
Que felices eramos en la víspera de San Juan buscando por todas las casas del barrio, toda silla vieja, cajón de madera o toda otra pieza que pudiese ser quemada en la verbena de San Juan.
Quienes participábamos eramos Michi, María José, Pedro, Joseret y yo, eramos los que más buscábamos. Todo objeto de madera que no fuese a servir se guarda en la casa para este acontecimiento.
Montábamos la hoguera en la esquina de casa de María José y Joseret, ya que era el lugar más despejado de la calle.
Cuando uno empezaba hacer la montaña con las cosas se iban agregando otros niños del barrio y al final ya eran los mayores quienes participaban a montar la hoguera y asegurarse que todo fuese seguro para todos.
Disfrutábamos mucho el día 23 haciendo todo la busca de la madera y juntarla, todo el año nos pasábamos soñando en este día.
Era el día que se velaba hasta bastante tarde ya que no se se prendía el fuego hasta el anochecer, así que trasnochamos y jugábamos alrededor de ella con todos los amigos del barrio ya que era una buena ocasión de frecuentarlos más especialmente en éste día, ya que al largo del año no solíamos jugar con ellos.
Mi abuela paternal, siempre me ayudaba a encontrar cosas y me las guardaba para este día tan especial para mí.
Hace ya muchos años que no he visto quemar una hoguera. Un año pasé San Juan en Barcelona y la tía de mi esposo como era muy callejera nos dijo que había una hoguera en un barrio cerca de allí, pero la verdad que no llegamos hallarla, aunque me hizo recordar un poco el ambiente callejero de barrio y de verbena.
Buena fiesta de San Juan, felicidades a papa, hermanos y sobrina.
Aunque es una noche alegre, siempre me acuerdo del último Sant Joan del tío. Creo que está feliz viéndonos a todos. Besitos.
ResponderEliminarAsí lo espero. Ayer tuvimos una misa en la parroquia al exterior muy bonita.
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