| Museo Shelburne |
Desde muy joven que siempre me han
encantado las cajas, voy a una tienda, veo una caja bonita y me dan
ganas de comprarla, pero intento contenerme y me pregunto para que la
voy a usarla.
En estos últimos días he hecho la
adquisición de una caja roja, imitando a cuero la cual la he
encontrado ideal para poner los hilos de colores que uso para las
labores de quilts.
Uno va teniendo ideas, escribiendo
trozos pero al final abandona y no publica nada, así ha pasado con
este escrito y desde la caja roja he hecho la adquisición de otra
caja forrada con tela y con bordados en la cubierta y con algunas
perlitas, viene de la India, en ella he decidido poner las madejas de
hilos de lana y algodón.
De jovencita ya me forraba las cajas,
algunas todavía las tengo. Iba a la tienda de mí tío y siempre
encontraba alguna ideal para mi proyecto que tenía pensado.
Cogía telas de algodón de bonitos
colores, cartulina de color y pegamento. Todos los materiales debían
de ser de buena calidad ya que de ello han pasado tantísimos años y
están todas bien conservadas como el primer día.
Hoy en día los armarios roperos se
organizan con muchos estantes, cajas, cajones y cestos. Esto es la
organización de un ropero.
Cuando nos quitamos el sistema de
calefacción de aceite a eléctrico teníamos que condenar la
chimenea, era una opción no una obligación, como mi esposo le gusta
aprovechar cada espacio dijo que la iba a quitar y agrandar los dos
armarios que se comunican por una pared, con ello iba a ganar 50 cm,
cuando me enteré del medio metro y el jaleo que iba a representar me
opuse a su idea, como me opongo cuando me habla de reformas ya que se
sabe el día que se empieza pero no el día que termina.
La verdad que le dio mucho más
trabajo, más de lo que él esperaba, pero estos cincuenta
centímetros fueron milagrosos, pues me deshice de un armario de casi
dos metros de largo, que tenia en mi habitación por el simple hecho
de organizar distintamente los roperos.
A todo ello fue una reorganización de
dos armarios, con estantes y cajas y más que nosotros teniendo el
techo catedral nos deja mucho espacio interior por la parte alta el
cual pudimos bien aprovechar.
En general creo que a las mujeres nos
gusta tener los roperos lo mejor organizados posible, quizás porque
tenemos mucho más vestuario, accesorios, zapatos en fin que
acumulamos sin darnos cuentas o sin necesidad de ello.
Lo que está claro que los nuevos
roperos están mucho mejor aprovechados que los antiguos y al abrir
un armario da gusto verlo, cuando cada cosa tiene su lugar destinado.
Tu lo has dicho:" cuando cada cosa tiene su lugar". El problema son las prisas, el dejar las cosas en el lugar más cercano del ropero y no en el que le corresponde pensando aquello de "luego lo colocaré". Entonces y casi de forma súbita en tu ropero se instala el caos, las cosas empiezan a no estar en su sitio, la blusa blanca esta junto a la negra, un pantalón entre las faldas, las botas junto a las sandalias...el caos. Hasta que un domingo decides pasar la tarde componiendo el desastre y dejas aquello primorosamente ordenado hasta que un día que tengas prisa el caos amenace con instalarse de nuevo.
ResponderEliminarBesos
Qué curiosa colección, la foto es de tu autoría? Si es así me encanta la textura de todas las cajas.
ResponderEliminarBuen fin de semana :)
Freud hubiera tratado de elaborar una teoría sobre la colección de cajas. Todos coleccionamos algo. De niño, para mi fue la filatelia, de grande son marcadores de libros cada vez que viajo a un país diferente. Me encantan tus cajas.
ResponderEliminarSaludos desde Londres.
A quien no le gusta el orden.Estoy de acuerdo con Ámbar, a veces el apuro nos obliga al desorden.
ResponderEliminarBesos
Recuerdo que mi abuela materna coleccionaba unas cajitas de galletas que venía adornadas con dibujos muy llamativos, las usaba para guardar su cachivaches.
ResponderEliminarAbrazos.
También soy mucho de cajitas y compartimentos. De hecho unoi delos muebles que más me fascina son esos escritorios del siglo XVII con multitud de cajoncitos y lugares secretos para esconder cartas de amores prohibidos...ç
ResponderEliminarUn beso
Doña Carmen, a mí también me parecen maravillosos esos escritorio, aunque yo más que cartas de amor veo misivas de intriga, papeles de alto secreto de estado, de esos que pueden desencadenar guerras... Ahora todo eso se guarda en los PC's y Pendrives.
Eliminar¡Saludos Carmen, y por supuesto para ti, Pilar!
Ufff yo creo que a casi todas las gustan las cajas, yo siempre me enamoro de alguna cuando voy a una tienda de regalos, o a unos grandes almacenes, y por supuesto es bueno saber para que la podrás usar antes de comprarla.
ResponderEliminarY no me hables de roperos… en eso si que soy una loca, siempre poniendo orden y siempre quitando cosas para dejar más espacio. Seguro que ahora te alegras de ver lo bien que ha quedado el tuyo. Un abrazo.
¡Hola Mari-Pi!!!
ResponderEliminarHoy nos dejas una buena lección de orden: he de decirte que a mí también me gusta y me da mucha satisfacción cuando abro los armarios y encuentro las cosas en orden, entonces me siento bien, pero esto me pasa ahora que ya mis hijos están casados y a su vida, pues cuando los tenía en casa que todavía eran jóvenes, los armarios casi nunca estaban ordenados. Se los ordenaba hoy y pasaba mañana, y ya esta todo de patas arriba, por más que luchaba enseñándoles, nada conseguía, eran cuatro chicos y una chica, unos por los otros y la casa sin barrer. Ya cansada de luchar, acabé por cerrar las puerta de las habitaciones y ahí os quedáis.
Se fueron casando y tienen su vida y si aprendieron que tenían que tienen el deber de colaborar, las mujeres no son su mamá, y estoy de acuerdo y muy contenta.
Un abrazo junto a mi gratitud y estima.
Feliz semana.
Me parece estar oyendo a mi mujer en tus palabras, no teneis remedio,jajajaja!!! Os gusta guardar todo y os cuesta desaceros de ello. Lo que esta claro que esas cajitas siempre os sacan de problermas a la hora de guardar cosas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Que bonito; se lo voy a enseñar a mi mujer, que estas cosas le encantan.
ResponderEliminarBesos.
Me gusta mucho el orden en los armarios, aunque no colecciono caja y pienso que es una buena idea, las de la foto del Museo Shelburne son una delicia.
ResponderEliminarUn abrazo Mari-Pi.
Hay tantas cajas bonitas en las tiendas...que sí que se antojan, pero más las del museo!! Da gusto tener los armarios ordenados y si has podido aprovechar todo el sitio disponible es genial.
ResponderEliminarUn abrazo.
UNA IMAGEN DE CLÁSICOS.
ResponderEliminarABRAZOS
Como todo en la vida... un simple centímetro puede hacer la diferencia...
ResponderEliminarPaz y Espacio
Isaac
A mí también me encantan las cajas. Cuando me regalan algo y viene en una caja bonita, siempre me digo lo mismo : ¿cómo voy a tirarla?
ResponderEliminarAún sin saber lo que puedo guardar en ella, la guardo vacía y la contemplo cuando quiero.
Y estoy de acuerdo con lo que cuentas de la organización de armarios, siempre se ha dicho que el orden multiplica el espacio.
Cariños y buen domingo.
kasioles
Beautiful Collection.
ResponderEliminarRegards:)
A MÍ TAMBIÉN ME ENCANTAN LAS CAJAS, TENGO ALGUNAS Y VACÍAS PORQUE NO SÉ QUÉ PONERLE DENTRO JIJII.
ResponderEliminarEN CUANTO AL ARMARIO, TE DIRÉ QUE YO NO LO TENGO ORDENADO... NO... SE VIENE ABAJO DE TODO LO QUE HE ACUMULADO. AHORA SE USAN MUCHO LOS VESTIDORES, QUE SON MÁS GRANDES PERO HAY QUE TENER LUGAR.
TE MANDO BESOS.
PD NO ESTOY SOLA EN MI VIDA PERO SÍ ME SIENTO SOLA QUE NO ES LO MISMO. ME HUBIERA GUSTADO TENER HERMANOS ESA ES LA REALIDAD.
Te saludo con todo cariño...
ResponderEliminarLuz y Besos
Isaac
Cuando vivía en un piso minúsculo, aprendí a deshacerme de todo aquello que no fuera imprescindible. Ahora estoy en una vivienda mayor con armarios que invitan a volver a acumular trastos. Pero voy con cautela porque nunca sabes dónde vivirás mañana. Aprovecho para felicitarte el cumpleaños, Mari-Pi-R. Espero que te regalen una cajita en la que guardar alguna cosa bonita. Un abrazo.
ResponderEliminarPARECE QUE SOMOS VARIAS LAS QUE NOS ENCANTAN LAS CAJAS. IMAGINO QUE FORRADAS Y CON PERLAS DEBEN SER CARAS, PERO YO ME CONFORMO CON LAS SIMPLES DE CARTÓN QUE VIENEN FORRADAS DE PAPEL DE COLORES Y DIBUJOS. TE COMPRENDO, A VECES ME PREGUNTO ¿PARA QUÉ COMPRARLAS, PERO SIEMPRE LES ENCUENTRO UN LUGAR. UN ABRAZO.
ResponderEliminarMARIAROSA