Esta foto que he puesto
creo bien que es de mis tiempos, el Nazareno y en la calle Mayor ya
llegando a la Iglesia.
Que recuerdos tengo de la
semana santa en mi niñez o adolescencia, pues pocos y sin
importancia, ya que fueron los mismos que la mayoría de muchas
muchachas de mis tiempos.
Se vivía la cuaresma con
bastante rigidez, los embutidos colgados desaparecían en aquellos
días para evitar la tentación de darles un mordisco, teniendo muy
en cuenta de no liar en ningún guiso del viernes algo relacionado a
la carne. Así hacíamos nuestras privaciones.
El jueves santo íbamos a
misa toda la familia, mi madre se vestía de negro y con mantilla y a
nosotros nos ponía el vestido que habíamos estrenado el domingo de
Ramos. Todos guapos, por dentro también ya que habíamos pasado por
el confesionario el día anterior y teniendo mucho cuidado de no
hacer pecados por no pasar otra vez por él. Así íbamos desfilando
por la calle Mayor como la mayoría de las familias.
La Iglesia se llenaba de
gente, como días anteriores, haciendo cola para pasar por el
confesionario ya que para muchos era una vez al año, pero no se
faltaba a la cita.
Terminada la misa del
jueves santo, todo se quedaba tranquilo, ponían al Cristo muerto en
la cruz a los pies del altar y dos reclinatorios para hacer vela
permanente. Para su uso te tenias que inscribirte antes con lo cual
se aseguraban que todas las horas iban a estar ocupadas por dos
personas y la Iglesia no se quedaba sola. Yo veía desfilar a los
mayores de mi casa para hacer las velas desde la tarde del jueves a
la tarde del viernes.
Por mi parte íbamos a
pasear por las calles céntricas y de vez en cuando iba hacer la
visita a la Iglesia.
El viernes santo por la
tarde volvíamos al oficio y después de éste ya era la cena sin
paseos y prepararse para la procesión. Nunca dejaba de ir,
recordando el fresco de la noche y cuando dabas la vuelta por ciertas
calles se sentía en el rostro el viento que soplaba y las candelas
se empezaban apagarse. La procesión era larga, pasaba por varias
calles, llenándose de gente a medida que iba pasando o muchos
simplemente se quedaban en el borde de la acera mirando cuando pasaba
por allí.
Yo siempre quería vestir
de nazareno, pero mi madre me decía que no, que los que se vestían
eran porque iban de penitencia y que no era mi caso, pero como
siempre he sido muy insistente en las cosas que he querido al final
cogió un camisón y me hizo el capirote con un cartón que compró y
una tela blanca que tenía por casa, supongo que de algún trozo de
sábana.
Así que ya tenía el
vestido, tan solo me faltaba ser un buen penitente, me dejó que me
acompañase Paquita, la que cuidaba muchas veces de nosotros, a la
procesión.
Aunque a mi ya me parecía
la procesión una penitencia llevar la mano extendida con el cirio
para que no quemarnos la ropa ni mancharnos la chaqueta o el abrigo
con las gotas de la cera.
Como detrás de los pasos
siempre había gente que se añadían, los verdaderos penitentes,
pues a mi me dejaron por allí cerca o casi cogida de la mano de
Paquita ya que se hacia cargo de mi.
En el recorrido siempre se
oía decir a los mayores: ten la mano estirada para que no te manches
y no nos quemes.
El sábado mi madre pasaba
las prendas por la lupa para ver si había que sacar alguna mancha de
cera.
Después de haberme
vestido de nazareno aquel año, seguí yendo a la procesión como un
acompañante más, ya había probado lo que quería.

Feliz recuerdo de Semana Santa amiga Bloguera, recordando viejos tiempos con cariño y nostalgia en este post.
ResponderEliminarLos niños decian en mi tierra dame cera nazareno.
Un abrazo fraternal de MA.
Hoy es la segunda vez que veo la expresión "dame cera", ya ves no nací en Andalucía, pero me gusta mucho la tierra andaluza.
EliminarFelices Pascuas
Aqui siguen siendo espectaculares no se pierde la tradicion eso parece saludos
ResponderEliminarPues mejor que no se pierdan las tradiciones aunque siempre mejor que se guarde el sentido que tienen.
EliminarUn abrazo y Feliz Pascua
Hola!!!! Un bonito recuerdo el que guardas en tu memoria!!!! Una Semana Santa muy distinta a la de ahora. Antes la religión estaba por encima de todo y era la guía de nuestras vidas... hoy hemos cambiado y aunque con fe y siguiendo las tradiciones, somos más tolerantes y el recogimiento de Semana Santa lo usamos en salir de vacaciones. Todo tan distinto!!! Un beso muy fuerte desde Cáceres amiga!!!
ResponderEliminarYo también viví los viajes de semana Santa ya que eran muchos días de vacaciones que se podía aprovechar para hacer algún viaje corto, pero lo importante es que la fe no se pierda, los tiempos van cambiando.
EliminarFeliz Pascua y un fuerte abrazo
Mari que interesantes son tus relatos.Yo recuerdo los viernes santos como algo triste, sólo había música sacra, obligatorio comer pescado, ver pasar la procesión desde la acera, casi siempre lloviznaba lo que hacía el día más triste aún.
ResponderEliminarFelices Pascuas para ti desde Argentina.
http://norma2-siempreesprimavera-norma2.blogspot.com/
Pues yo siempre he tenido muy buenos recuerdos, desgraciadamente hace ya muchos años que no vivo ya la Semana Santa como la viví de pequeña.
EliminarBesos y Feliz Pascua
Querida amiga, son recuerdos maravillosos. Esa ilusión por participar en los actos litúrgicos de la Semana Santa. Me encanta que nos los acerques. Hoy en día se va perdiendo mucho el verdadero sentido de la Semana Santa y la mayoría de la gente sólo piensa en viajar. Y qué decir de los niños? Están muy alejados de todo este sentir.
ResponderEliminarMe gusta revivir recuerdos a través de los tuyos.
Gracias por compartirlos!!!
Un fuerte abrazo, Mari-Pi.
Cuando dejé España ya había empezado la fiebre de viajar, yo misma lo hacía, con tantos días de vacaciones es una gran tentación y como tu bien dices se va perdiendo los actos religiosos.
EliminarMe ha gustado ver en estos días que por Andalucía se mantienen, aunque me imagino que también se habrán perdido.
Un beso y Feliz Pascua
Bonitos recuerdos de niñez. Yo nunca quise ser nazareno ni costalero. Siempre me dieron pavor esas demostraciones de penitencias excesivas. Cosas mías. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarYo era muy pequeña cuando me vestí de nazareno, no sé hasta que punto mi verdadero interés cual era, pero en fin algo probé.
EliminarUnas Felices Pascuas
Me ha gustado mucho tu historia y tu tesón por hacer algo que te llamaba la atención.
ResponderEliminarNunca he ido a una procesión, ni he sentido ganas de ir, nosotros no hemos sido católicos practicantes. El día de la Palma después de bendecirla el cura nos íbamos para casa, ya estaba todo hecho. Hemos hecho la comunión y las cosas típicas más por tradición que por creencia. Pienso que la Semana Santa se ha convertido en un espectáculo turístico que mueve mucho dinero, como todo, pero seguro que habrá muchas personas que lo vean con devoción.
Besos.
Por supuesto que si, que actualmente sobre todo en Andalucía me imagino viene a ser ya un espectáculo turístico.
EliminarPor lo menos practicaste lo esencial, mi madre era muy religiosa, con lo cual influenció mucho en nuestra juventud.
Pienso que no por ir a la Iglesia se es mejor que los que no van.
Besos
Yo también recuerdo la semana santa de pequeño.
ResponderEliminarSomos devotos del nazareno. Pocas veces hemos salido en semana santa y las veces que lo hacíamos, no faltabamos a la procesión del miércoles (en Venezuela es el miércoles que sale a procesionar el nazareno)
Ahora en España casi simepre trabajo el jueves. Acudo a la procesión que se llama de la pasión el viernes en mi pueblo. Siempre detrás del Nazareno
Besos
Ya ves Manuel en cada país hay alguna costumbre un poco distinta. Me alegro que tengas buenos recuerdos de la Semana Santa de tu país.
EliminarYo desde que estoy en Canadá tan solo voy a la misa del domingo de Pascua.
Un abrazo
Yo acabo de llegar de la Semana Santa andaluza de Sevilla, donde hay muchas procesiones. Esta año ha llovido y muchos pasos no han podido salir. De todas maneras los fieles han hecho colas bajo la lluvia, en las puertas de las distintas iglesias para visitar a sus vírgenes y sus Cristos. Todos estaban muy tristes por no poder sacarlos en procesión.
ResponderEliminarYo creo que es una forma de vivir su religiosidad, si hay alguien que lo mercantiliza, qué le vamos a hacer, pero al menos, en Andalucía, la semana santa es una parte muy importante en la vida de los ciudadanos y la preparan durante todo el año, con misas de hermandad, colectas, ensayos, etc.
Hoy sábado y mañana domingo, quien quiera, por internet, puede ver procesiones en directo´retrasmitidas por un canal local de Sevilla: GIRALDA TV
Que suerte Santi estar por allí, es como un sueño, no sabes lo que me gustaría estar una Semana Santa en Sevilla.
EliminarMe alegro que me digas que haya tanta devoción por allí, por lo menos no se pierde.
He mirado Giralda TV y se me habían olvidado las saetas, todo una emoción encontrarse con la procesión y los cantos.
Lastima que la lluvia no ha favorecido este año.
Un beso
°º♫♫
ResponderEliminarPáscoa é renascer.
Feliz recomeçar!
Feliz Páscoa!
。°º..(
。°º.(,)
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。°º|::::|)/¸.¤ª“˜¨˜“¨
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Gracias por tus deseos, igualmente
EliminarFeliz Pascua
Hermosos recuerdos, mi estimada Meri
ResponderEliminar¡Felices Pascuas!
Gracias por tus deseos igualmente Feliz Pascua
EliminarTengo recuerdos parecidos a los tuyos, pero nada de nostalgia. La presión que venia del entorno nos condicionaba mucho. Una ilusión que tuve por aquel entonces fue la de tocar el tambor en la "rompida" y en las procesiones. Tardó años en conseguirse, pero llegó.
ResponderEliminarUn abrazo
Pues ya ves, disfrutaste con tocar el tambor me imagino que buenos recuerdos te han quedado de aquello.
EliminarUn abrazo
Hola, Mari:
ResponderEliminarMe pareció estar reviviendo mi propia infancia, así era la Semana Santa en mi pueblo.
Un abrazo.
Me alegro que te haya revivir buenos recuerdos.
EliminarUn abrazo
Hola, Mari:
ResponderEliminarMe pereció estar reviviendo mi propia infancia.
Un abrazo.
Hola Mari-Pi, a mí también me llega la nostalgia del tiempo pasado, de mi hermano vestido de nazareno, y a mí dándome una envidia que ni te cuento. Mi hermano nueve años mayor, y único varón en mi casa, siempre tenía la mejor parte, y a mí me parecía una aventura ir en una procesión por la noche, sin que nadie te pusiera trabas. En fin que me quede con ganas, ahora que veo a mujeres también vestidas haciendo penitencia digo ¡¡¡ qué suerte tienen!!! Un beso amiga, preciosa tu entrada de hoy.
ResponderEliminarLos varones se lo llevan todo pero son el orgullo de los padre y de los hermanos.
EliminarA decirte verdad no sé por qué sentía tanto el vestirme de nazareno, en fin ya de ello tantos años, pero si tu todavía lo sientes puedes hacerlo que la penitencia que tu quieras.
Un abrazo
Querida Mari.
ResponderEliminarSi hay algo bello de las tradiciones es escucharlas o leerlas de manos de sus protagonistas,tienen un sabor distinto,han cambiado los tiempos y algunas costumbres ya no son tan rígidas,pero el fervor y la permanencia en el tiempo es vital,sobre todo cuando vemos como la esencia pasa de generación en generación.
Cuando yo era peque,recuerdo que ni la radio se encendía en casa ahora no importa pero visitar los siete templos y la procesión del Nazareno rodeado solo de orquídeas sigue en nuestras costumbres.
Besos guapa.
Lo que dices del fervor y pasarlo de generación en generación es esencial sin duda.
EliminarLa visita a los templos y las procesiones deben de ser muy conmovedores, me gustaría poder estar allí un año aunque ya lo veo difícil.
Un beso fuerte esperando que hayas tenido buena Semana Santa a pesar de la lluvia
Si la lluvia empobrece las procesiones de Semana Santa, pero son preciosas...Un abrazo .
ResponderEliminarPor lo visto ha habido mucha lluvia durante la semana santa, pero no dejan de ser bonitas.
EliminarUn abrazo
Cuando era pequeño, tenía un tío en Lleida que guardaba su traje de nazareno en una habitación pequeña, junto a sus escopetas de caza. Recuerdo que cuando me quedaba solo en casa iba a acariciar aquellas armas y luego me ponía aquella capucha que me parecía extraña.
ResponderEliminarVaya dos mezclas, ya ves las dos cosas te atraían y tenias el deseo de tenerlas.
EliminarBuen recuerdo de tu tío cazador y nazareno.