sábado, 27 de agosto de 2016

La terraza

Cecioni Adriano
Una madre contemplaba cada tarde en su terraza a sus hijas que eran jóvenes y que todavía vivían con ella, cada una se iba ocupando en alguna labor o algún otro pasatiempo que habían desarrollando según sus aficiones.

Las tardes solían ser frescas más bien, ya que la temperatura no eran tan cálida en aquellos tiempos, después de una buena siesta salían tranquilamente una tras la otra a sentarse en aquel espacio acogedor que reunía tranquilamente a toda la familia.

Su madre se ocupaba de cuidar a la niña más pequeña ya que estaba en la edad en la que no se le podía perder el ojo, la mayor se dedicaba a pintar, bordar y entretener a la tercera hermana pues ésta acaparaba mucho su atención.

La segunda le gustaba mucho leer, pero a la vez se sentía responsable y empezaba a bordar su ajuar.

La tercera dibujaba o cosía los vestidos para su muñeca que su hermana mayor le había cortado o más bien era su hermana quien se los terminaba, pero ella decía que los había hecho ella misma.

En aquella familia de cuatro muchachas vivían también las dos abuelas, éstas después de su siesta también salían a la terraza, ellas se dedicaban a remendar la ropa de toda la familia, al cuidado de las plantas a la limpieza de la terraza e intentaban al mismo tiempo tener unos momentos de descanso que muchas veces eran interrumpido por las charlas animadas por las nietas e hija.

A la hora de la merienda una de las abuelas se levantaba y se iba a preparar la merienda, no era una merienda muy abundante sino mas bien sencilla y apetitosa en una tarde de verano. La mayoría de los días era el pan con tomate y a la ocasión un vaso de horchata fresca que apetecía en aquellos momentos que el sol iba cayendo al caer de la tarde.

Al ver levantarse a la abuela Mari-Pi se decía ahora mi madre me va a decir que vaya a decirle a mi padre que es la hora de la merienda, muchas veces no le gustaba que se lo dijese, ya que estaba cogida en un momento importante para ella y no quería dejar lo que había emprendido y ser interrumpida, pero otras muchas tardes no esperaba a que se lo dijesen ella misma le decía a su madre; pues voy a ver si papá no está muy ocupado y sube a merendar con nosotras.

La mamá contemplaba a todos sus hijas y a sus madres y se decía que era una mujer feliz de encontrarse rodeada con tantas mujeres, se decía de nuevo que era muy feliz de poder vivir aquellos años todos reunidos pues bien sabia que tranquilamente sus hijas la iban a dejar así como sus mamas, por el curso de sus vidas, pero no sabia todavía que en aquella terraza le quedaban muchos años de felicidad con su hijo que iba a tener y ver crecer a sus nietas también.

Aquellas jóvenes que se tenían en la terraza cada tarde iban pasando el verano, tarde tras tarde con la rutina implantada y sin grandes novedades hasta que llegaba el mes de Agosto que eran las fiestas del pueblo y allí se trastornaba la rutina que se había implantado en aquella terraza, por las salidas diarias. Las fiestas mayores duraban una semana, muchas actividades habían en aquellos tiempos, para mí siempre fueron los mejores tiempos de joven.

25 comentarios:

  1. que bonito me ha recordado mi niñez, un beso

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  2. Tus bellas evocaciones siempre están llenas de ternura y amor

    Paz y Gracia

    Isaac

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  3. Gracias por compartir este trocito de tu niñez, Mari Pi.
    Transcurrían los días tranquilos en el Pueblo,
    al menos en verano.

    Un abrazo ( me alegro de que la pintura
    te evocara esos recuerdos)

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  4. Momentos de nuestra niñez que nunca se borrarán del corazón.
    Besos Mari

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  5. Me has recordado mi infancia, con mis abuelos...Genial entrada...entrañable.

    Besote guapa

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  6. Hermosisimo
    Edad nica que nos llegan de ella recuerdos imborrables
    Con mis abuelos tenia tardes preciosas

    Cariños

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  7. Que bonita, apacible y feliz era aquella vida, con razón se dice que todo tiempo pasado fue mejor.

    Un abrazo.

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  8. Un relato precioso lleno de buenos recuerdos.Bsssss

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  9. Veo un trasunto de tu propia biografía en este relato y una influencia literaria de Mujercitas en él. ¿Me equivoco en algún punto?
    Un besazo

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    1. No vas muy equivocada. Escrito basado sobre unas lineas escritas por mi madre.
      Besos

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  10. Bonitos recuerdos, aunque ahora por las terrazas de asas de calor, aunque sea a la tres de la madrugada, bueno, al menos por aquí.

    Besos.Mari

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  11. ¡Ay mi querida amiga!

    Que recuerdo más hermosos esos que no se van por mucho que pase el tiempo, te lo creo, es una etapa de la vida muy bonita puesto que por aquel entonces aun dentro de la poca "abundancia"... Y pongo comillas y suspensivos porque, la poca abundancia no era igual para todo en mundo, con esto te digo que en las familias había sea armonía placentera, no se iba de un lado para otro corriendo, hoy vamos a la carrera para todos lados parece que no queda tiempo para un abrazo o un te quiero tan necesario en esta vida de ajetreos, total que todo queda nada llevamos. El caso es que cuando uno se acuerda, muchas veces ya es demasiado tarde.

    Ha sido un placer leerte es un texto precioso de vivencias colmado de nostalgia.

    Te dejo un abrazo. Y mi estima. Se muy feliz.

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  12. Me hubiera encantado estar ahí...
    Maravilloso recuerdo amiga, gracias por este regalo que has compartido con todos los que te leemos.
    Mujer afortunada y yo más porque me das paz.
    Un fuerte abrazo Mari.

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  13. É sempre muito bom recordar o nosso
    tempo de jovens, sobretudo se fomos felizes.
    Eu tenho muitas saudades desse tempo, amiga.
    Beijinhos e desejos que se encontre bem.
    Irene Alves

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  14. Un relato muy entrañable lleno de vivencias sencillas pero llenas de la riqueza del cariño.
    Me ha evocado al mundo de la infancia y los recuerdos.
    Un beso, Mari Pi.

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  15. Ai! La terraza! Ya me gustaria a mi tener una terraza! Pasaria media vida en ella...
    Un abrazo des de Barcelona

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  16. ¡Como me gustan tu relatos de infancia Mari-Pi, los describes de tal manera, que me veo sentada entre vosotras en esa tranquila terraza.

    Besos.

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  17. Qué hermosos recuerdos, nostálgicos... me recuerdan a mis novelas. Son parte de una historia vivida que emociona, que resucita todo lo bueno, bello, encantador de aquellos años.
    Precioso.

    Besos

    Pd Gracias por estar siempre en mi novela.

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  18. Siempre te saludo con profundo cariño

    Paz y Hermandad

    Isaac

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  19. Bonitos los recuerdos que compartes.
    Un abrazo!

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  20. Tencionava retornar só em finais de Setembro mas a minha filhota requisitou a minha presença mais cedo... e aí vim eu a correr :)))
    E já que cá estou aproveito para visitar, aos poucos, as amigas.

    Como é bom recordar os tempos da juventude, sobretudo se esses tempos foram felizes, como os teus deixam transparecer...
    E tu descreve-los duma forma muito atraente, que se lê com muito gosto.

    Votos de uma semana muito feliz.
    Beijinhos
    MARIAZITA / A CASA DA MARIQUINHAS

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  21. Me llevaste a mirar una tarde de muy infancia. Bellos momentos. Muy bien narrado.
    Un beso.

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