jueves, 8 de marzo de 2012

Dos plazas privilegiadas


En nuestro primer día en Santiago de Cuba estábamos tomando el desayuno en la casa del señor Rafael quien nos alojaba, nos daba sus primeras explicaciones de las cosas importantes que ver en la ciudad y alrededores.

Yo escucho y no hablo, pues pienso siempre contrariamente a mi marido, aceptaría todo lo que me ofrecen y más cuando me lo sirven en bandeja sin hacer el menor esfuerzo.

Mi marido escucha y deja hablar al otro pero su rosto va cambiando a medida que se va haciendo la idea de lo que le van ofreciendo.

El señor Rafael nos decía que en Santiago no había transporte publico ni para los cubanos, que si se comía en los restaurantes uno se ponía enfermo, que nos iban a dar precios muy altos por las excursiones que habían en los alrededores y que lo mejor seria que todo fuese bien negociado.

Mi marido iba ya poniendo cara de pensador y calculador y diciendo que se lo iba a pensar.

El señor Rafael insistiendo que cenásemos en su casa, íbamos a comer mejor que en cualquier lugar sin tomar el riesgo de ponernos enfermos, y que antecedentemente ningún turista se había puesto enfermo.
Además él iba a negociar por nosotros o bien nos iba acompañar para visitar el Santuario del Cobre y el Castillo del Morro.

A todo ello le dijimos que nos lo íbamos a pensar y que no cogíamos la cena. Fue en el único lugar que nos ofrecieron la cena.

En realidad su casa no fue la que contratamos por Internet, nos salió mal desde un principio, pues todo confirmado e incluso el taxis al aeropuerto nadie se presentó. A todo ello nos fuimos a la dirección que teníamos y al llegar allí las dos hermanas muy simpáticas nos dijeron que nos les funcionaba Internet, cosa contraria ya que todo había estado confirmado, pero no dijimos nada.
Además dijeron que estaban en renovaciones y que nos íbamos a hospedar en otro lugar. En un principio la nueva casa nos dio un parecer mejor.

Pero ya el precio no era lo mismo, nos cobraron más por ser la temporada alta, con lo cual estuvimos los dos días confirmados y nos buscamos otra casa mejor y más céntrica.

Nos fuimos a dar vueltas por la ciudad haciendo fotos hasta llegar a la Plaza de Marte, mi marido me dejó sentada diciéndome que se iba en busca de un bar para sus necesidades. Al cabo de un rato se sentó un hombre a mi lado y estableció enseguida conversación.

Lo de siempre de donde somos, siempre decimos que somos españoles, pues su padre también lo era, conversamos amigablemente hasta que vino mi marido y continuamos la conversación.

Mi marido ya se había informado con su libro del viajero un lugar en donde comer, el señor le dijo otro mejor que él suyo en los alrededores e incluso nos dijo que podíamos hacer las dos excursiones con autobús sin tener que coger taxis para ello. Nos dijo el lugar donde cogerlos y los números.

Efectivamente el señor no tenía ningún interés económico con nosotros. El restaurante era muy bueno y volvimos tres veces más y no fueron cinco porque se encontraba en el 18 piso y el ascensor dejó de funcionar.
En el piso 19 se hallaba una cremería con una gran variedad de heleados, ya no se podía pedir más, los consejos del buen hombre estuvieron bien acertados.

 
El restaurante era un lugar frecuentado por cubanos y una pareja de cantantes animaban los aniversarios que en cada una de nuestras visitas nos encontramos por lo menos con uno e incluso dos. Al final la pareja así como la camarera ya nos conocían por nuestros nombres y llegamos a ser amigos de ellos, terminando el ultimo día festejando por adelantado el aniversario de mi esposo.

Después de la comida nos fuimos a visitar el Santuario de la Virgen del Cobre con autobús. El autobús no era muy confortable, lleno de gente como siempre y con mucha espera ya que pasan con poca frecuencia, pero así es Cuba.

El gobierno no pone nuevos autobuses con lo cual los particulares dan el servicio con camiones que suelen pasar con mucha más frecuencia por 1 peso nacional, el pasaje del autobús es de 20 centavos, todo ésto en ciudad, pero la gente coge los camiones ya que uno no pierde tiempo esperando.

A la vuelta la cosa se empezó a ponerse peor, ya que después de una buena espera no pasaba ningún autobús y un muchacho nos dijo: “ pues apurasen, la noche está por caer y tomen un camión”.
De repente vino el camión, el cobrador nos dejó las dos plazas de delante con el conductor y me sentí en un vuelo sentada allí.

La carretera era bastante mala, menos mal que nos cedieron las dos plazas privilegiadas ya que nadie se sube allí, pero llegamos a Santiago ya la noche caída y basculados por las condiciones de la ruta.

Creo que en los viajes hay que escuchar a todos pero tener el ojo de quien te quiere ayudar y de quien se quiere beneficiar.

32 comentarios:

  1. Jolines menuda odisea, y que interesante, el hospedaje, la comida el transporte...
    Es bueno lo que nos explicas así aprendemos, pero creo que a Cuba no iré.
    Un beso.

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    1. Cuba tiene muchos inconvenientes por el país pero en cambio hay que conocerlo, nosotros hemos ido dos veces y esta vez no nos llevamos el bañador ya que hay mucho por conocer y contar.
      Un beso

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  2. Hola!!!! hay que ver lo que os pasa!!!! Mira, lo bueno de todo es que habéis tenido el privilegio y el placer de conocer Cuba y sus gentes. Imagino que la formalidad vuestra es muy distinta a la cubana... pues eso... que nunca pasa nada, todo da igual... en fin!!! la odisea fue monumental pero habéis conocido la Cuba profunda y eso también es un placer, no???? Besos cariñosos desde aquíííííí!!!!

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    1. Sabes Liova en Cuba siempre pasan muchas cosas, como en todos los paises cuando uno viaja, pero dentro de todo todo va bien, aunque la informalidad de la gente no me gusta, pero hay veces que es mejor no decir nada y buscarse otro lugar, como hicimos, cosa que es muy fácil ya que hay muchos que los puedes visitar sin ningún compromiso.
      Un beso amiga

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  3. Espero que ya esteis descansados de tanta odisea,pero al final todo sale bien,y creo que mereció la pena los contratiempos. Un saludo.

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    1. Efectivamente es así, cuando uno llega a casa le quedan las fotos y las anécdotas los malos momentos que no fueron tantos se olvidan.
      Un abrazo

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  4. ¡Qué pillo el hombre! pero al final salió bien y acertásteis con el restaurante. Debéis encontraros de todo, todos quieren sacar tajada del turismo, haces bien en ir con los ojos bien abiertos y no fiaros del primero que os ofrezca algo. Seguro que las excursiones fueron preciosas. Un beso.

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    1. Es una forma de hacer negocio, pero nos salia mejor comer en el restaurante de precio y con mas libertad que en su casa.
      Son anécdotas que uno recuerda luego.
      Besos

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  5. Dios Te Bendiga Mari.
    Es Gratificante Ver Que Personas De otros Paises Visitan Nuestro Pais. Hace Dos A~os Visite Mi Pais Y Quede Imprecionada. Mas Agradecida Con Dios Por Permitirme Regresar De Donde Provengo.
    Te Invito A Mi Blog Por Si Algun Dia Deceas Pasar por Alli, Es Un Blog Cristiano :0)
    http://www.jesussigotuspasos.com
    Me Suscribire Al Tuyo Para Leer Las Experiencias Que Tienes En Tus Viajes.
    Glorifico A Yeshua Hamashiaj por Tu Vida Amen Y Amen.

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    1. Hola Telaviv, si bien entiendo eres Cuba y vives en los Estados Unidos, una suerte, ya que muchos cubanos desearían salir de su país y no lo pueden hacer.
      Me paso por tu espacio.
      Un abrazo

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  6. Muy interesante siempre leerte para estar mejor informados si algun dia nos podemos permitir viajar a Cuba una abrazo

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    1. Si uno viaja por Cuba por su cuenta, no dejes de hospedarte en las casas es una buena experiencia y una economía y sinceramente lo tiene bien montado.
      Un abrazo

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  7. En America latina es una aventura siempre conocer...Y hay que tener cuidado, porque se quieren propasar con los turistas.

    Saludos

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    1. Esto casi pasa en todos los países, por esto hay que ir informado y no creer todo lo que te dicen en el primer momento.
      Un saludo

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  8. En los viajes uno se encuentra de todo: personans encantadoras y desinteresadas y aprovechados de turnos, listillos sin escrúpulos que creen que el que viaje es lerdo o bobo. En fin, ojo avizor y no fiarse de nada ni de nadie. Saludos, Mari Pi-R.

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    1. Esta muy bien saber estas cosas,un placer leerte,un abrazo.J.R.

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    2. Gracias José Ramón, siempre hay alguna historia que contar en cada viaje.
      Un abrazo

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  9. Así son los viajes, siempre uno se encuentra de todo afortunadamente que nos damos cuenta muchas veces por donde van los tiros.
    Un abrazo Paco

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  10. Un restaurante en un piso 18 y sin ascensor... Seguro que llegas con hambre :-) Vosotros no sois viajeros, sois aventureros.

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    1. Cuando dejó de funcionar el ascensor ya no pudimos volver, ya que se encontraba cerrado.
      Aventurero es mi esposo.

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  11. Siempre son interesantes las anécdotas de tus viajes. No me puedo imaginar un restaurante en un piso 18, si tenía buenos ventanales las vistas serían espléndidas. Y las plazas privilegiadas en el camión, toda una odisea.
    Lo bueno de los viajes es traer en el recuerdo todas estas vivencias.
    Me ha gustado mucho el relato.
    Besos, amiga!!!

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    1. El restaurante era bastante grande cogía todo lo ancho del edificio, y por supuesto que con mucha luz y buena vista.
      Se comía bastante bien por bajo precio, pues en Cuba uno no siempre encuentra de todo lo que hay en la carta.
      Un abrazo

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  12. No tuvisteis entonces un viaje demasiado tranquilo, aunque imagino que valdría la pena de todos modos. En el camino siempre se encuentra uno a gente amable...Bueno, aunque sueles recordar predominantemente lo malo por encima de lo bueno, ¿o no?
    Besitos

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    1. En Cuba siempre hay de todo, yo con mi segundo viaje encontré todo mejor, ya que iba curada del primero.
      Quizás si vas en plan organizado todo se vea con otro angulo, pero hay menos aventura.
      Un abrazo

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  13. Hola Mari-Pi, seguro que corristeis mil aventuras en ese viaje, pero comer en el restaurante del piso 18… la que más jajajaja¡¡¡ que atrevidos!!!
    Un montón de anécdotas para contar a tus nietos. Un beso amiga.

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    1. Lo peor era el ascensor por esto dejó de funcionar, pero tenia una buena vista el restaurante y agradable.
      Un abrazo

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  14. Interesante experiencia. Cuando estuve en Cuba me dejé engañar por un par de personas que me pidieron que comprara una bolsa de leche en polvo para sus hermanitas que se hallaban enfermas. Sé que luego revenderían esa leche porque ya me habían advertido... Al hospedarnos en hoteles y comer en algunos "Paladares" no tuvimos, en ese sentido, ningún problema.

    Un abrazo

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    1. Cuba es así, hay que dar pero no sé sabe muchas veces si a las personas que se da son las que verdaderamente lo necesitan, pero el gesto está hecho.
      Yo te digo que prefiero los restaurantes del gobierno que los paladares, quizás no caí en los buenos.
      Un abrazo

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  15. Hola mi querida amiga.
    Así es Cuba y otros muchos lugares pero ahí las cosas lamentablemente pueden tener mayor dimensión, también es cierto que en todos lados hay gente buena y desinteresada,yo resumiría tu viaje como una aventura llena de anécdotas propias de ese cálido país.jajaja...
    Un abrazo guapa mía,poco a poco regresando.

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    1. Que alegría de volverte a ver de nuevo, espero que hayas podido hacer tus cosas y algo de descanso en este tiempo.
      Así lo fue tal como tu lo dices, Cuba tiene muchos inconvenientes pero tiene otra cara buena del país, una anécdota para contar y estar en contacto con los seguidores.
      Besos y esperando ver tu próxima publicación.

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  16. Hola! encantada de conocerte y por lo que vemos hemos tenido ambas problemas. A nosotros nos tocó gente que nos quiso sacar dinero ofreciéndonos cosas o invitándonos a comer. Todo lo que cuentas es verdad.
    Saludos desde Argentina desde mi blog de NUTRICIÓN http://siempreseraprimavera.blogspot.com/

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    1. En Cuba suele pasar este tipo de cosa hay tanta necesidad que la gente hace lo que puede para sacar algunos pesos a cualquier turista.
      Pero hay que verlo como una pequeña aventura sin importancia.
      Un abrazo y gracias por tu paseo

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