Hace ya varios día recibí algunas
fotografías antiguas de mi familia política entre ellas había una
que me llamó la atención, era un salón de descanso y de escuchar
música, ya que allí se hallaba un piano y un mueble de música.
Al cabo de unos días pregunté a mi
esposo quien entre ellos tocaba el piano? a lo que respondió: pues
nadie, y como era que lo tenias?, pues mi padre lo compró por si
alguien aprendiese.
Nosotros nunca llegamos a tener ningún
piano en casa, pero en cambio mi hermana mayor que yo, la segunda, lo
tocaba en ciertas ocasiones.
Por la familia de mi padre teníamos
muy poca familia, tanto por el lado paternal como maternal con lo
cual se podría decir que la única familia que teníamos eran sus
primos, que en nuestros tiempos de pequeños estábamos muy unidos
todos.
Solíamos hacer bastantes celebraciones
juntos. Cuando había algo que celebrar lo solíamos hacer en
casa de la cuñada de mi tío ya que vivían en el mismo edificio y
tenían una casa mucho más grande que la suya.
Allí nos reuníamos todos, formando un
gran grupo, ya que a la vez venían a juntarse los hijos de la tercera hermana, con lo cual en éste gran grupo habían cuatro
muchachos dos privilegiados por la naturaleza, no se podía pedir que fuesen más guapos. Eran todos más o menos de las edades de mis
dos hermanas mayores.
A todo ello, con tanta gente reunida,
chicos por el medio y en edades muy jóvenes conseguían solicitar a
mi hermana segunda a que se sentase delante del piano y que nos
tocase alguna pieza.
Tenían un salón de visitas y
recepciones, allí estaba el piano, siempre me ha impresionado,
recordar la imagen de ella sentada con el impresionante piano y
tocando alguna piezas conocidas para todos nosotros.
Aunque nos llevamos cinco años de
diferencia me parecían que eran muchos más, no físicamente sino
porque ella me imponía con su firmeza y sin hacerse rogar cuando le
pedían que nos tocase alguna pieza, me veía muy chica al lado suyo
y la admiraba mucho ya que todos nos quedábamos sentados oyendo los
sonidos que ella con sus ligeras manos dotadas nos iba dejando
escuchar y nos dejaba cayados por unos buenos momentos.
Siempre he considerado a mi hermana una
mujer tímida, no introvertida ni muy lanzada, correcta en muchos
sentidos, con lo cual me he preguntado muchas veces, si
verdaderamente le debía hacer frente ponerse delante del piano y
tocar para nosotros.
Otra de las preguntas que me hago: es por qué a lo
largo de su vida no llegó a continuar y practicar lo que había
aprendido de joven, e incluso después de casada que tenia todas las
posibilidades de haberlo hecho.

¡Que dulces recuerdos, MariPi!
ResponderEliminarEl viejo piano preside la reunión familiar y tu hermana, venciendo su timidez, arranca de él esas melodías que, sin duda, todavía recordarás.
Un saludo afectuoso y hasta pronto.
Ya ves una simple foto lleva el recuerdo de un buen tiempo que vivimos todos juntos con alegrías y melodías.
EliminarUn abrazo y gracias por tu visita
Muy bonitas vivéncias Mari-Pi-R,creo que tocar bien el piano es un don divino.
ResponderEliminarUn beso y BFDS, y sobre todo muchas gracias por compartirlo con nosotros.
Cada uno tiene un don, aunque muchas veces no lo ponemos en practica, para mi nunca fue la música, pero por lo menos disfruté del suyo.
EliminarUn abrazo amiga
Cuantas vocaciones, cuantos deseos juveniles se van quedando siempre en standbye, ahí aparacados, esperando que llegue esa ocasión que nunca acaba de llegar. Buena respuesta esa de comprar un piano por si alguién se atreve a tocarlo. Me gustó mucho este post familiar. Un fuerte abrazo, querida amiga.
ResponderEliminarAsí es Paco, de pequeños aprendemos pero luego no los ponemos ya en practica, por falta muchas veces de interés que luego con el tiempo nos gustaría volver a ellos.
EliminarUn abrazo
Un entrañable recuerdo de años atrás. Qué lástima que la chica no siguiera con su vocación frente al piano. Para mí siempre fue una de las asignaturas pendientes, siempre he tenido ganas de sacar un poco de tiempo y decir ¡¡voy a aprender a tocarlo!! pero hasta el momento no se ha dado la circunstancia...seré como esa familia política que espera, espera... pudiendo encontrar a alguien que algún día sepa tocar el piano, aunque si éxito.
ResponderEliminarUn abrazo!
No dejes tu asignatura pendiente, ya que si te gusta hay que hacerlo, siempre se encuentra tiempo para lo que a uno le gusta, si lo dejas para un mañana será tarde y no lo vas hacer.
EliminarAnimo y tenlo presente.
Un besos
Precioso este post, lleno de recuerdos. Me imagino que a tu hermana le podía más el amor por la música que su timidez. Si lo hacía tan bien, fue una lástima que no continuara por ese camino, y quizá ella se habrá preguntado alguna vez porqué no lo hizo.
ResponderEliminarUn beso.
Es un tema que tengo pendiente de hablarselo, aunque los años han ido pasando y supongo que para ella debe de ser un recuerdo más en su vida y quizás sentirlo de no haberlo continuado en cualquier momento.
EliminarBesos
Yo tocaba el órgano hace unos años. Tuvimos uno en casa...Ya buscaré las fotos. Lo dejé porque había que estudiar en la universidad.
ResponderEliminarLa última vez que estuve en Caracas (hace casi dos años) una tía me animó...Vieras que no se había olvidado del todo.
Por cierto soy tímido también...no lo parece, pero sí
Saludos
Tu timidez no te impide que toques el órgano al contrario te la vas a quitar.
EliminarAhora los estudios son terminados aún que supongo que otras responsabilidades han surgido en tu vida, pero no lo dejes para muy tarde y hazlo en el presente ya que vas a disfrutar de buenos ratos con los tuyos o solo.
Un abrazo
Una pena que tu hermana no hubiera continuado tocando el piano si como dices tenía cualidades para ello. El sonido de las notas al piano es tan especial que yo me quedo siempre embelesada escuchando. Esa misma sensación me produce el órgano. Es una música que acaricia los sentidos.
ResponderEliminarPreciosos recuerdos, Mari-Pi.
Muchos besos, amiga!!!
Supongo que no se le facilitaron las cosas y una vez de casas hay otras prioridades que uno va dejando para mas tarde y este mas tarde no llega.
EliminarEs cierto que el sonido es magnifico.
Un beso
Pues.... te puse comentario y se perdió... en fin!!! Me parece que te decía que seguro que tu hermana lo pasaba un poquito mal tocando el piano para los demás... pero una vez interpretandio partitura todo se olvida porque te metes en lo que estás leyendo.. porqué lo dejó... no creo para nada estar casada... hay veces que las circunstancias de la vida hacen que nuestras vocaciones y aficiones las dejemos de lado por los demás... un errorrrr!!! CRASO ERROR!!!
ResponderEliminarBesos cariñosos desde Cáceres!!!
Hola Liova tu comentario se debió de perder, cosas que pasan.
EliminarSupongo que al no tener piano en casa no se le facilitaron las cosas y uno lo va dejando, así como yo siento no haber seguido pintando como lo hacia de pequeña ya que ahora no consigo el mismo resultado.
Besos
Hola querida amiga.
ResponderEliminarBella escena nos describes, quizás lo tiene como una afición olvidada,la respuesta la tendras cuando le preguntes,el talento y el amor por el arte no se pierde, fíjate tu como tu gusto por la pintura se ha instalado en tus días.
Precioso cuadro que de alguna manera hace que me imagine a tu hermana.
Un fuerte abrazo guapa.
Dejando nuestras aficiones para mas tarde y el mas tarde no llega nunca, aunque es cierto que lo que se ha aprendido no se pierde, tan solo es volver a practicarlo.
EliminarBesos
Hola Mari-Pi ¡¡¡que entrada más bonita!!! cuantos recuerdos, cuanto sentir entre tus letras.
ResponderEliminarSerá que llega la primavera y nos volvemos nostálgicos, y volvemos a nuestras casas con nuestras madres y hermanos, y todo es un carrusel en la vida. Me gusto leerte amiga. Un beso.
Hola Lola, yo siempre voy recapitulando los recuerdos y cualquier cosa incita un nuevo recuerdo.
EliminarGracias por tu paseo y un abrazo
Mi padre y sus hermanas también sabían tocar el piano y en casa de mi abuelo, un industrial textil de Béjar, había por lo menos dos. En mi casa no había ninguno, pero cuando mi padre me llevaba al casino solía tocarme alguna pieza en el que allí había.
ResponderEliminarbesitos
Ya ves Carmen te he traído un buen recuerdo, me imagino lo que debías de disfrutar en el casino con tu padre oírlo tocar alguna pieza, que felicidad verdad?
EliminarUn beso
Uma cena belissima
ResponderEliminarGracias por tu paseo Milton.
EliminarUn saludo
Entrañable recuerdos familiares muy bien recapitulados en tu entrada de hoy.
ResponderEliminarAbrazos.
Los recuerdos van viniendo es tan solo que se conectan a la menor cosa, gracias por tu comentario.
EliminarUn abrazo
Quizás a tu hermana le pasaba como a los actores de teatro. La mayoría se consideran tímidos, pero aseguran que cuando suben al escenario se transforman en el personaje. Ella se transformaba en una pianista.
ResponderEliminarSupongo que debía de ser así, pronto la veré y le preguntaré hasta que punto le llegaba su timidez.
EliminarUn saludo
En mi casa había un piano, un acordeón grande, un oboe, éramos siete hermanos y ninguno sabíamos tocar ningún instrumento musical, nunca me lo planteé.
ResponderEliminarCreo que las aficiones hay que disfrutarlas, que no hay que dejarlas aparcadas. Tengo una buena amiga que siempre le gustó la música, quería ser bailarina, pero pensaba que era demasiado alta y desmadejada y que no serviría, lo dejó. A los treinta años le diagnosticaron una esclerosis múltiple, sabía que era algo degenerativo y no sabía cuál sería la evolución. Se matriculó en solfeo, se compró un piano, aprendió a tocar el piano, ensayaba, a veces tenía brotes que le impedían hacerlo, pero ella disfrutaba e incluso en un fin de curso le pidieron que participara ejecutando una pequeña partitura. Para ella fue un gran momento, también era muy tímida, pero estaba segura. Hoy la enfermedad le ha avanzado, está tetrapléjica, pero consiguió por unos pocos años su sueño, para mí es una gran ganadora.
Parece mentira cuántos recuerdos y reflexiones pueden traer una foto de una familia política, gracias.
Por lo menos conseguisteis tener un salón que decoraban todos los instrumentos musicales que nadie se aficionó a ellos.
EliminarTu amiga con mucho valor realizó una parte de su sueño.
Es cierto que hay que hacer las cosas que se tengan ganas de hacerlas sin dejarlas para mas tarde aunque muchas veces este mas tarde no llega.
Un beso
la música, la pintura, la poesia... son maneras de expresarse y seguro que tu hermana lo hacia a través del piano
ResponderEliminarabrazos mari,... ah y lo de buscar el equilibrio es mi destino... soy " Libra "...
joan
Cada uno tiene un dote grande o pequeño del que tiene que desarrollar, supongo que fue así para ella.
EliminarBueno ya veo que eres una persona equilibrada.
Un abrazo
Esto no lo sabia, que sorpresa...
ResponderEliminarjokin
http://patentedecorsario.blogspot.com.es/
Para esto está el blog, para ir contanto los recuerdos que van surgiendo.
EliminarBesos
Que complejo es el mundo humano, algunos tomamos decisiones que a otros les parecen que debieron ser distintas. Otras veces, algunas personas toman decisiones que nosotros pensamos que debieron ser diferentes.
ResponderEliminarUn piano puede significar tanto, yo por ejemplo nunca he tenido uno pero que ganas de tenerlo y tocar como Chopin unos nocturnos o unos valses.
Saludos
David
Yo nunca he sido dotada por la música, con lo cual no he echado de menos ningún instrumento musical, pero si siempre te ha gustado, busca tiempo en tu vida y haz lo que tanto te gustaría hacer ya que más tarde lo vas a sentir.
EliminarUn abrazo