Centavo negro, así lo
llaman ordinariamente.
El
día 29 de marzo se anunció en el presupuesto federal, el fin de la
producción del "penique negro", aunque su desaparición
fue ya abordado hace varios años pero no lo van a quitar de la
circulación hasta el mes de Octubre.
Al gobierno, producir un
centavo le cuesta un centavo sesenta, cosa que el año pasado, la
Casa de la Moneda gastó 11 millones para producir cientos de
millones de piezas de un centavo.
Las primeras monedas
fueron acuñadas en 1858, después de 154 años de vivir con ella en
el uso corriente de cada compra, vamos a dejar de verla existir.
Ella ha hecho parte de la
vida e ilusiones de muchos niños, las alcancías de los niños se
iban llenando de este centavo negro para la compra de golosinas o
otras ilusiones que contribuía al ahorro de muchos de ellos.
Hizo participar a la
alegría del pequeño cuando vaciaba su alcancía iba contando las
piezas hasta llegar a cincuenta, las enrollaba con un papel marrón y
conseguía hacer varios rollos de ellos e irse con su ilusión al
banco y cambiarlas por unos pequeños dolares.
Se dice que cuando uno se
encuentra un centavo en el suelo hay que cogerlo ya que da suerte,
más de una vez lo he hecho, pues hay momentos que hay que dejarse
llevar por los mitos y soñar cogiendo el centavo que te va a llevar
un poco de suerte cuando lo vuelvas a soltar.
Todos tenemos nuestra
nostalgia por su desaparición. Yo cuando oí la noticia me fui en
busca de todos los centavos que encontré en la casa, los reuní,
hice unas fotos y los empecé a clasificar por años, pues mi
intención fue guardar los que eran distintos, cosa que a fin de
cuentas no hay tantos distintos, pues por una cara tienes la hoja de
arce y por la otra la figura de la Reina Esabel II, que tan solo he
conseguido dos tomas distintas.
Estas son las que conservo
Cuando llegué al país
todavía encontraba en la circulación monedas de plata de cinco,
diez y veinticinco centavos, me imagino lo que le debía costar al
gobierno producirlas.
Por supuesto que tengo
algunas conservadas.
Un compañero de trabajo
me dijo un día que él y su mujer cada noche dejaban todas las
monedas que habían en sus bolsillos de lado, tan solo las monedas de
un y dos dolares, (no hay de valor más importante), yo pregunté y que
haces con ellas?, pues me dijo, “las guardamos para pagarnos las
vacaciones del verano”.
Encontré que era una
forma de asegurarse salir de vacaciones.
Supongo que muchos
canadienses deben de tener cantidad de historias que contar y que han
vivido con los centavos, ya que ahora ni los niños los deben de
tener en consideración para sus ahorros.
Pues yo traslado todo lo que nos cuenta a la peseta y su desaparición, esa alegría de encontrarse una peseta, por poco que fuese su valor, las alcancías (ahora se dicen huchas, pero cuando era pequeño decíamos alcancías) que llenamos de pesetas... Bueno, hay que adaptarse a todo, pero que bonito es ser nostálgicos, a veces. Muchos besos desde España.
ResponderEliminarSi es cierto que la perdida de la peseta debió de causar una gran nostalgia, todavía oigo a españoles hablar del valor de las cosas con pesetas, me imagino que una moneda no se olvida tan fácilmente.
EliminarUn abrazo
Las monedas, han hecho historia y por ello las recordamos. Personalmente me gusta más recordar estas monedas humildes que las de más valor. Quizá porque son de todo el mundo: Del pobre, del niño, y sobre todo de la clase media.
ResponderEliminarUn saludo.
Siempre tiene mucho mas valor y sentimiento las monedas que el papel.
EliminarAsí ha sido la historia de ir guardando las monedas en un principio de ahorro.
Un saludo
Recuerdo cuando mi madre me enseñaba alguna moneda que conservaba de cuando ella era niña y me contaba lo que se podía comprar con ellas, y yo la escuchaba con atención. Esa situación se repite con las generaciones, yo viví las pesetas y mis hijos también, pero a la menor ya le cuesta recordarlas, y por supuesto a mi nieta le contaré historias sobre las monedas que ella no conoció, y espero que me escuche con las mismas ganas que yo a mi madre.
ResponderEliminarBesos.
Por supuesto que te va a escuchar, las historias se van pasando de generación en generación y en cada una tenemos monedas distintas.
EliminarTambién mi madre me enseñaba monedas de su tiempo.
Un abrazo fuerte
Soy numismático, aunque me gustan más los billetes.
ResponderEliminarTengo monedas de Canadá y billetes de un y dos dólares La reina Isabel esta en esos billetes.
Ya se piensa también en eliminar el céntimo de euro y apenas tiene 10 años...
En Venezuela circularon monedas de plata hasta finales de los 60. Mi mamá tiene guardadas unas cuantas de aquellas monedas.
Tengo monedas de 1879, cuando el bolívar (la moneda venezolana) comenzó a circular.
Besote
Yo no soy coleccionista de monedas, pero las que conservo mas bien son por nostalgia o porque me han gustado, pero no tengo muchas.
EliminarPues ya ves con el céntimo del euro ya lo quieren eliminar, supongo que también cuesta mucho dinero producirlo.
Tus monedas venezolanas deben de tener un gran valor, después de los años.
Un abrazo
Yo también conservo un buen montón de monedas de distintos valores en pesetas. Son un buen recuerdo, que conforme pasa el tiempo parecen adquirir más valor sentimental.
ResponderEliminarNo había venido por tu otro blog, y me ha gustado mucho. He leído varios artículo y he visto que además de tratar antiguas vivencias españolas, tratas sobre el país de tu actual residencia, lo que me alegra. Es difícil aprender de primera mano cosas de otros países. Procuraré seguir en lo posible este blog tuyo también. Al final uno sigue tantos que casi no tiene tiempo.
Un fuerte abrazo amiga.
Me has hecho reír cuando dices que uno sigue tantos blogs que al final ya no tienes tiempo, así me empieza a pasar a mi.
EliminarPues ahora cada vez que pago y veo circular los centavos me digo ya dentro de poco no los voy a ver.
Gracias por pasar por éste.
Un abrazo fuerte
Hola Maripir!!! La desaparición de una moneda que tanto años ha estado en curso siempre supone tristeza... me pasó a mi con la peseta y el dichoso euro. Guardo algunas como recuerdo aunque .... quizá vuelva!!!!
ResponderEliminarUna idea estupenda las alcancías para pagar las vacaciones... tomaré ejemplo. Besos cariñosos desde Cáceres.
Pues yo no creo que tenga ninguna peseta, en su momento pensé conservar pero luego como no le presté atención creo bien que fueron desapareciendo con mi marido.
EliminarHay que decir que he pasado mas años en Canadá que en España.
Besos
Querida Mari.
ResponderEliminarLas monedas tienen su propio espíritu,debe ser porque no tienen la fragilidad del papel y con un buen ejercicio de imaginación pensamos cuanto han recorrido desde su emisión, por cuantas y tantas y tantas manos han pasado,cuando yo era niña, existía "'la locha"apenas si puedo recordar,pero su valor era o equivalía a 2 1/2 Centavos,"( La locha es el nombre con el que coloquialmente se le llamaba a la moneda de doce céntimos y medio que se acuñó desde 1896 hasta 1969".)Como lamento no tener una de recuerdo.
Supongo que sucedió lo mismo que con el centavo,ahora nosotros tenemos Bolívares Fuertes(que de fuertes nada de nada.)lo que si conservo son las moneditas de medio (con denominación 5 Centavos),que para ser honesta ignoro bajo que denominación existe ahora.Todo esto para decirte que la desaparición de una moneda en lo personal me da cierta nostalgia.
Besos guapa.
Quizás a mi al llevar tantos años ya en Canadá, (37), y al haber poca moneda lo siento su desaparición, pero ya ves lo que cuesta producirlas, lo que llega a perder el gobierno con ellas.
EliminarSiempre tengo un lio con tu nacionalidad y en donde vives ya que con tu comentario me has desorientado de nuevo.
De todas formas tus comentarios y tus paseos son muy apreciados de donde los mandes.
Besos
Hola Mari-Pi, pues ya hemos pasado aquí en España por algo parecido.
ResponderEliminarNos cambiaron la moneda, y nos metieron en el euro sin querer la mayoría, ahora nos damos cuenta que nos engañaron, quisieron ponernos europeos en la moneda pero con los sueldos españoles… eso no se puede aguantar, pero es lo que hay.
Yo también guardo algunas monedas de antes, las guardo para mi nieta, para que algún día sepa cómo eran las monedas con las que España vivía estupendamente, y nos cambiaron al euro para arruinarnos a casi todos…
Besos amiga, una entrada interesante.
Comprendo lo que dices del euro, ya estoy al corriente de la situación de España, hay muchos factures que influyen la crisis económica y los países mas ricos también lo siento en el otro sentido que están cansados de pagar, es una situación que todavía va a ser larga salirse de ella.
EliminarMe alegro que le guardes algunas monedas para tu nieta.
Un abrazo
Mari querida.
ResponderEliminarYo vivo en Venezuela.Mi esposo tiene familia en Canadá,y cuando viajo no me conecto a Internet.Ahora estoy en mi tierra.Lamento guapa haberte creado alguna confusión.
Un beso y un abrazo enorme.
Creía lo contrario que vivías en España y más bien viajabas a Argentina, ya ves que lio tenía contigo.
EliminarSi algún día te vienes por Montreal ya sabes no dejes de venir a verme.
Besos
Estoy de acuerdo con varios de tus amigos blogueros, pero en especial con Lola, ha dicho exactamente lo que te iba yo a decir, todo aquí con el €, ha subido el triple, y los sueldos no así que veo donde nos han llevado y el engaño tan enorme, para ahora estar en manos de la Merkel y el Zarko...
ResponderEliminarTodos esos cambios de moneda son para algo que vendrá posteriormente, y seguro que no será bueno.
Un beso Mari-Pi-R.
Efectivamente la situación no es para estar contentos y dar saltos, los sueldos, quienes los tienen, están estancados, disminuidos, esperando que un día se arregle la situación pero los países que tienen mucha deuda resulta mas difícil salir de ella.
EliminarUn abrazo
Es paradójico que cueste más producir una moneda que el valor que representa. Recuerdo que una vez me impresionó enormemente una noticia que ilustraba lo mal que lo estaban pasando en Argentina, diciendo que era más caro comprar papel para empapelar una habitación que hacerlo con billetes y lo que cuentas del centavo sería el caso contrario, menos mal que se han dado cuenta y no son nostálgicos.
ResponderEliminarCuando desapareció la peseta y sus variantes, yo lo que guardé fueron todas las monedas que tenían un agujerito en el centro, que quiero recordar que en los años 50 eran las de 50 céntimos o dos reales, como decíamos entonces y en los años 80 ya eran de 25 pesetas, me parece. Esas monedas tenían una finalidad principal: en los comercios, en un sitio principal, o al lado de la caja había un San Pancracio, al que se le ponía una ramita de perejil y en el dedo índice de la mano que tenía levantada, supongo que para otro menester, el comerciante le colocaba la moneda de 25 pesetas para llamar a la suerte para su negocio.
Es increíble, que algo que usaba tan a diario, haya podido olvidar en tan poco tiempo las formas y los distintos valores.
Como siempre me traes recuerdos, gracias.
Ahora los comercios van arredondear los centavos en más o en menos según lo que sea, siempre que se pague en efectivo de lo contrario seguirán existiendo en el valor de las cosas, ya me dirás.
EliminarYo no recuerdo los reales, me viene una sombra de ellos.
Como bien dices uno se acostumbra rápidamente a los cambios y se olvida del pasado.
Besos
Hola, Mari:
ResponderEliminarPor aquí el Peso está tan devaluado que las monedas de centavo son cosas de un pasado muy lejano.
Un abrazo.
Pues si Rafael, la moneda va perdiendo su valor y poco a poco el centavo dejará de existir.
ResponderEliminarUn abrazo
Pues aqui en europa tenemos hasta 1 centimo que estan pequeño que creo fue diseñado para que lo pierdas o lo tires Saludos
ResponderEliminarEstoy de acuerdo, creo que lo hubiesen tenido que hacer un poco más grande, en fin quizás lo quiten pronto, tal como van las cosas.
EliminarUn abrazo
Aquí nos pasó conla desaparición de la peseta y la implantación del euro, pero qué se le va a hacer... Poco a poco te acostumbras, pero no olvidas. Hay gente que todavía traduce los euros a pesetas o que sigue pensando en pesetas y usando calculadora.
ResponderEliminarSaludos
Es cierto, yo todavía oigo a gente que te dice el precio de las cosas en pesetas.
EliminarTan solo es pasar el cambio luego uno se olvida.
Un beso
Es increíble cómo hasta las monedas nos aportan cantidad de recuerdos. Yo sigo teniendo monedas de pesetas por casa,ésas que fui dejando porque me daba pena deshacerme de todas. Cuando era niña juntaba las monedas de dos reales, que tenían el agujero en medio, metidas todas en un cordel y también las conservo aunque si te digo la verdad ahora mismo no sé muy bien por donde andan, sé que están en casa de mi madre, pero hace mucho que no revuelvo en busca de recuerdos de la niñez.
ResponderEliminarMuy interesante la entrada de hoy.
Besos, Mari-Pi!!!
Ya ves Atenea tu siendo más joven que yo así que Santi las dos me habléis hablado de los reales y yo no me acuerdo de la moneda, sé que existieron en mis tiempos.
EliminarUno se apega a todo ello y tranquilamente lo va olvidando.
Besos
Mi hermana y su marido también guardan en una hucha las monedas de uno y dos euros que les sobran al final del día para pagarse las vacaciones. Ya tengo localizada una ventana que da a la calle y que no siempre dejan cerrada :-)
ResponderEliminarMejor que dejes en una hucha el valor de cada cigarrillo que te vayas a fumar y no tendrás que hacer el ladrón.
EliminarUn abrazo
Es divertido ver todos los recuerdos que surgen a partir de una entrada tuya. Ahora me viene a la cabeza una vieja receta de cocina de una tía mía nacida en 1905, en la que al enumerar los ingredientes y sus cantidades, decía: 5 centímos de..., ahora pienso que más que la cantidad que le dieran por ese precio, se refería a la pequeña cantidad que pudiera coger con una moneda de 5 céntimos cogiéndola con los dedos pulgar e índice. Si es así, sería además de una medida de valor, una medida de peso.
ResponderEliminarYa ves como los recuerdos van viniendo y era una forma de medir las cantidades, que gracia verdad?.
EliminarAtenea también se acordaba de los reales.
Besos
Sabes? es muy interesante guardar monedas.Hubo una época en que mi marido hacía lo mismo que ese señor y recuerdo que consiguió reunir bastante. No recuerdo que compró, pero es divertido e intrigante el momento en que cuentas lo que has juntado.
ResponderEliminarBeso hoy desde mi blog de NUTRICIÓN
http://siempreseraprimavera.blogspot.com
Por supuesto que es sorprendente lo que llegas acumular con ellas sin darte cuenta del esfuerzo.
EliminarEs una buena practica para conseguir algo que quieras.
Un abrazo