Esta pareja madre e hijo son muy
conocidos en Montréal por su saber hacer en la gastronomía
italiana, teniendo una tienda de cacharros de cocina situada junto al
mercado publico de Jean-Talón, dando consejos a todos los que se
pasan por su comercio, animando algunas emisiones de cocina en la
televisión y él siendo copropietario de dos restaurantes, así es
la vida de esta pareja que siempre llevan su sonrisa en su saber
hacer.
Los italianos han mantenido su cultura
y sus costumbres, siguen haciendo sus conservas de tomate y demás
así como sus propios embutidos.
Personalmente considero que hacer
conserva de tomate no vale la pena, ya que se encuentra todo tipo de
ellos envasados, de casi todos los países y a buen precio, en cambio
me gusta hacerme la salsa de tomate y no comprarla hecha.
En mi tiempo laboral solía hacer
conserva de remolacha, ahora teniendo más tiempo hace años que no
la hago, por aquí no se encuentra remolacha fresca a lo largo de
todo el año y tampoco venden estas bolsas de remolacha ya cocida que
tan solo abrirla y liarla en una ensalada o otro plato. En el mes de
Septiembre te venden 10 libras (4.5359237 kg) por 3$, este año he
estado tentada de comprar las 10 libras y volver a la conserva, pero
al final me he dicho que iré comprando fresca cuando la encuentre.
Esta foto me recuerda y representa muy
bien los tiempos que en nuestra casa hacíamos la conserva de tomate.
Aquellos buenos tiempos que viven en
mis recuerdos de mi infancia en los que una mañana mamá decía hoy
hacemos conserva de tomate, por la tarde nos poníamos todos en la
terraza formando un circulo, las abuelas, mama y nosotras las hijas
acompañadas de Paquita que era la mujer que nos solía ayudar en
muchas tareas del hogar.
Así que hacíamos la conserva de
tomate con aquellas botellas verdes de cristal que debían de ser
seguramente de vino, pues no recuerdo haber visto ni usado los
clásicos botes de cristal blanco que hoy utilizo para todo tipo de
conserva.
Creo que todo era una labor, pues había
que cocer un poco el tomate, cortarlo y embotellar y luego hacer
hervir las botellas, pero debía resultar económico y practico
durante el resto del año para mi madre.
Una vez las botellas listas las
dejábamos en el bajo de la casa, en un lugar fresco y espacioso
hasta el año siguiente que volvíamos a empezar con la misma tarea
de embotellar el tomate y disfrutar de aquella tarde alegre entre
familia.


Me llegaron todos los aromas de la buena cocina italiana. Mmm qué rico. Yo también prefiero hacer las salsas frescas. Y me encanta la gastronomía.Me has abierto el apetito.
ResponderEliminarMuchos besitos de anís.
También a mi me trae buenos recuerdo ver como se hacía la conserva de tomate. Era mucho trabajo pero la única forma de aprovechar la buena cosecha de ellos.
ResponderEliminarBesos.
Seguramente se hacía la conserva de tomate porque no se encontraba el producto todo el año y saldría más económico de esa manera que comprarlo enlatado.
ResponderEliminarBesosMari, hoy desde
http://siempreseraprimavera.blogspot.com.ar/2015/09/azucares-tecnologicos.html
EN MI INFANCIA LE AYUDÁBAMOS A MI MAMÁ A HACER CHOCOLATE CASERO.
ResponderEliminarABRAZOS
Una faena costosa pero que merecía la pena para poder disfrutar todo el año de esa cosecha que nada tiene que ver con los productos que compramos ya envasados. Hoy creo que se ha perdido mucho esa costumbre, no porque no merezca la pena sino por comodidad ya que es bastante trabajo, sobre todo cuando la producción es abundante y son muchos los botes que preparar, aún así hay gente que sigue haciéndola por poder disfrutar de ese sabor único que tienen los tomates naturales.
ResponderEliminarBuenos recuerdos, Mari-Pi !!!
Un beso !!!
Mis tías también suelen hacer conserva de tomate. Un día le regalaron un par de tarros a mi madre, diciéndole que se conservaban durante meses sin problema fuera del frigorífico, pero qué quieres que te diga, a mí no me gustó nada y acabaron en la basura.
ResponderEliminarUn beso
En mi casa también hubo una época de hacer tomate en conserva para el invierno, después y ya con todo mejorable se dejo de hacer, es fácil ir al mercado y comprar sin tener que molestarse tanto.
ResponderEliminarMe ha gustado ver que hay aun personas artesanas en lugares tan lejanos y tan industrializados, en los que parece que aquellos tiempos ya ni se recordaban, ahora veo que no y eso me gusta.
Yo solía preparar mi mermelada de naranja, la hacia solo para tomarla yo, pero había veces que después de tanto trabajo la regalaba porque me comentaban lo buena que estaba, ahora... La compro y no me entretengo, aunque me sobre el tiempo, creo que no merece la pena... Seguro que me equivoco. Me ha gustado mucho tu entrada llena de recuerdos y siempre interesantes. Un beso amiga.
Yo recuerdo a mi abuela y sus hermanas haciendo la conserva de tomate, y tengo un buen amigo que sigue haciendo todos los años, con lo que siempre me tocan algunos tarros.
ResponderEliminarSaludos
De pequeño en Venezuela no hacíamos conserva. El tiempo ayudaba a mantener todo fresco. Si recuerdo a mis abuelos gallegos hacerlo. Ya ahora son pocos quienes lo hacen...
ResponderEliminarBesote guapa
¡Qué hermoso relato, querida Mari!
ResponderEliminarLa imagen de la madre con su hijo es muy bonita, él la mira con dulzura. La foto de las señoras nos habla de un pretérito que desapareció y dio paso a las amas de casa muy diferentes a las de aquella época. Un abrazo a todas las amorosas y trabajadoras abuelas del mundo.
No me agradan los tomates en conserva, también prefiero, preparar yo misma la salsa de tomate. Son preciosos tus recuerdos.
Deseo que pases una semana inolvidable, un fuerte abrazo
Com o passar dos anos os hábitos vão-se alterando, e acabam por ficar só as boas recordações.
ResponderEliminarCom o intercâmbio a nível mundial, nos dias de hoje há sempre de tudo durante todo o ano, em qualquer país.
Conservas caseiras, de facto, já não se justificam.
Desejo-te uma excelente semana.
Um beijo
MIGUEL / ÉS A MINHA DEUSA
Son costumbres que se han ido perdiendo poco a poco pero todo lo casero está más rico y ahora parece que se vuelve a valorar más eso...la calidad.
ResponderEliminarUn beso.
Olá, Mari, que foto linda dessas senhoras, em roda, descascando tomates! Hoje não vemos mais isso. É claro que as coisas feitas em casa e não industrializadas são muito melhores e mais saudáveis.
ResponderEliminarBeijo pra você, daqui do sul do Brasil!
Por aquí eso de la conserva de tomate, prácticamente se ha perdido. Yo todavía me acuerdo cuando se hacía, sobre todo en los pueblos.
ResponderEliminarBesos.
Faena tiene y mucha, pero luego te debe quedar la satifacción del buen trabajo y la de tener la calidad del tomate. Me gusta como has planteado el reportaje, MariPI.
ResponderEliminarUn abrazo y gracias por tus comentarios!!!
¡Ay que entrada más bonita, amiga Mari-Pi!
ResponderEliminarQue envidia esos tomates, son los que vale la pena tomar, son de cosecha y maduritos que solo verlos da gana tomarlos así como si fuera una manzana.
El que los siembra y recoge, sabe lo que come, hay una diferencia grande de lo se compre y de lo que se recoge en nuestra casa.
Ha sido un inmenso placer pasar por tu casa virtual y leerte.
Te dejo mi gratitud y mi estima siempre.
Un abrazo y se muy muy feliz.
Si dan ganas de salir con el pan a mojar jajajajaja, un beso
ResponderEliminarHola Mari-Pi, me he visto retratada en las imágenes, cuando de pequeña ayudaba a mi madre a la conserva del tomate en las botellas verdes, recuerdo que antes de cerrarlas se le ponía de conservante, unos polvillos blancos que se compraban en las farmacias. Me ha encantado tu entrada.
ResponderEliminarUn abrazo.
La mayoría dela gente joven, no valora ese tipo de trabajo y le da igual comprarlo de fábrica y no tiene nada que ver. Es una pena pero esas tradiciones se están perdiendo poco a poco.
ResponderEliminarA mi también me gusta hacerme mi salsa de tomate en casa, la diferencia es enorme.
Un saludo
Ese es el tipo de trabajo que hay rescatar para generaciones futuras. :-)
ResponderEliminarSaludos desde Londres.
Esta sua foto minha querida amiga, também me lembra quando a minha mãe fazia
ResponderEliminardoce de tomate. Concordo com a amiga hoje pode comprar-se tomate todo o ano.
Eu costumava congelar alguns e já deixei de o fazer.
Desejo que a amiga se encontre bem.
Bj.
Irene Alves
Después de mi larga ausencia, no puedo por menos que volver y agradecer tu comentario en mi espacio.
ResponderEliminarHasta hace bien poco he estado haciendo conserva con los tomates de mi huerta.
Durante el invierno, es cuando se agradece más abrir un bote con el tomate ya frito y listo para comer.
Cariños en el corazón.
kasioles
Gratísimos recuerdos me ha traído tu conserva: mis abuelos hacían de zanahoria, de remolacha, de tomate, de ahuyama y de variadas frutas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Y lo bello de ello, más que el fruto mismo, es el compartir en familia esa tarea...
ResponderEliminarTe bendigo
Isaac
Mi tío también acá en Argentina hacía conservas de todo tipo, me acuerdo la de duraznos.
ResponderEliminarMe guardaría unas de remolacha porque me encantan.
Muchos besos.
Pd Es cierto que teniendo hermanos a veces la gente se siente sola, lo se por un primo que tengo que tiene 2 hermanos y él solo se tuvo que ocupar de cuidar a sus padres.
Ahora, se encuentra todo en el supermercado. Pero también he vivido esos tiempos de poner un caldero a cocer horas y horas sobre la leña y ver salir botes de conserva de tomate, de melocotón, de setas... Quizás entonces había más tiempo o menos supermercados.
ResponderEliminarpero bueno menudo blog tan interesante tienes que aun yo no conocia, así que por aqui me quedo para aprender un montón, besos!
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