Esta fotografía es de la antigua
biblioteca de Amposta de la que un día me presenté y me saqué el
carnet de lector rellenando la ficha de datos para hacer uso de los
libros prestados y acceder a los libros de lectura fue de ello en mis
años que por mi misma podía salir sola de casa y desplazarme por el
pueblo.
Mirando la foto bien que me he acordado
de las estanterías de libros, las mesas con las luces de apoyo sobre
ellas y las sillas que yo apenas osaba sentarme en ellas, me iba al
fondo de la sala en un rincón donde se encontraban los libros
juveniles y los pequeños bancos para los pequeños.
Todavía recuerdo el nombre de la
bibliotecaria y cuando accedió a la plaza del ayuntamiento el pueblo
era muy pequeño y ella venía de otra población fue como un
acontecimiento, María Camino era su nombre, durante muchos años
allí estuvo ejerciendo sus funciones y no tardó muchos años en
casarse con un hermano de una amiga de mi segunda hermana.
La historia de nuestra biblioteca
comienza el 25 de marzo de 1958, estaba situada en el segundo piso
del Ayuntamiento, escaleras majestuosas de mármol que había que
subir con cuidado para encontrar la sala de lectura, una vez dentro
siempre era respetuoso los primeros momentos causados por el silencio
que encerraba aquellas paredes, poco a poco uno iba perdiendo el
miedo a las miradas e iba buscando la sección preferida de lectura.
Como bien se puede apreciar por la imagen, pequeña era en aquel tiempo y poco volumen de libros había, unas 2 500 obras, las suficientes para complacer a la pequeña población de 12 000 habitantes aproximadamente.
Como bien se puede apreciar por la imagen, pequeña era en aquel tiempo y poco volumen de libros había, unas 2 500 obras, las suficientes para complacer a la pequeña población de 12 000 habitantes aproximadamente.
Pero como siempre hemos sido un pueblo
ambicioso, así que una construcción se impuso con un gran volumen
de obras.
En 1983, el Consistorio compra el
recinto del Castillo, y se empiezan a poner las bases del futuro
Centro Cultural de la ciudad. El enclave del Castillo, que había
pasado por manos íberas, romanas, árabes y cristianas, y
concretamente el edificio del molino, que había sido fábrica de
materias diversas durante la Revolución Industrial, hasta
convertirse en el molino arrocero de Cercós durante el siglo XX, es
a partir del 5 de mayo de 1995, la sede de la Biblioteca
Comarcal Sebastià Juan Arbó.
Desde mi tierna infancia que dejé
de frecuentarla la antigua biblioteca apenas he
frecuentado la nueva, no por dejar de leer ya que desde mi juvilación
es cuando tengo más tiempo disponible para la lectura y es un placer
que tengo ahora, poder dedicar tiempo de mi jornada contrariamente en
mi epoca laboral que poco tiempo le consacraba. El hecho es que desde
hace cincuenta años que no habito en mi querido pueblo.


Siempre me gustaron las bibliotecas. Cuando era pequeña podía obtener libros de la de mi colegio y antes de que mis padres nos los compraran yo ya había devorado a Salgari y a Verne. Cuando tuve edad conseguí, al igual que tu, mi carnet de usuaria de la biblioteca municipal. Todavía consulto en ella muchas cosas.
ResponderEliminarBesos
Eu também desde muito miúda tinha um grande interesse
ResponderEliminarem frequentar bibliotecas.Ia buscar livros para ler
em casa e nesse tempo não tinha luz eléctrica e lia
com candeeiro de petróleo. Bons tempos.
Desejo que a amiga se encontre bem.
Bjs.
Irene Alves
ectrica
Una entrada estupenda de tus recuerdos de niñez y adolescencia. Me encantan las bibliotecas Mari-Pi, primero por su infinidad de libros y segundo por el silencio que reina en ellas.
ResponderEliminarBesos y feliz semana.
Recorría unas 4 calles para llegar a la biblioteca que me quedaba cerca de casa. Libros de aventura y novelas, y luego libros relacionados con mi profesión los frecuenté en aquellas biblioteca que llevaba nombre de escrito: Cecilio Acosta.
ResponderEliminarMe lo recordó mucho este escrito tuyo.
Besote guapa
Bonito recuerdo, conozco Amposta.
ResponderEliminarAbrazo.
Cuántos recuerdos e historias atesoran las bibliotecas y cómo se van transformando también con el paso del tiempo.
ResponderEliminarUn abrazo
Es una entrada muy entrañable. Lo mucho que han ido transformándose esos sitios que antes estaban repletos de lectores a cualquier hora. Ya las bibliotecas, no tienen tanta afluencia.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Desde mis tiempos de estudiante de carrera las bibliotecas han sido mi morada. Las bibliotecarias son amigas y me tratan como a una persona de la casa, me ponen al tanto de las novedades y es extraña la semana que no me paso a verlas un par de veces. Me encanta verme rodeada de libros, de futuras y pasadas lecturas que alimentan mi imaginación.
ResponderEliminarUn beso
A mi me pasa como Carmen desde que inicié mis estudios y después como profesora la biblioteca es casi mi morada:sino en casa no cabrían.
ResponderEliminarUna entrada muy entrañable y sobre todo por los años que han transcurrido.
Un abrazo.
Tener tiempo para leer es algo que considero muy placentero en todas las edades
ResponderEliminarA mi edad es una alegria
Bello leerte
Cariños
Qué bonito has decorado tu página, mi apreciada Mari
ResponderEliminarTambién acudí por mucho tiempo a una de las bibliotecas que había en la ciudad donde vivía. Son recuerdos hermosos que reposan en nuestra mente para siempre.
Me ha dado mucha alegría volver a visitarte. Un enorme abrazo
Olá, Mari
ResponderEliminarSou viciada em leitura desde que aprendi as primeiras letras.
Nunca recorri a bibliotecas porque em minha casa sempre houve muitos livros para ler, os meus pais gostavam muito de ler, também.
Mas reconheço o grande mérito das bibliotecas. Especialmente em terras pequenas têm um valor social muito grande.
Gostei das tua postagem e das tuas recordações.
Bom Fim-de-semana
Beijinhos
MARIAZITA / A CASA DA MARIQUINHAS
Desde pequeños, deberíamos iniciar a los niños en la lectura, yo empecé con los cuentos de toda la vida y ahora me engancha cualquier libro que cae en mis manos.
ResponderEliminarAlgunos de mis nietos ya tienen carné de biblioteca y se duermen con un libro en las manos, esperemos que no se cansen y sigan con la afición.
Cariños y buen fin de semana.
Kasioles
Mi querida amiga, como se nota que ya desde pequeña te gustaba ller, a descrito tambien esa biblioteca que parece que estoy dentro de ella. Mil besicos cielo
ResponderEliminarLas bibliotecas para mí tienen un encanto especial. Adoro entrar a ellas y me han quedado hermosos recuerdos de cuando estudiaba; de la Hna Lourdes que era quien la atendía... He visitado algunas y su imborrable magia.
ResponderEliminarBorges dijo alguna vez: Me imagino el paraíso como una gran biblioteca o algo así.
Beso grande.
Tus bonitas historias, siempre tienen un toque de deliciosa nostalgia
ResponderEliminarPaz mi amiga
Isaac
Adoro leer, es una de mis muchas aficiones.. pero reconozco que hace años que no piso una biblioteca. Hay tantas historias detrás de ellas.. son maravillosas. Besos.
ResponderEliminarEl leer es un autentico placer y las Bibliotecas son una maravilla.
ResponderEliminarLástima que no haya más.
Un abrazo.
Que hermoso lugar. Muchas gracias por mostrarlo
ResponderEliminary te quería agradecer por que me comentás cada vez que posteo algo. De verdad, muchas gracias!
Un bonito recuerdo con un final que no esperaba.
ResponderEliminarBesos Mari
Las bibliotecas sin duda, están llenas de magia pura
ResponderEliminarPaz amiga
Isaac
Amiga passei de novo por aqui
ResponderEliminare deixo-lhe um beijinho.
Irene Alves
No habitas en tu pueblo natal, pero lo recuerdas con cariño. Sin duda aquella biblioteca te hizo muy feliz y ahora es un lugar muy bonito.
ResponderEliminarPor aquí convirtieron el edificio de un viejo molino es una sala de lectura muy agradable.
Abrazos.
Extraordinario este reportaje Saludos
ResponderEliminarTe deseo profunda paz y amor
ResponderEliminarIsaac