Hablar hoy en día de las
misiones me parece fuera de la actualidad, pero como mis escritos la
mayoría de ellos son recuerdos de mi infancia, en este mes de
Octubre que lo estamos terminando todavía la Iglesia celebra el día
de las Misiones.
Esta jornada se la conoce popularmente con el nombre de DOMUND, término acuñado en 1943 por Monseñor Ángel Sagarminaga, primer Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias en España, quien guiado por su imaginación y su sentido de animación misionera, unió las dos sílabas iniciales de las palabras Domingo Mundial y lanzó a la calle el eslogan: DOMUND.
Mi hermana mayor que siempre ha tenido mucha gracia en coser así como buena en otras manualidades me confeccionó un vestido japonés, salí aquel día para la colecta del domund con dos hermanas sobrinas de unas amigas de ella, aquí bien puestas estamos las tres.
No recuerdo mucho la primera vez que me vestí, era más joven y seguramente que debimos de ir con mi hermana mayor y sus amigas recorriendo las calles principales del pueblo. En cambio bien me acuerdo de la segunda vez que me volví a vestirme de japonesa.
Se ve que me gustaba postular por el domund, pues los años fueron pasando y sin el disfraz igualmente iba pasando por las calles pidiendo por aquellos niños y misioneros que tantas necesidades tenían.
Un año recuerdo que con dos amigas mías dijimos que nos íbamos a vestirnos, yo me dije pues ya no sé si me va a servir mi traje?, pues varios años habían ya pasado desde que lo había estrenado, me saqué todos los dobladillos y me lo puse y me dije pues todavía sirve.
Las hermanas carmelitas contribuían al disfraz de los niños prestando sus hábitos, este año mi amiga tuvo la suerte de ser elegida con el hábito del carmelo.
Bien recuerdo que dije: pues si nos vestimos que sea un año que recaudemos lo nuestro, con lo cual propuse que no había que ir con la hucha por las calles principales del pueblo, pues por allí pasaban todos los niños y cuando abrían la puerta daban menos limosna para contentar a cada niño o bien nos decían que ya habían pasado otros niños delante de nosotros.
Dije que había que ir por las calles menos importantes por donde no iban los niños que seguro que por allí sí que nos iban a echar buenas monedas, efectivamente mi idea funcionó, pues cuando llamábamos nos abrían sorprendidos por haber llegado tan lejos y decían pues ''por aquí no vienen los niños a pedir'' con lo cual su limosna era más generosa.
Aunque al parecer andamos mucho más, también terminamos antes con las huchas llenas volviendo contentas de nuestra recaudación corriendo nos fuimos a entregarlas y bien que nos dijeron que muy pronto habíamos terminado.
Hace muchos años que no oigo la palabra Domund pero sí que sigo oyendo la necesidad mundial, ya que sigue existiendo vestida de otros mil nombres.
Pues yo recuerdo que siempre que me daban una hucha con un negrito mi madre decía que la devolviese, que si me veía mi padre pidiendo… como que le echaría la charla a ella, y claro jamás pude ir con mis amigas en esos días.
ResponderEliminarMi madre hacia todo lo que mi padre quería aunque él no estaba en casa…, ya ves el amor siempre idiotiza a quien lo siente.
Pues tu entrada ha sido un volver a un ayer muy lejano, donde se me apretujan los recuerdos y me ponen un poco tristona, pero siempre encantada de leerte. Un beso.
Lo siento Lola que tu madre no te dejase ir a postular por las misiones, pues seguro que hubieses disfrutado con ello, pero siempre hay que obedecer a los padres.
EliminarEspero que mis escritos no te causen demasía tristeza.
Un abrazo.
NO RECUERDO HABER PARTICIPADO EN EJERCICIOS ASÍ. CREO QUE DONDE ME CRIÉ, NO SE PRACTICABA DICHA TRADICIÓN.
ResponderEliminarUN ABRAZO,
Pues bien eres muy joven o bien no se practicaba, yo no sé si actualmente todavía se sigue postulando por las calles.
EliminarUn abrazo.
Nunca vi en mi tierra a las niñas disfrazadas y con las huchas del Domund. En los colegios se nos daba la hucha pero debíamos ir siempre de uniforme. Recuerdos de una tiernísima infancia.
ResponderEliminarUn beso
Yo hablo de hace muchos años y quizás por eso tu no lo has vivido, pues como digo no sé hasta que punto hoy se practica, pero tengo una foto de mi pueblo que una carroza llena de niños disfrazado acompañados por las monjas.
EliminarUn abrazo.
El domund en mi Casarrubios fue la semana pasada. Se recogió algo de dinero unos 600 € aproximadamente. Tenemos la Iglesia en obras por las restauraciones. Hoy se hizo la colecta especial para esas obras. Ya veremos cuanto fue.
ResponderEliminarBesos
Siempre hay que ir recaudando para todas las necesidades, en mi parroquia una vez al mes hacen doble colecta para las renovaciones que siempre hacen falta.
EliminarUn abrazo.
Yo también recuerdo el día de las misiones, gracias a ti, ha vuelto a mi memoria al leer tu post, lo tenía arrinconado junto con otros episodios de mi vida.
ResponderEliminarMás de un año he ido por las calles, con otras amigas, pidiendo un donativo para el DOMUND, cuando nos daban alguna moneda, nos sentíamos agradecidísimas y felices.
Me encanta tu vestido de japonesa ¡precioso! y la que lo lleva, más todavía, te felicito.
Cariños en abrazos.
kasioles
Con lo cual te he hecho revivir una parte de un episodio olvidado, me alegro por ello así que te agradezco tus elogios, un abrazo.
EliminarGostei de ler tudo o que escreveu e de vê-la vestida com o vestido japonês.
ResponderEliminarMuito bom saber coisas de si e ainda por cima de quando era mais jovem.
Minha amiga desejo que se encontre bem.
Bj.
Irene Alves
Gracias por ello, son recuerdos de mi infancia de los que voy recapitulando.
EliminarUn abrazo.
No he vivido esta época y si que tuvo que ser muy gratificante(para vosotras).-Que bien se siente una cuando hace algo por lo demas.-Ahora con las ONG´´s: se recauda o contribuye de otra manera.-Nosotros si que contribuimos junto con Médicos sin Fronteras.
ResponderEliminarLos recuerdos y más cuando son tan entrañables son una maravilla; verdad!
Besos M-PI y muchísimas gracias por tu visita.
Siempre hay necesidades en el mundo y parece que cada día hay más, lo importante es participar y contribuir en ello.
EliminarSon recuerdos buenos de una infancia, un beso a ti.
¡¡¡Hola Mari-Pi!!!
ResponderEliminarQue bonita es mi niña.... como dice la canción. Si, hoy siguen pidiendo por las calles niños y niñas, para el Domund, pero sin ningún disfraz, lo que pasa que la gente ya está cansada de dar y protesta; ¡No sé para quien es ese dinero!!! Que lo pongan los que gobiernan la Iglesia... Dicen furiosos algunas/os! Yo también tengo mis dudas... pero los niños no tienen culpa de nada son los más inocentes. Ojalá llegue a quien lo necesita de verdad. A mí también me tocó pedir, pero con lo puesto no llevábamos un vestido especial.
Ha sido un inmenso placer M. Te dejo mi gratitud y mi estima.
Un abrazo y besos azules en vuelo.
Feliz semana. Amiga.
Pues siempre una parte de los donativos se pierden para la administración pero también van destinados a su fin, esperemos que no se pierdan y que la gente siga dando por las causas que sean, aunque hoy en día cada vez está todo más difícil.
EliminarBesos amiga.
En mis tiempos no llegábamos a tanto. Nos repartían en el cole, de monjas también, las huchas de los negritos y chinitos para que nos fuéramos a pedir a la calle. Previamente nos ponían algún video en clase y pintábamos dibujitos de África. La verdad, a mí siempre dio un corte tremendo pedir por la calle así que llevaba la hucha a la peluquería de mi madre y era ella quien pedía a las clientas.
ResponderEliminarUn beso
Mira por donde me sales con tu timidez, es cierto que es cosa de grupo pues quizás yo siendo tímida tampoco lo hubiese hecho sola, pero bien tu debías de tener tus amiguitas en el cole, aunque ya ves una madre que lo hacía por ti y seguro que el resultado era mejor.
EliminarUn beso a ti.
Mi querida amiga, que entrada mas preciosa, y solidaria, to tambien recuerdo pasar por las casas con una hucha de nrcrito pidiendo para ese dia, a veces disfrazada de chinita, pero que razon tienes que poco se olle hablar ahora de estas cosas, y cuanta falta hace hablar y colaborar. Mil besicos cielo
ResponderEliminarAl fin encuentro una que también conoció el vestido especial para este día.
EliminarMe alegro que corrieses esas calles con tu hucha en la mano de una cabecita tan graciosa como eran.
Como bien dices espero que se siga con las colectas y lleguen a su fin.
Un abrazo
Hola Mari-Pi, yo si que viví esa época, en mi pueblo no se ponian disfraz y aunque en la actualidad se sigue pidiendo, lo hacen de manera diferente, los niño-as pasan las huchas y tambien en muchos comercios, farmacias están. No se cual de las niñas de la foto eres ¿me lo indicas? aunque las tres soy preciosas.
ResponderEliminarUn abrazo.
La de la derecha de la primera toma.
EliminarPues me alegro que vivieras esta época y que algún buen recuerdo tengas de ello.
Un abrazo.
Haces muy bien enseñando las fotos y así recordarnos estas costumbres pues yo no sabía que se disfrazaran de chinitas para el Domund. Lo que sí se continúa, por lo menos en mi barrio, es poner una mesa petitoria en la avenida principal para que el que pase y lo desee pueda contribuir. Siempre está bien facilitar e incentivar los donativos para tan buen fin.
ResponderEliminarUn saludo!
De esto ya hace muchísimos años mi querida María, seguro que tu no viviste esa época.
EliminarLo importante es que se sigan dando donativos para los necesitados.
Un abrazo.
Todos somos misioneros de los buenos tiempos y de la luz ... y también aprendices de tantos aquellos que nos enseñan...
ResponderEliminarCuál eres en las fotos?
Abrazos cariñosos
Isaac
Es cierto de ellos hemos aprendido.
EliminarSoy la derecha en la primera y la izquierda en la segunda.
Un abrazo.
Hola María, fotografías de un ayer...
ResponderEliminarRecuerdo esa forma de hucha que lleva la monja en sus manos.
Un abrazo.
Los recuerdos vuelven y tu los has encontrado en mi publicación, un abrazo.
EliminarUn felice weekend per te...ciao.
ResponderEliminarGracias por ello, igualmente.
EliminarOlá Mari-Pi-R
ResponderEliminarÉ sempre lindo conhecer particularidades de uma época , costumes isso se torna tesouros extremamente particulares de rara beleza, hoje em dia já não contemplamos algo tão lindo e ingênuo
Desejo-lhe dias lindos.
Beijos
Joelma
Es cierto, todo lo pasado vuelve en nuestros recuerdos y se encuentra belleza en ellos.
EliminarUn abrazo.
Amiga passei aqui pelo seu blogue e deixo-lhe um beijinho
ResponderEliminardesejando que se encontre bem.
Irene Alves
Gracias por pasar y dejar tus deseos, un abrazo.
Eliminarquerida MARI-PI, POR AQUI SE HA HECHO ESO DE LAS MISIONES EN LOS TIEMPOS DE MI NIÑEZ, INCLUSO LLEGABAN MISIONEROS A LA CASA DEL CURA Y LAS NIÑAS NOS ENCANTABA LASHISTORIAS INACABADAs que contabaN, DESPUE NOS COLOCABA EL PROYECTOR DE DIA POSITIVAS Y ENTONCES TODO AQUELLO ERA COMO UNA FIESTA , HABLO DE LOS AÑOS 50.., CUADO SE MARCHABAN NOS DABA MUCHA PENA, INCLUSO ESTUVE ESCRIBIENDOME CON E PADRE CARLOS VICENTE , MARIA DE HORIHUELA... ERA MUY BONDADOSO... HASTA DESPUES DE CASADA... AL POCO YANO SUPE MAS DE EL ... SEVEIA UN BUEN HOMBRE¡¡¡ QUE TIEMPOS AQUELLOS !!! UN ABRAZO CONCHITA.
ResponderEliminarTu viviste momentos mucho mejores, yo no llegué a conocer a los misioneros y tampoco visionar ninguna película tan solo nos explicaban algunas historias.
EliminarEspero que te haya traído con ello buenos recuerdos.
Un abrazo.
Cuántas costumbres propias de cada pueblo, cuántos recuerdos también. Bonitas tus fotos, me traen nostalgias porque yo también atesoro todo aquello que forma parte de mi historia.
ResponderEliminarUn beso grande.
Y seguirás atesorando a medida que el tiempo avance.
EliminarUn beso a ti.
Me encanta todos esos recuerdos que nos traes,la palabra no la conocía,pero tu que sabes mucho,nos recuerdas que la intención sigue vigente.
ResponderEliminarTu siempre guapísima!!!!!!! con lo que sea.
Besos.
Pues siempre hay que seguir dando para las misiones y tenerlas presente ya que las necesidades mundiales son muy extensas.
EliminarBesos a ti.