La semana pasada en mi tienda
preferida, en donde hago la compra de la semana, había como especial
del domingo una caja de melones de miel por 5,99$. No la compré pues
ahora no voy los domingos por haber demasiada gente y como los
especiales suelen ser cajas no nos viene muy a cuenta, pero en cambio
me acordé de mis veranos de pequeña.
Durante el verano cuando era niña
acompañaba a mi abuela Mercedes al mercado, ella fue siempre la que
hacía la compra de la casa.
En los días cálidos y en la estación
del melón tendral, cuando está en su punto debido a los días
soleados y cálidos mi abuela se iba directamente a la compra de un
melón pues bien sabia que a toda la familia nos gustaba.
A mi me gustaba tocarlo y le decía a
la vendedora ''bien dulce que es para mi papá''. Cuando llegábamos
a casa nos pasábamos por el garaje, lugar de trabajo de mi padre, y
le decía hoy papá hemos comprado un melón bien dulce para ti, el
mejor del mercado, pues ya sabes que bien nos gusta a todos.
A la hora de la comida, mi sitio era al
lado de mi padre, al momento del postre mi madre sacaba el melón y
como eramos una familia numerosa iba cortando tajadas para que todos
tuviésemos una buena sin pensar que quedase para otra comida y así
iba desapareciendo el melón hasta el próximo día que volvíamos al
mercado.
Mi papá se cortaba la parte buena de
arriba dejando todavía una parte muy apetitosa del melón hasta
llegar a la corteza pasándome esta parte buena para mi con lo cual
era como haber comido tajada y media. Siempre he aprovechado todo lo
bueno del melón, cosa que sigo haciendo hoy en día.
Recuerdo una amiga mía, María José,
sus padres tenían tierras y entre sus cultivos estaba el melón, una
tarde nos subimos al altillo de su casa y todavía puedo recordar
aquella sala llena de melones, sin tener muchos remilgos fuimos por
un buen cuchillo y nos sentamos al suelo devorando uno de ellos
rápidamente para no ser descubiertas por su madre, todo quedó en
secreto, ni dolor de estomago tuvimos por tal atracón.
Hoy en día podría comerme un melón
entero, aunque más de una vez me he comido medio de estos pequeños
cantalupo que son tan dulces y que se encuentran todo el año.

Que calidos recuerdos nos regalas
ResponderEliminarPlace leerte pensando en que pronto por aca podremos saborear melones
Cariños
Una dulce delicia de entrada. Que has antojado : )
ResponderEliminarUn abrazo.
El melón, para mi la fruta mas rica del verano. Bonitos recuerdos que me han hecho recordar también mis años de niñez.
ResponderEliminarBesos Mari Pi y Felicidades en tu Santo.
Y que bien pega con un poco de jamón serrano...felicidades un pelín tardías
ResponderEliminarBueno para tí aún no, es que en España son las 0:45
EliminarHola Mari-Pi
ResponderEliminarMe encanta el melón, ahora viene la época para mí. De niña me gustaba mucho y también me lo cortaban en tajadas. Era de devorarlo rápidamente, ahora como soy de comer poco con una tajada ya está.
Hermosos recuerdos que se parecen mucho a los míos.
Mil gracias por estar siempre. Beso grande.
¡Hola Mari-Pi!!!
ResponderEliminarCuanto mayores nos hacemos, más recordamos las hazañas del pasado; el melón es muy rico y tiene sus propiedades. Es muy diurético y actúa como un laxante suave, por lo que elimina toxinas y ayuda a neutralizar la acidez.
De vez en cuando, hago un día de melón, sin tomar ninguna otro alimento, es una depuración fantástica. Aporta fibra y minerales, como potasio, calcio y zinc. Previene la artritis y nivela el colesterol alto. Entre otras muchas propiedades.
Ha sido un placer pasar por esta tu casa, amiga.
Te dejo un abrazo, mi inmensa estima y gratitud.
Se muy -muy feliz
Bonitos recuerdos Mari-Pi. El melón es unas de mis frutas preferidas y este verano he hecho algún día, melón al cava, que está buenísimo, si no lo has comido así nunca ¡pruebalo! te gustará, yo lo hago con melón llamado "Galia".
ResponderEliminarUn abrazo.
Ya ves...Yo de pequeño, comía un rajita de melón (que en Venezuela son de color naranja) y les ponía alguito de limón. Cuando estaba en España, veía al melón extraño (por lo verde), pero ahora no veas como me lo como :D
ResponderEliminarGratos recuerdos...Besote guapa
Y tus recuerdos, amiga, siempre tan llenos de tu infancia, como llenos de una magia sincera y sublime... Gracias
ResponderEliminarIsaac
Ah, qué gratos recuerdos. :-)
ResponderEliminarSaludos desde Londres.
Son entrañables los bellos recuerdos que nos cuentas, Mari-Pi.
ResponderEliminarMe he reído con vuestra aventura secreta comiendo un melón enterito...jajaja.
Bonitos recuerdos te han traído los melones, que por cierto son deliciosos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ese bonito recuerdo siempre lo llevarás contigo, y vaya que sí, buena fruta el melón.
ResponderEliminarBesos.
Me identifico con muchos de tus recuerdos, en mi caso lo que comimos a escondidas fueron nísperos y me puse malísima. Nunca los he vuelto a comer.
ResponderEliminarBesos
Me encanta de leerte por lo ameno de tus recuerdos y escritos tan bonitos.Bssssss
ResponderEliminarQué buenos recuerdos relacionados con el melón. En mi casa siempre se comía, sobre todo cuando vivía mi padre, pero nunca he sido amiga ni del melón ni de la sandía. ¿Será porque me gustan las frutas pequeñas, tipo cerezas, uvas, fresas?
ResponderEliminarUn beso
A mí me encantan, cuando empieza la temporada siempre hay un melón en mi casa.
ResponderEliminarA veces lo pongo como entrante y le añado jamón o piña, está delicioso.
Me alegro porque tengas tan buenos recuerdos del melón, hay cosas que quedan tan grabadas, que el tiempo es incapaz de borrarlas.
Cariños y buen fin de semana.
Kasioles
Aquí en Chile, apreciada Mari, tenemos varios tipos de melón, partiendo desde uno muy dulce que es el llamado melón tuna. Son un exquisito postre, aunque resultan bienvenidos en cualquier circunstancia.
ResponderEliminarFeliz fin de semana para ti y tus lectores.
Un saludito en este anochecer de primavera para mí querida amiga.
ResponderEliminarGracias por tu generosidad, por estar siempre.
Abrazo.
Recibe mucho cariño, querida amiga
ResponderEliminarPaz
Isaac
Gracias Por pasar por mi blog.
ResponderEliminarMe permitirdo pasar tu blog a mis segidores para que visite
Que bom poder recordar a infância e os momentos felizes que vivemos!
ResponderEliminarADORO melão, e quando há fartura e por isso é mais barato compro alguns menos maduros e os guardo e vou comendo à medida que vão amadurecendo.
Cá em casa todos gostamos muito, por isso quando é época de melão é quase a única sobremesa que comemos:)))
Votos de uma semana muito feliz.
Beijinhos
MARIAZITA / A CASA DA MARIQUINHAS
Ya está llegando ente nosotros el tiempo de los melones en Argentina. Los hay de cascara amarilla que son muy jugosos y dulces y otros de cascara rugosa y de un color beige oscuro también muy ricos. Me encantan.
ResponderEliminarTierno recurdo de tu infancia, gracias por compartirlo querida Mari-pir.
¡Hola, Mari-Pi!!!
ResponderEliminarPaso de nuevo para refrescar el paladar con la imaginación.
Te dejo un abrazo voy al otro lado de tu otra casa.
Que hermosos recuerdos querida amiga, me encantan estas historias que nos han pasado de pequeñas que siempre son preciosas de recordar, a mi tambien me gusta mucho el melon, y a mi padre le encanta. Mil besicos cielo
ResponderEliminarInfinito cariño, querida amiga
ResponderEliminarPaz y Luz
Isaac
Qué bonito llegar a tu blog y encontrar justo este post, el melón es mi fruta favorita en verano aunque este año están tan caros que todavía no compré.
ResponderEliminarHermoso relato, casi como en mi casa, gracias. Abrazo