sábado, 8 de agosto de 2009

Bonanza



Llevamos unas semanas comprando una caja de cerezas cada domingo, la primera la compramos al doble de precio de las últimas y encima no eran muy buena las cerezas, nos duraron pocos días ya que tuvimos que tirar bastantes de ellas, la segunda ya habían bajado de precio y era bastante aceptable la tercera fue todo un éxito, grandes, duras y sabrosas a 12,99 $, pero ya estas últimas han sido a 9,99 $ y 8,99 $.

Esto es Bonanza, cada domingo hay un especial más o menos interesante, pero de buen precio.

El domingo lo abren a las 9:00 horas de la mañana, llegas a las 9:05 horas y ya ves salir a uno con su caja debajo del brazo y en la puerta una fila doble de cuatro metros esperando para entrar y la gente batallándose por una caja de cerezas como un día tan especialmente como éste.

La tienda no es nada extraordinaria, nada lujosa mas bien tirando a tipo almacén pero encuentras de todo, charcutería muy variada, carne, pescado, toda clase de productos de importación y muchísima fruta y verdura.

A parte encuentras a un amigo, mas de un ex-compañero de trabajo, o algún conocido.

No es un tienda bonita, aunque no te pierdes en ella, no suelen cambiar mucho los productos de lugar pero en cambio hay mucho ambiente, de repente te hablan en italiano confundiéndote por una mama italiana, otro que se liga sin necesidad y la señora que te dice “señora este queso es bueno”?, por qué está en especial, a lo que uno responde, pues no lo sé es “mozzarella” yo no encuentro la diferencia de uno a otro.

Hay un excelente servicio de cajas, van rápidas y no se espera, las cajeras y ayudantes son todos estudiantes, con lo cual empleados a la hora sin gastos fijos y elevados.

Lo peor es el estacionamiento, pues el almacén está situado en una calle sin salida, así que tienes que ir a buscar el coche, él otro espera con los paquetes en el carro, estacionar marcha atrás y no pelearse con él otro que ha estacionado a la vertical cogiendo dos plazas.



Actualmente es el único que existe en Montréal, cerca de casa, muy cerca del trabajo de mi esposo y casi de pasada del mio.

Yo creo que dejar de ir a esta tienda es como cortarme una parte de vida, ya que disfruto encontrando tanta variedad de productos que no encontraría en otras tiendas, hay mucha importación tanto italiano como de otros países y vamos al ritmo de la temporada.

4 comentarios:

  1. Me ha hecho gracia lo de las cerezas y los higos. Son dos frutas que me gustan mucho y que cuando están bien, también compro en cantidad, pero en mi caso no para comerlas de inmediato, sino para hacer conservas.

    Hay una receta muy buena y fácil para las cerezas, quedan muy vistosas y yo finalmente las meto en botes de cristal, las envaso al vacío y me duran mucho tiempo. Le hago una etiqueta bonita, con letra antigua por el ordenador y queda muy bien como regalo para amigos cuando vas a cenar a sus casas.
    Receta: Tan simple como llenar un recipiente hondo que vaya al horno, con melocotones rojos, no de viña. Simplemente se limpian, pero no se pelan. Se rellenan los huecos con las cerezas y azúcar y casi se cubre (pero no se cubre) con agua todo. Se mete al horno, a 180 durante unos 20 minutos.
    El agua coge el color de las cerezas y el sabor de las frutas, y está francamente bueno. Se puede tomar tanto frío como caliente. Yo las envaso y las puedo tener todo el año.

    Se me olvidaba, ahora además guardo los huesos, después de hervirlos para quitarle bien los restos, con el fin de hacer bolsas de tela rellenas con los huesos para aplicarlas en zonas doloridas del cuerpo, ya sea en caliente (horno microondas) o en frío (congelador)

    Los higos también los hago en conserva y en cualquier momento puedo poner como postre un plato de mató con la compota de higos. Los higos llevan: canela, limón, azúcar, nueces partidas y ron y no me acuerdo si llevaban clavo.

    Ahora mi piso es muy pequeño y no tengo espacio para conservas, pero aún así las sigo haciendo.

    Por varios motivos he estado sin comentar tus temas, pero siempre esperaba los que tú ibas escribiendo, pues me gustan mucho y siempre me han hecho pensar en el tema que tocabas, además de posibilitarme conocer una época de de tu vida que no compartí.

    Besos

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  2. Gracias, había olvidado lo de los huesos de las cerezas para el cojin milagroso, pues con tantas que hemos comido hubiese podido confeccionar algunos cuantos.

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  3. En sentir parlar de cireres, sempre em ve al record quan ens les penjàvem a les orelles com si fossin arracades. D'altra banda, la coca de cireres és una de les meues preferides. Que bona que està!

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  4. Sumpta
    El rojo siempre te ha atraído así que no me extraña que decorases tu bonita cara con el fruto

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