Lavadero en Amposta existente hasta los años 60-70
aproximadamente.
Para algunas mujeres era una forma de ganarse el pan con su esfuerzo físico, aunque en aquel tiempo no era muy cociente de ello, me imagino que dentro de una tarea cansada tenía una parte bonita y agradable ya que se trabajaba al canto y a la amena conversación entre amigas, vecinas de la que muchas veces se debían de contar todos sus problemas personales que tenían y en otros momentos alguna peleita había entre ellas por los chismes y criticas que suelen haber entre las mujeres. Tan solo veo una parte buena dentro de este oficio que no estaban debajo de la mirada y persecución de un jefe e iban a su aire en su trabajo.
Pues bien no nací en la época del magnifico electrodoméstico que es la lavadora, como en la mayoría de las casas había en los patios o corrales la pila de piedra en la cual se lavaba la ropa, eso es lo que yo conocí de pequeña que lo encontraba tan natural que se hiciese la colada en ella.
Durante muchos años la pila de piedra para lavar permaneció en un pequeño patio que se encontraba al fondo del taller mecánico de mi padre, muchos eramos en casa y todos bien mocosos y me imagino que bien debíamos ensuciar nuestras prendas, aunque mi abuela y mi madre muchas de las prendas lavaban también pero una ayuda tenían que tener así que nos venía una mujer a lavar las prendas grandes y pesadas para aligerar esta pesada tarea.
El pequeño patio se convertía muchas veces en un lugar de juego para los pequeños ya que en él nos escondíamos en momentos que nos dejaban jugar por el trastero de la antesala de garaje, pero no obstante algunos ratos iba a contemplar a la persona que hacía el lavado y alguna charlita tenía con ella.
Ya viviendo en Barcelona recuerdo y recordaré siempre, pues bien que me gustó su gesto por su cariño y a la vez siendo ya una mujer de edad avanzada seguía siendo muy trabajadora en el hogar, pues volvía a mi casa por unos días y mi abuela me preguntó si tenía alguna prenda interior para lavar, ya teníamos en aquel tiempo lavadora, pero después de tantos años lavando a mano supongo que lavar una prenda pequeña hacia parte de sus costumbres.
Así ha sido la historia de muchas mujeres que tuvieron como dura tarea el lavado y el sacrificado oficio de lavandera.

EN LA ACTUALIDAD, DONDE VIVO, SIGUE SIENDO UNA ARDUA TAREA PARA MUCHAS MUJERES. YA SEA POR EL YUGO ESTÚPIDO DEL MACHISMO O SENCILLAMENTE PORQUE ES LA ÚNICA FUENTE DE TRABAJO.
ResponderEliminarABRAZOS
Al leer tu entrada he recordado una novela de Zola en la que se describe muy bien el duro oficio de las lavanderas. También me ha hecho recordar a la reina María Victoria dal Pozzo, que quedó impresionada cuando dando un paseo por las orillas del Manzanares descubrió el arduo trabajo que realizaban las lavanderas madrileñas.
ResponderEliminarBesos
Hola! muy interesante tu blog! me gusto!
ResponderEliminarsaludos
http://pensamientosenelahora.blogspot.com.ar/
http://buscandotelibro.blogspot.com.ar/
Cuando me case no tenia lavadora la tuve como al año y era de simple vaiven, con carga y descarga manual, claro que luego los tiempos avanzaron
ResponderEliminarAsi que los pañanes en ese entonces de mis hijos fueron lavados en la tina de material que comprabamos en las barracas de la zona y que pesaba muchisimooooooooo
Fue gratisimo visitarte y leerte
Cariños y buen fin de semana
En Navalcarnero, un pueblo de Madrid Provincia, el lavadero municipal es ahora un monumento del centro, que se ha convertido en una fuente.
ResponderEliminarTrabajo duro el de las lavanderas, pero qué trabajo no lo es??
En Venezuela, la pila de piedra para lavar, se llama batea. Ahora son de acero inoxidable :D
Besote Pili
Las mujeres de esos tiempos, trabajaban demasiado y se quejaban poco. También morían muy jóvenes, era extenuante su función.
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Que duro el oficio d elas lavanderas y las madres que tenían que lavar la ropa de su familia a mano. No nos damos cuenta de la suerte que tenemos y encima nos quejamos por todo.
ResponderEliminarUn abrazo
Carmen
Hola Mari-Pi, en mi lugar de nacimiento había dos de estos lavaderos, uno lo demolieron y el otro lo han dejado para el recuerdo, pues rara vez se ve a alguien lavando.
ResponderEliminarUn abrazo.
Que bella y conmovedora historia...Tienes el don de tocar los corazones...
ResponderEliminarBelleza y Gracia
Isaac
Ya no se usan afortunadamente para las mujeres, pero todavía hay en muchos pueblos de España que existen, aunque ahora ya se consideran como una reliquia, y para que los visite la gente.
ResponderEliminarBesos.
Mi querida amiga, que preciosa entrada que me ha encantado leerla, y he disfrutado con ella, yo recuerdo como tu una pila en el pequeño patio de la panaderia de mis abuelos, donde se lavaba toda la ropa, pero cuanto me hubieran gustado esos preciosos lavaderos llenos de conversaciones de esas maravillosas gentes. Mil besicos cielo
ResponderEliminarEn Béjar las mujeres solían ir a lavar al río que, aunque está relativamente cerca de las zonas habitadas, no bajaba precisamente ni limpio ni cálido. Los colores de los tintes además de la suciedad de lavar la lana hacían que sus aguas fueran poco menos que insalubres. Y además las aguas bajan directamente de la sierra, del deshielo. Me han contado que varios años fue preciso romper el hielo para poder lavar... ¡imagínate!
ResponderEliminarUn beso
Tenían que haber inventado la lavadora muchos años antes y así quitar ese pesado trabajo a tantas mujeres...
ResponderEliminarUn abrazo
Me a gustado mucho como lo expresas y desde luego yo si que lo he tenido enfrente de mi casa cuando me case en Canillejas en Madrid pero yo nunca fui.Yo lavaba en la bañera o con barreños por no subir la colada a un 5º piso .Hoy gracias a dios ya tenemos de todo.Bsss
ResponderEliminarYo no había nacido todavía cuando existían las lavanderas, ya estaba el "lavarropas" como le decimos acá, pero existen lugares para llevar ropa a lavar. Es más yo mis prendas me las lavo a mano, las que son más delicadas.
ResponderEliminarEs un trabajo como todos y en aquellos tiempos necesario.
Un beso grande mi querida amiga.
Me encanta pasear entre tus recuerdos, la vida se va simplificando, sin embargo por este lado del mundo aún hay mujeres fuertes que hacen del lavado a mano su fuente de ingreso.
ResponderEliminarUn abrazo!
Hoy me has traído recuerdos que creí tenía olvidados.
ResponderEliminarA mi mente ha llegado la imagen de aquella lavandera que mi madre tenía contratada.
Sus manos, siempre enrojecidas, delataban el trabajo que tenía para sustentar a su familia, lavaba en la fría agua del río y tendía la ropa sobre la hierba al aire libre.
Cuando se la entregaba a mi madre, aquella ropa olía a campo, su olor era una caricia.
Hoy, con todo mi respeto y admiración, quiero dejar mi alabanza para todas aquellas sacrificadas lavanderas.
Para ti, amiga mía, mi agradecimiento por esta entrada.
Cariños.
kasioles
Hola querida, eres una fuente inagotable de narraciones entrañables, el tema de hoy, esta presente en la historia de los pueblos, como algo tan relevante, que en casi todos, hay algún rincon en donde se guarda la zona del lavadero como historico, y cultural,se restauran, para transmitir a las nuevas generaciones, una forma de vida y costumbres de otra epoca. Aquí tenemos algún lavadero que se conserva, ahunque no se utilize,como lugar historico de una función social ineludible, superado por el avance de los medios actuales (Lavadora), pero que en aquellos tiempos, era centro de encuentro,alli se areglaban vidas, problemas, se criticaban hechos, al sonido del agua, se establecian casi informales tertulias, cual casino, se le hacía un traje a la más guapa o fea, al más alto, o gordo, todo ello formaba parte de una forma de vida.En todo ello la realidad, medio de vida para muchas persona en tiempos dificiles, hoy superados. Tu recuerdo como dije al principio, como siempre entrañable . ¡¡Gracias por compartirlo!!..Feliz finde!!.
ResponderEliminarUn beso.
Obrigada por tua presença no meu blog.
ResponderEliminarEsta postagem é muito interessante, gostei de ler.
A imagem do lavadouro fez-me lembrar um que havia numa aldeia onde eu passava férias quando era jovem, e onde as pessoas iam lavar a roupa, e havia uma torneira especial donde traziam água para beber, que era muito pura e saborosa.
Bom fim de semana.
Beijinhos
MARIAZITA / A CASA DA MARIQUINHAS
Hola, vengo a devolverte tu cariñosa visita a mi blog.
ResponderEliminarTarea dura para aquellas mujeres de entonces.
Tu, con este preciso texto les han rendido un homenaje bien merecido.
Saludos.
Una historia muy peculiar que nos cuentas. Gracias.
ResponderEliminarSaludos desde Londres.
Bella historia.
ResponderEliminarEn los pueblos que suelo ir al verano, hay aun lavaderos asi, y hasta lo utilizán mujeres eso sí mayores.
Besitos
Además de la internet moderna que nos conecta por la cual, yo que tengo a mis afectos desparramaditos, agradezco, cero que hay dos grandes inventos que revolucionaron el mundo: uno es la rueda, el otro la lavadora de ropa. A partir de ahí, todo lo demás.
ResponderEliminarUn abrazo y mil gracias por tus felicitaciones por mi nueva nieta.
¡Menos mal que les servía de terapia
ResponderEliminara las mujeres reunirse así a lavar!.
Me encanta leerte, me trasportas a lugares que no he estado pero que he leído, debían ser lugares donde se hablaba de "mas", pero también un punto de encuentro entre las mujeres, en el que podían relacionarse, y hablar con otras mujeres, después de pasar días solas trabajando y sin hablar con nadie.
ResponderEliminarUn besazo.
Gracias por la visita Mari. Tu entrada me da deseos de viajar. Excelente como siempre.
ResponderEliminarMARI- PI- ME ENCANTA ESTO QUE NOS HAS PUESTO... ME TRAEN MUCHOS RECUERDOS DE MI NIÑEZ, CUANDO CON MI MADRE , ME LLEVABA , ELLA CON UN CARRETÓN CON LA ROPA A UN SITIO CAMPESTRE QUE LE DECIAN , LOS PILONES ,POR QUE HABÍA CAÑOS DE AGUA , DONDE EL PAISAJE SE FUNDIA , CON EL MAR Y EL VERDOR DE AQUEL MARAVILLOSO CAMPO... YO ENTRE TANTO ME ENTRETENIA JUGANDO CON LAS FLORES SILVESTRES... LA ROPA ELLA LA TENDIA CARA AL SOL UNA VEZ LAVADA.... ENTRE LOS MATOJOS SILVESTRES ¡¡¡PASABAMOS UN DIA DE MARAVILLA , A LA PUESTA DE SOL , CON ELLA SECA , NOS VOLVIAMOS A NUESTRA CASA....GRACIAS POR RECORDARME ESTAS COSAS TAN SENCILLAS Y BELLAS ,,, UN ABRAZO
ResponderEliminarSublime historia generada en una ciudad donde estuve una sola vez y que me pareció fascinante.Las que cuentan son situaciones adaptables a una enormidad de latitudes, incluyendo por cierto las nuestras, las chilenas.
ResponderEliminar