Al volver a España
definitivamente pasé unos días en Barcelona para saludar a mi
familia y hacer un pequeño descanso antes de enfrentarme con mi
nueva vivienda y trabajos.
Así que pasé por los
viejos barrios de Barcelona y recordé tiempos de mi juventud.
En mis tiempos de vivir en
Barcelona, de ésto hace tantos años que apenas me acuerdo de ello,
pero en cambio cuando uno vuelve a la ciudad condal y se pasea por el
barrio gótico le vienen a la memoria aquellos domingos de invierno
que por las tardes salia a pasear con mis amigas unas buenas horas
por el barrio gótico y cuando pasábamos por las famosas granjas
catalanas y desde lejos se empezaba a oler el aroma del chocolate
sintiendo a la vez el frio infiltrado en nuestros cuerpos y el
cansancio de tanto dar vueltas y más vueltas se nos apetecía entrar
por fin en una de las granjas y tomar un buen descanso y continuar
con nuestras charlas. Con lo cual podíamos disfrutar de un buen
chocolate caliente acompañado con churros o otro tipo de bollería.
La calle Petritxol una vez
más me hizo revivir una de éstas tardes invernales al pasar por
ella y tomar como recuerdo estas fotos de las famosas placas de
cerámica colocadas en las fachadas de las casas que muestran su
historia. Estas viñetas hacen mención a los diversos
acontecimientos ocurridos en la calle, situaciones cotidianas y
refranes populares de la época
Mari me gustó leer lo que dice en las cerámicas, en ellas se refleja parte de la historia del lugar y que sirve para que el pasado no se olvide.
ResponderEliminarBesos
Recuerdos de infancia. Nunca se borran, más si cuando regresas, siguen presentes.
ResponderEliminarBesos
Estos recuerdos de infancia siempre se nos quedan grabados, incluso los aromas y los colores.
ResponderEliminarBesos
Qué lindos recuerdos Mari-Pi. La infancia es mágica y siempre está en nuestros recuerdos porque es parte de nuestra historia.
ResponderEliminarLas imágenes son hermosas y entrañables. Me imagino lo feliz que debes estar.
Te mando besos
Pd En el blog donde publico las novelas los comentarios no quieren salir publicados, los leo y los contesto pero por ahí no se ven. Igual entra a mirar.
Cariños
Se ve que al estar tanto tiempo cerrados no funcionan bien. Yo los publico y los respondo.
ResponderEliminarRecuerdos maravillosos de tu juventud vuelven a tomar vida al pasear de nuevo esas calles de Barcelona.
ResponderEliminarLas viñetas son preciosas y resisten al paso del tiempo.
Estoy segura de que cualquier provincia de España te acogerá con los brazos abiertos.
Cariños.
kasioles
Por lo que veo, este es un recorrido lleno de añoranza, recuerdos, arte e historia.
ResponderEliminarUn beso
Por fin en tierra española estima da MªPI bienvenidos.
ResponderEliminarQue pases unas ¡Felices Fiestas!
Un abrazo.
En esta calle, antes caracterizada por la cantidad de chocolaterías que había (casi una por portal a pesar de su estrechez y de no ser demasiado grande, habida cuenta de que está en el Barrio Gótico), quedan ya pocas tiendas de dulces, una o quizá dos, por lo menos la última vez que estuve allí, el año pasado. Una pena.
ResponderEliminarUn beso
Tienes razón, son encantadoras, a mi me encanta perderme por el barrio gótico, me paso alli las horas deambulando sin darme cuenta.
ResponderEliminarUn saludo
La calle Petritxol...¡¡¡una pasada ...he pasado muchas veces por alli y tambien hice estas fotos de los maravillosos mosaicos.
ResponderEliminarTambien hay un reloj de sol..
Besos.
¡Qué hermosos recuerdos, estimada Mari!
ResponderEliminarLos mosaicos se encuentran en perfectas condiciones, están bien elaborados. El arte hace de Barcelona una ciudad maravillosa. Me alegra muchísimo que puedas aprovechar las bellezas de tu tierra.
Deseo que pases un fin de semana sencillamente sensacional. Un abrazo
Curiosas placas... de aquellos años. Vivencias que el recuerdo guarda pues no volverán!
ResponderEliminarLo tuyo, MariPi, se ve que es la historia y la fotografía. Entretenido y didáctico.
Se agradecen temas como el de hoy donde se refleja la autora :))))
Fuerte abrazo.
PD: Veo que me he pasado al otro blog... ¡Aquí me quedo!
Preciosos recuerdos querida amiga, de esas maravillosas tardes de invierno, parece que lo estaba viendo conforme lo leia, una maravilla todos los mosaicos que nos muestras, espero que tu nueva vida te valla de cine. Mil besicos cielo
ResponderEliminarMe han encantado esos mosaicos que nos muestras. Relatan una época que muy conoces.
ResponderEliminarVolver a las raíces siempre es emotivo.
Abrazos
Solamente pude estar en 2012 por algunos días en la bella Barcelona, pero tus bosquejos de aquel tiempo allí vivido por ti y las hermosas ilustraciones que agregas, me permiten impregnarme un poco más del aroma y categoría de la Ciudad Condal.
ResponderEliminarBonito y pintoresco, gracias por compartir y permitirme conocer un poquito de Barcelona a traves de tu mirada.
ResponderEliminarUn abrazo!
Una calle muy especial y con mucha historia guardada en cada una de esas pintorescas placas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Un placer haber paseado de tu mano por la calle Petritxol, algunas de sus placa son muy curiosas Mari-Pi, me encanta pasear por el barrio gótico, cada vez descubro rincones nuevos.
ResponderEliminarFeliz fin de semana.
Besos.
Que chulada tu entrada, hace poco estuve en Barcelona y me encanta por cierto soy nueva seguidora , yo tambien tengo blog , te invito a él, besotes ;)
ResponderEliminarBarcelona es una ciudad cargada de historia, y siempre es un placer ir descubriendo sus muchos rincones bellos.
ResponderEliminarPrecioso reportaje Mari-Pi, me ha encantado.
ResponderEliminarUn abrazo y Feliz Año Nuevo.