libro el velo el vestido... y la cara anchita. Parece increíble el parecido.
Claro que es un día muy especial para los creyentes, los ateos siendo muy buenas personas, y lo digo porque conozco algunas, no entienden que es un día inolvidable para nosotros los cristianos. Gracias por compartir con nosotros este recuerdo.
Te dejo mi abrazo mi gratitud y mi estima siempre.
Besos y se muy muy feliz.
Eran otros tiempos y la gente vivía para estos actos:(era una España, católica y apostólica y romana) y era raro que alguna familia no la celebrara.Para después festejar ese día como en este caso .-Me recuerdas mucho a lo que nos contaban nuestras tías y la forma de ir vestidas para ese día tan especial muy parecidas.Yo la hice con el uniforme porque iba al Liceo Francés y, ya me hubiera gustado ir vestida de princesa o de novia como decían mis tías.
ResponderEliminarMe encanta pasar por tu rinconcito y saber más cosas de tu infancia que siempre sacas lo mejor de ella.
Un abrazo inmenso.
Siempre he cuestionado el boato que se daba y se sigue dando a esta celebración. Para muchos no deja de ser más que un pretexto que permita celebrar una fiesta de carácter social. El aspecto religioso es secundario.
ResponderEliminarYo no quise traje de marinero ni de almirante e insistí en que se pudiese llevar ese día y los siguientes... Afortunadamente me hicieron caso...
Un abrazo, Mari Pi
Hay días que se marcan a fuego en nuestra alma, esos días, como el de tu Comunión, pasarán a formar parte de ese baúl donde guardas los mejores y más queridos recuerdos.
ResponderEliminarEl día 10 de Mayo, una nieta mía, ha hecho la Comunión y aún tengo muy reciente la emoción de ese día.
Mi madre, entre sus cosas que aún conservo, aún debe tener el libro de misa que llevé el día en que yo también hice la Comunión.
Me has hecho recordar y te lo agradezco.
Cariños en abrazos.
Kasioles
Me encanta estas escenas familiares tuyas de tu niñez. Son preciosas.
ResponderEliminarSaludos desde Londres.
HOLA
ResponderEliminarQUE PRECIOSA IMAGEN Y EL VESTIDO. YO TAMBIÉN ME VESTÍ DE BLANCO PERO EL MIO ERA MENOS ARREGLADO. NO LLEVABA VELO NI CORONA, TENGO UN CUADRO ENORME DE UNA FOTO QUE ME SACARON. PARECÍA UNA RELIGIOSA DE BLANCO.
HERMOSOS RECUERDOS.
BESITOS
Que bonita na sua primeira comunhão.
ResponderEliminarQue bom haver fotografias e ter-se
a possibilidade de recordar momentos
tão belos.
Gostei muito de a ver e ler o texto.
Bj.
Irene Alves
Que recuerdos mas bonitos, los mios son muy parecidos, y me ha encantado al leer tu entrada recordarlos, tambien me regalo el vestido mi madrina, aunque ella no me lo pudo hacer por que le pasaba lo que a mi no sabia dar un punto, la verdad que ahora seria agradable tener esos vestidos que eran preciosos , tambien conservo el rosario y con el me gusta rezar, en fin amiga que ese dia fue muy bonito. Mil besicos cielo
ResponderEliminarYo recibí la catequesis en casa porque mi madre era la encargada de enseñarla a los niños de mi calle. Recuerdo que nos hacía dibujar escenas con Jesús, que coloreábamos entretenidos en la mesa de la cocina. Sólo me quedan esas escenas y un reloj Tissot que me regaló mi madrina.
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