![]() |
| Anker Albert |
En la mayoría de los países se
celebra el aniversario de nacimiento y creo que es el mas importante,
también más difícil de recordar si uno no lleva una agenda de
ellos, aunque a decir verdad como la mayoría de las fiestas
religiosas se han perdido tampoco uno no se acuerda de los santos de
cada uno con lo cual la agenda anual de celebraciones hay que tenerla
al día.
Para mí siempre fue la celebración de
la onomástica, era cuando tenia los regalos de mis padres y de mis
amigas del colegio. Mi madre solía organizar una merienda para mis
amigas, era un día que me hacía vivir feliz, poder acoger a mis
amigas en mi hogar una tarde al año celebrando mi santo y con una
buena merienda por simple que fuese.
Cuando empecé a darle menos
importancia a la celebración de mi santo, fue cuando me vine a
Canadá, pues como es natural las felicitaciones llegaban el día de
mi aniversario, así fue durante varios años de mi vida laboral que
siempre tuve unos momentos de festejos con mis compañeros y una
buena tarta.
Mi idea de hoy no es hablar de mi santo
sino más bien del aniversario de mi madre que era dos días después
de mi onomástica, del que es cierto que me acordé de ella pues
hubiese cumplido éste 100 años. Algunas personas llegan a esta edad
pero ella nos dejó algunos años antes.
En mi casa no eramos de muchas
celebraciones en los aniversarios, creo que esto influenció en mi
tierna infancia, la celebración de los santo fue durante mucho
tiempo más importante para mi que la del aniversario, con lo cual el
suyo se me pasó por alto durante algunos años de mi vida así pues
estando ya fuera de casa y cuando nos hablábamos por teléfono ella
siempre me decía:
que no la había felicitado,
a lo que yo le respondía,
que no me acordaba cuando era el suyo,
a lo que respondía: pues es muy fácil,
dos días después del tu santo.
Ahora que no la tengo en esta tierra no
se me pasan por alto el 14 de Octubre y aunque he titulo este post
''no recordar'' no fue porque no me acordé en su día tan solo que
no hice el escrito en el día que le correspondía, pero si que
quiero resaltar y decirle unas palabras que me disculpe por los años
que dejé pasar en vida su aniversario sin tener mis deseos de
felicitación.
En cambio ahora tan solo le puedo dejar
mis oraciones y decirle que cuando uno es joven no aprecia todo lo
bueno que uno tiene, que son los padres. Hoy me gustaría estar en
sus brazos y recogerme en su pecho para darle mi amor.

Hello Dear Mari !
ResponderEliminarHappy, care of God and themselves happy days.
I was moved by reading your post.
Kisses and greetings.
Lucia
El amor de una madre es tan incondicional que mientras gozamos de él apenas lo percibimos. Nos parece normal que nos lo perdone todo y que no nos pase factura por ninguna de nuestras destemplanzas. Cuando la hemos perdido es cuando apreciamos todo su valor.
ResponderEliminarBesos
Se encuentran a faltar. Un abrazo, MariP.
ResponderEliminarA pesar de que no la felicitaras en su aniversario, lo que importaba era el amor que le profesabas Mari-Pi.
ResponderEliminarUn beso.
Por aquí los abuelos tenían la costumbre de ponerle a los niños el nombre del santo del día del nacimiento, así las celebraciones coincidían. Ahora casi no se acostumbra y celebramos solamente el natalicio.
ResponderEliminarTambién quisiera tener a mis viejos, pero ya no están... y los recuerdo cada día.
Un abrazo.
Seguro mi querida amiga, que alli donde tu madre este, le encantara esta hermosa entrada dedicada a ella, y te estara queriendo siempre. Mil besicos cielo
ResponderEliminarNós nunca esquecemos os nossos pais e tudo vamos fazendo ao longo
ResponderEliminarda vida para nos recordarmos do que vivemos com eles.
Gostei muito de ler, querida amiga.
Bjs.
Irene Alves
Bonita y entrañable entrada, En mí casa nunca hemos sido muy dado a lo de las celebraciones; ni a cumpleaños, ni a santos ni a nada de nada. Lo justo y poco más; nunca hemos prestado demasiado atención a estas cosas, cosas de costumbres supongo yo.
ResponderEliminarBesos.
A veces, y es un tanto lamentable, no valoramos las cosas o las personas en lo que merecen, hasta que tomemos conciencia de haberlas perdido. Medir el vacío que dejan en nuestros afectos da idea de tales dimensiones...
ResponderEliminarSaludos
Todos nós temos entes queridos que já partiram, e é normal termos a sensação de que não lhes dissemos, tanto como devíamos, o amor que lhes dedicávamos...
ResponderEliminarA ausência definitiva faz-nos sentir mais a sua falta.
As palavras que diriges a tua Mãe são enternecedoras.
Um beijo
MIGUEL / ÉS A MINHA DEUSA
A mí me ha pasado algo parecido.
ResponderEliminarEn Galicia, por lo menos en mi juventud, sólo se celebraba el día de la onomástica, el cumpleaños se olvidaba, seguramente sería porque a nadie le gusta ser un año mayor.
Pero cuando ya casada, llegué a estas tierras castellanas, me sorprendió al ver que todas las felicitaciones y regalos se hacían cuando se cumplían años.
Tu madre sabe que la llevas en el corazón y eso es lo único que cuenta.
Abrazos y mis cariños.
kasioles
Hola paso hacerte una visita me gusta tu entrada, Se le daba mucha importancia a la onomástica por la cosa de los santos los recuerdos esos siempre se sienten. Saludos
ResponderEliminarEn mi casa, de pequeña, celebrábamos ambas cosas, cumpleaños y santo. Ahora, con el transcurso del tiempo y quizá porque no hay niños en casa, no solemos hacer muchas alaracas, ni en una fecha ni en la otra. No me gusta que me feliciten, ¿sabes? No me gusta que me recuerden el paso de los años. Como dice mi marido, estoy un poco paranoica porque, al fin y al cabo, cada segundo que pasa somos un poco más viejos.
ResponderEliminarUn beso
Cuando era pequeña en casa celebrábamos las dos fechas, supongo que eso son costumbres que se van perdiendo porque ahora todo el mundo le da más importancia al cumpleaños. Pero con olvidos o sin ellos es más importante saber que te quieren en el día a día.
ResponderEliminarTu entrada es muy bonita, tu madre se sentiría feliz al leerte.
Un beso.
Es normal celebrar las onomásticas sobre todo cuando coincide en días festivos como es nuestro caso. Los aniversarios yo también recuerdo celebrarlos, pero ya de mayor, cuando era pequeña, las felicidades y el correspondiente tirón de orejas junto con los besos y abrazos nunca faltaba. LLegado el día siempre era mi padre el primero en hacerlo, también hecho de menos ese momento cuando llega mi cumpleaños. Tu mamá estará muy contenta de que la recuerdes con tanto amor y cariño. Los padres saben de sobra nuestro amor por ellos aunque cuando somos jóvenes no lo manifestamos porque nuestra mente está en otras cosas. Tienes mucha razón que sí hoy volvieran a nuestras vidas no dejaríamos ni un solo momento de decirlos cuánto les quisimos y les seguimos queriendo.
ResponderEliminarUna entrada muy tierna y llena de cariño, Mari-Pi !!!
Un beso, amiga !!!
Muy bonita entrada amiga. En verdad que los cumpleaños y santos se celebran según las familias y según sea el santo de conocido, yo celebro mi santo el viernes antes de viernesanto por lo tanto cuando se está preparando el domingo de ramos, dos días antes y sin fecha fija me felicita toda la familia, es “el viernes de Dolores” y es un buen día para mi, igual que mi cumpleaños que es el treinta de diciembre cuando se está preparando todo para Nochevieja, son fechas importantes, y a mí me encanta que me feliciten.
ResponderEliminarEs verdad que hay onomásticas que pasan desapercibidas menos para el protagonista que se queda esperando una llamada sin que nadie se acuerde por ser nombres no corrientes, pero como tú dices, con un buen calendario todo se arregla.
O tengo en el teléfono la fecha de mis familiares y amigos, y dos días antes ya me está avisando para que no me olvide de felicitarles, total que me ha gustado ver que hay personas como yo que aun se interesan por esas cosas. Un beso grande amiga.
Llega al corazón, querida amiga, donde ellos están.
ResponderEliminarTe dejo un abrazo grande.
HD
TU CIERRE ES UNA GRAN REFLEXIÓN.
ResponderEliminarABRAZOS
Bonita reflexión Piliar!
ResponderEliminarUn abrazo
¡Hola Mari-Pi!!!
ResponderEliminarNos dejos un bonito texto que invita a pensaren aquello que si hizo bien o mal... Mas tienes razón que cuando uno es joven no nonos preocupamos de muchas cosas que son importantes para otros, sean familia o amigos.
Llegando a la madurez, uno se da más cuenta de lo que debemos hacer a tiempo, porque después de desaparecer las personas, ya no se tiene la oportunidad de llamarle y decir felicidades y te quiero. No, no eres tú sola, le pasa a muchas personas. También a mí me pasó algo parecido y he derramado lagrimas por ello. Tú estate tranquila, que una oración es un gesto que cubre un abrazo, una felicitación y un te quiero, ella te sonreirá desde su galaxia, puedes estar segura.
Ahora siempre que tengo oportunidad, tanto que sean familiares o amigos/as, les abrazo y les digo te quiero, porque mañana puede ser tarde y ya no puedo.
Ha sido un placer pasar a leerte.
Te dejo mi abrazo, junto a mi gratitud y mi estima.
Se muy muy feliz.
Hola mi querida amiga
ResponderEliminarYo nunca fui de festejar nada porque mis padres tampoco lo hacían, no me arrepiento de ello pero sí de otras cosas... es que cuando los seres queridos ya no están uno siente necesidad de estar a su lado y de decirle todo aquello que quedó dentro nuestro. Se siente un vacío tremendo que no se llena con nada.
Un beso grande.
Pd Lo de llorar hasta el fin... fue el caso de mi mamá que se quedó en el tiempo llorando a su madre, hermano y hermanito pequeño que falleció súbitamente.
Has puesto el corazón en escribir realidad... y es que no todas las personas tenemos las mismas oportunidades o momentos para cosas importantes...y luego al avanzar la edad le damos es importancia que se nos escapó...
ResponderEliminarbESITOS
Tu madre seguirá cumpliendo años mientras tú y otras personas la recordéis. Espero que cumpla muchísimos más en vuestras memorias.
ResponderEliminarNo lo dudes, siempre has estado en sus brazos, más después de que ella perdió su forma física...Ahora te abraza mejor...
ResponderEliminarCariño y Comprensión
Isaac
que bueno es leerte, he quedado conmovida con este escrito, gracias!, cálido abrazo!
ResponderEliminar