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| Mary Cassatt |
Estando preparando la entrada de la:
''Gruta de la Leche'', del otro blog, la gruta que se encuentra en la
ciudad de Belén en la que la leyenda dice que un día la Virgen hizo
reposo en ella y amamantando al Niño Jesús cayó una gota de leche
en la piedra de la gruta, y ésta, de improviso se hizo blanca.
Pues con ello me acordé de un hecho
que mi hermana mayor me explicó de mi abuela.
En los primeros años de vida de mis
abuelos en la ciudad de Amposta, estuvieron viviendo arrendados en el
Castillo, restos de una fortificación de la época
medieval bañados por el río Ebro.
El Castillo era un lugar muy agradable
de vivir, ubicado al lado del río, era un lugar tranquilo, fresco y
al mismo tiempo lleno de sorpresas que acontecieron a lo largo de los
años que ellos vivieron allí.
A Carmen mi abuela, como toda mujer
tenía su rincón preferido, le gustaba una habitación en especial,
la que daba al lado del río, en ella pasaba muchos ratos de
tranquilidad, de descanso y al mismo tiempo aprovechaba para hacer
los remiendos de ropa, cuidar a los niños mientras ellos se
entretenían con sus juegos, alguna lectura o rezo.
Era una habitación con grandes
ventanales en la cual la luz entraba a lo grande iluminando la
sencilla habitación, y por supuesto muy fresca en verano. Un día
mientras daba el pecho a su tercer hijo, por el olor de la leche
entró una serpiente en la habitación, ella enseguida se dio cuenta
y se levantó pidiendo auxilio, todos los de la casa salieron
corriendo con gritos de auxilio, ya que la serpiente era bastante
grande, y en seguida reaccionaron inmediatamente algunos hombres que
trabajaban en el molino cercano a la casa por los gritos de todos y
así pudieron atraparla entre ellos.
Otro acontecimiento que Carmen tuvo en
aquella habitación preferida fue que vio en la orilla del río un
bulto que el río iba arrastrando, enseguida salio corriendo y pudo
coger el bulto que nada menos era una pequeña niña ahogada, que el
río iba arrastrándola, aunque bien llamaron enseguida a la policía
antes de entregar el pequeño cuerpo quiso envolverlo con el velo que
conservaba del vestido de la primera comunión de su hija, un gesto
que le salió pensando como si fuese su madre, envolverla con las
mejores galas por simples que fuesen y por unos momentos.
No tardaron mucho tiempo en llegar la
policía y a ellos se la entregaron.
Después de hacer la investigación las
autoridades se dieron cuenta que procedía de Ginestar, así que allí
la devolvieron.
Nada menos que era el pueblo donde
había nacido mi abuela y en el cual había vivido durante sus
primeros años de vida matrimonial.
El río tanto en la zona de Mora y
Ginestar era muy traidor y muchas veces habían accidentes de gente
que se ahogaba en él además de los que se quitaban la vida, con lo
cual más de una vez algún ahogado se veía en la zona de Amposta
corrientemente.

Les tocó vivir hechos sorpresivos muy impresionantes, desde ese lugar privilegiado con una amplia perspectiva hacia el exterior.
ResponderEliminarUn abrazo!
¿Por què será que las cosas que nos cuentan nuestros abuelos nos parece como si fueran recuerdos propios?, Supongo que cuando nos cuentan sus historias somos muy pequeños, y tenemos muchas ganas de aprender y ellos con esa paciencia infinita con la que siempre hablan a los nietos nos responden a todas las preguntas.Muy bonito relato.
ResponderEliminarBesos
Todas as recirdações dos n/avós, dos n/pais nos sensibilizam
ResponderEliminare são importantes. Gosto de ler o que a amiga escreve.
Desejo que se encontre bem.
Tenha um bom fim de semana.
Bjs.
Irene Alves
Beautiful story.
ResponderEliminarThe image is gorgeous.
Greetings.
Una historia preciosa. Gracias.
ResponderEliminarSaludos desde Londres.
Que serenidad mostró cuando se percató de la serpiente, el susto que se llevaría y en cuanto a la criaturita ahogada, que sentimiento tan grande al fin y al cabo ella era madre y la coincidencia de ser del mismo lugar donde había nacido tu abuela:a veces la realidad supera a la ficción.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gran historia, que nos dan ganas de continuar viviendo.
ResponderEliminarBesote
Nós todos temos histórias muito interessantes a contar. E sempre algo parecido desponta.
ResponderEliminarBeijos, amiga! Uma boa semana pra você.
Qué increíble es sentir que aquello que nuestros abuelos vivieron es parte de nuestra propia historia, nos identifica, nos enseña, nos abriga... y es más nos lleva en el tiempo a recorrer sus propios tiempos para enriquecernos.
ResponderEliminarPrecioso.
Besos
¡Simplemente...qué tremendas historias Mari!
ResponderEliminarUN RELATO QUE INSPIRA...!!
ResponderEliminarABRAZOS
Con unos cuantos relatos así le dejas camino a la inspiración al mismísimo Almodovar.
ResponderEliminarGracias por tus cariñosas visitas.
Un abrazo.
Que emocionante es. con seguridad. recoger los relatos de la abuela; así me lo transmites, con emoción. Me wgro un montón que Belén y su gruta te hayan hecho recordar todo esto. Gracias!!!!
ResponderEliminarBesos
Gracias por compartir vivencias tan amorosamente contadas
ResponderEliminarEso nos acerca mas
Cariños y buena semana
Es muy bonito recordar a los abuelos con sus cuentos y leyendas, son vivencias inolvidables.
ResponderEliminarUn abrazo.
Me gustó todo esto que has contado.
ResponderEliminarGracias por ello .
Besitos
Es que las abuelas cuentan cosas que a todos nos encanta, aunque esta historia sea triste por la referencia a la niña ahogada, por lo demás me ha gustado mucho. Muchas gracias por compartir. Un abrazo.
ResponderEliminarPreciosa la imagen que elegiste de Mary Cassatt, una pintora que me encanta.
ResponderEliminarSin duda una historia perturbadora,un lugar casi encantado y una serie de acontecimientos en cadena que forman parte de los recuerdo y la memoria de la familia.Hay lugares especiales que a veces podríamos pensar que tienen su propio karma.Un abrazo guapa.
Las historias que nos cuentas más parecen leyendas de otro tiempo que relatos vitales de tu abuela. En ese sentido la engrandecen, la muestran a nuestros ojos como una heroina de la mitología. "Carmen y la serpiente", podría titularse una de ellas. No me digas que si nos aderezaran el relato diciéndonos que la serpiente era un dios convertido en animal no nos parecería propio de un cuadro de un gran pintor.
ResponderEliminarUn beso
Nunca se sabe lo que puede pasar de un día para otro...y si no, que se lo digan a tu abuela ¡cuántos sucesos vivió!
ResponderEliminarUn abrazo
Impresionantes los recuerdos de la abuela y muy bien reconstruidos con la magia de tus letras.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho leerte.
Interesantes son los recuerdos que aún conservas de tu abuela y que hoy has querido compartir con todos nosotros.
ResponderEliminarVivir en un castillo, tiene que ser como encontrarse en un remanso de paz a la orilla de un río.
Abrazos y buena semana.
kasioles
Tus relatos me transportan a esos lugares que tan bellamente describes
ResponderEliminarMaravillas y Hermandad
Isaac
Buon inizio settimana...ciao.
ResponderEliminarQue interessantes histórias nos contas de tua avó!
ResponderEliminarGostei imenso. Gosto muito de te ler, tens sempre relatos de vida emocionantes.
Votos de uma semana muito feliz.
Beijinhos
MARIAZITA / A CASA DA MARIQUINHAS
Seguro que tu abuela tenia para escribir una novela Mari-Pi, el gesto de envolver a la pequeña ahogada en el velo, dice mucho del amor que sentía hacia el prójimo.
ResponderEliminarUn abrazo.
QUE BONITO RECORDAR Y QUE LO HAYAS QUERIDO COMPARTIR.
ResponderEliminarB. E. S. O. S.
A veces la realidad supera a la ficción.
ResponderEliminarBesos Mari